
Lo llevamos diciendo mucho tiempo… solos no podemos madurar (como humanos), pero, al mismo tiempo, los otros humanos son una fuente constante de problemas.
Y el mecanismo de ataque es siempre el mismo : Primero nos hacen diferentes, porque les da la gana, y luego nos acosan., usando la excusa tonta de que somos diferentes. Y todo eso, de acusarnos, lo aprenden de los adultos que los controlan (padres y familia, curas y amigos, profesorado y médicos…).
Todos ellos ayudan para que, al final, seamos definidos como alguien diferente a los demás. Pasamos así a ser considerado un tipo raro… Aunque la diferencia con ellos sea mínima (ser muy tímido o una pequeña cojera, por ejemplo)… Pero ellos , los otros, la irán agrandando a conveniencia, para que parezca más importante y, así ,sea más fácil el acoso , para que parezca más natural acosar al diferente. Y, también, para que atraiga el apoyo de otros acosadores. Esos que, en principio, no ven claro lo del acoso, pero luego ya lo ven, porque es algo que les da placer.
Y esto del final es muy importante, porque si el acosos no diera placer no sería tan atrayente. Además te da cierto poder, puedes dar miedo, y eso también ayuda
En un ecosistema alterado, donde los adultos no ponen orden, sino que imponen un orden irracional (instintivo) pocas cosas tiene un adolescente, para sentir placer. Así que esos momentos de acoso al diferente, al más débil, son una victoria en su mundo lleno de derrotas (ante los adultos poderosos y sus delegados). Es un oasis en su desierto personal.
¡Anímate!