
Se nos llena la boca, de baba satisfactoria, cuando hablamos de mimar a los bebés, pero, al hacer eso, realmente somos muy hipócritas… hipócritas y mediocres.
Porque los bebés del planeta, una vez nacidos, suelen tener algo muy diferente a esos mimos, de los que tanto presumimos si los damos (e incluso nos quejamos, como adultos envidiosos)… La mayoría (sí, la mayoría) de ellos sufren hambruna, malos tratos, tráfico de órganos y de cuerpos enteros. Y, aparte de esto, un panorama tan poco mimoso, malviven en el medio y medio de alguna guerra, que se habrán montado los mediocres adultos planetarios…
Pero estamos hablando de las mamás robots, que se supone no le hacen nada de esto a sus bebés clónicos… ¿pero le hacen, o le dejan de hacer, alguna otra cosa? Esta pregunta es importante.
Porque, incluso bajo un bombardeo, la mamá humana puede tener abrazado a su bebé, de tal forma, que este se sienta muy protegido, casi como en el útero materno. Lo cual es una mejor forma de morir, que en el regazo de un robot, por muy mullido que le hayan puesto. Y puede que los que nacen en regazo de mamá robot puedan ser muy parecidos. Pero los que maman teta materna y duermen en su regazo, seguro que no tienen las mismas sensaciones. Según quien sea la madre que lo hace, el bebé lo recibe de forma diferente. Porque cada madre es distinta. Y de hecho, algunas de ellas, en ves de mimarlos, seguro que están buscando la forma de venderlos al mejor precio. O incluso regalarlos.
A modo de conclusión, hasta ahora, podemos decir, que los fetos de útero y bebés de regazo naturales, van a ser diferentes entre ellos y, sobre todo, muy diferentes de los que procedan de útero y regazo artificial. Los cuales, a su vez, sí tendrán un parecido muy importante. Y aún así dan, en esta peli, dos tipos de hija clónica diferente.
¡Anímate!