Y no entendemos nada, pero…

… sí notamos los efectos del acoso : en nuestro cuerpo, en nuestra mente… Sobre todo en nuestra mente, ya que desde el primer momento no dudas en preguntarte qué pasa… que narices han visto en ti o en algo que has hecho, para que se tomen la libertad de empezar a molestarte.

No sabes siquiera si han visto algo o se lo han imaginado. O se lo han contado otros, que tampoco sabrán con certeza si fue verdad o no.

La cosa es que empiezas a ser mirada como un bicho raro… y pueden hacerte el vacío… pero, si notan que sobrevives aislada, entonces irán a por ti. No querrán que goces de ningún espacio tiempo de libertad, y menos en el territorio que ellos controlan. Son como animales irracionales en modo predador.

Y de nuevo insistimos en lo necesario que es generalizar el acoso a una cría humana, niño o niña, como el acoso de la SAD a todas las crías humanas, por el simple hecho de ser una cría humana, la llamen diferente o no. No es un problema de esta o aquella chiquilla… en principio es más un problema de todas las chiquillas, pero, realmente, viene a ser un problema de toda la humanidad.

Porque, a toda la humanidad del planeta Tierra, le perjudica la existencia de un adn social negativo, el machista y otros muchos, en su mochila vital. Esa plaga de crías humanas ya infectadas, son las encargadas por la SAD para que te hagan la vida imposible.

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