Porque el uniforme puede justificar el terror…

Y como repetimos estos días, lo que pase en el frente de batalla es decisivo, para hacer volver a un soldado como un antiodiseo… o sea, un ser humano, sin ayuda divina, que visitó una especie de Hades, pero no fue capaz de salir de él con su mente bastante controlada… por lo que debe tener episodios de vuelta a caer en SU infierno.

Y eso va a depender básicamente, no tanto de la intensidad del choque traumático que sufre, como del estado inicial de su mente en dicho momento : si la tenia algo jodida, el averno militar solo le da la puntilla.

Es decir, esta fase preparatoria de la adolescencia, en la que estamos centrados esta temporada, va a ser vital, para la formación de costras mentales en la vida normal, que impiden una respiración mental sana. Lo que venga después, en el campo de batalla, solo es el enrarecimiento del aire puro para un asmático.

La mente del poli de la imagen, por ejemplo, ya está claramente asmática, aunque no está en una guerra (o sí)… aquí le llamamos poseer un adn socialmente negativo y ya no hay psicólogo que la pueda desasmatizar. Salvo que se trate de un psicólogo bueno de verdad. Aunque solo pueda conseguir, por muy bueno que sea, una aproximación al humano que era, antes de ser tratado.

El sociogén negativo, su idea de que tiene el poder de controlar la vida del detenido, que tiene la mente del poli es el que le hace sentir que apoya su rodilla en un cojín, al que otras personas llaman cuello del detenido. Viene a ser una variante del sociogén que le permitía creer sus antepasados blancos, que el detenido ya no es un ser humano.

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