
Si Descartes nos dijo que nos pensamos individualmente, y aquí añadimos el pensamiento colectivo, la necesidad de pensar en el otro (como mínimo), tendremos que concluir en algo muy claro : la necesidad de comunicarnos.
¿Cómo nos vamos a enterar de que otro ser humano existe, si no somos capaces de establecer algún tipo de contacto, que pueda concretar nuestra existencia real?
Por lo tanto es necesario establecer un proceso de comunicación con el otro (ser humano) al que pensamos y que, lógicamente, en paralelo nos debe pensar a nosotros. Todo eso aparte de que consigamos un diálogo profundo entre los posibles yos de nuestra mente.
Y una vez establecida una frase que unifique el sentir de nuestros diferentes yos, es cuando la podemos echar afuera y dejar que la reciba ese otro ser humano al que hemos conseguido definir como existente «a nuestro lado»… o a kilómetros de distancia, en la actual época de internet.
Aunque no olvidemos nunca, que si es difícil saber si existe realmente una persona que está a dos metros de nosotros, mucho más difícil será hacerlo con una que está a dos mil… y que puede ser solamente virtual.
¡Anímate!