
Y llegamos a una de las metáforas principales de esta historia : si no cumples, solo te queda el infierno. Sea como sea ese infierno.
Y mañana veremos la segunda metáfora.
Ahora nos quedamos con el ratón NO infectado, que no vale para estudiar la causa de su enfermedad, según mamá robot, pero vale para mostrar lo que les pasa, a los que muestran curiosidad por saber lo que ocurre fuera (de la secta).
Es mejor quemarlo, para que así desaparezca el cuerpo, y no pueda venir alguien con curiosidad, porque se la apantallaron mal, y decida analizar lo ocurrido.
El castigo es doble. Al ratón, se le quema por atreverse a entrar demostrando la realidad de afuera (que hay vida). Y a la hija , se le hace ver la muerte, para que sepa lo que le espera, si sigue mostrando curiosidad por lo que ocurre afuera (de la secta).
Realmente la clásica promesa de un premio siempre se muda en la ausencia de un castigo… no existe el premio como tal, es un engaño, lo que te ofrecen al final es que «no serás castigado». Y esa es la mierda típica de premio, que te vende «tu» sociedad (tu secta). Ese tipo de sociedad, que aquí llamamos SAD (sociedad adulta dominante). Te premia con no ser castigado, para que sigas temiendo ese castigo… lo que hace toda iglesia.
¡Anímate!