Etiqueta: feto

  • El feto necesita más tiempo para aprender…

    ¿Qué hace un feto con su manos en 24 horas?

    ¿Cuántas pataditas puede dar un feto en 24 horas?

    ¿Cuántos latidos del corazón de su madre puede escuchar un feto en 24 horas?

    ¿Qué movimientos del aparato locomotor ha tenido el feto en 24 horas, para adaptarse lo más rápido posible al movimiento en el exterior?

    ¿Y qué decir de la compleja maduración mental en 24 horas?

  • ¿O nos marcará para siempre?

    Vayamos repasando, lo que en alguna entradas ya lo hemos comentado. ¿Qué tipo de ideas o sociogenes, positivos y negativos, se van injertando en la mente de una cría humana.

    Y ya no nos vamos a ocupar de mamás robots, solo de las mamás humanas que andan por ahí repartidas : biológicas y adoptivas. Porque no llega con tener buenas intenciones maternas, criar a una bebé es mucho más trabajo del que parece… y sobre todo si se quiere realizar en condiciones, ya que, adrede, se olvida uno de que la naturaleza ya marcó claramente esa necesidad en el ADN de la hembra… te guste o no , si tienes una cría hay que criarla… y, como llevamos repitiendo, desde el memento de la concepción. O incluso diremos que antes, ya que todo el año previo al embarazo, te puede dejar un cuerpo poco adecuado para plantar un embrión en tu útero. ¿Por qué esto es tan difícil de asumir? La gente se prepara mucho mejor para hacer un trabajo profesional, que para tener un feto en su útero y no hacerle daño.

    Pero dejemos ya tranquilo al feto, que se ha librado de una madre drogadicta y de un padre, biológico o adoptivo, que gusta de practicar fútbol con el vientre hinchado de su madre (la del feto).

    Y supongamos también, que nuestro bebé se libre de que, su «lo que sea», le queme la piel con un cigarrillo. Y , así, cuando ya lleva meses afuera, siendo el típico bebé «sano», empezamos de nuevo a observarlo…

    ¿Estamos poco optimistas? Por favor, echa una ojeada a tu realidad exterior… no vaya a ser que vivas en un mundo de Yupi o similar. Y si sigues confundiendo VER con MIRAR, empieza de nuevo a leer el blog.

  • Nos dan mimos “igualmente”…

    Se nos llena la boca, de baba satisfactoria, cuando hablamos de mimar a los bebés, pero, al hacer eso, realmente somos muy hipócritas… hipócritas y mediocres.

    Porque los bebés del planeta, una vez nacidos, suelen tener algo muy diferente a esos mimos, de los que tanto presumimos si los damos (e incluso nos quejamos, como adultos envidiosos)… La mayoría (sí, la mayoría) de ellos sufren hambruna, malos tratos, tráfico de órganos y de cuerpos enteros. Y, aparte de esto, un panorama tan poco mimoso, malviven en el medio y medio de alguna guerra, que se habrán montado los mediocres adultos planetarios…

    Pero estamos hablando de las mamás robots, que se supone no le hacen nada de esto a sus bebés clónicos… ¿pero le hacen, o le dejan de hacer, alguna otra cosa? Esta pregunta es importante.

    Porque, incluso bajo un bombardeo, la mamá humana puede tener abrazado a su bebé, de tal forma, que este se sienta muy protegido, casi como en el útero materno. Lo cual es una mejor forma de morir, que en el regazo de un robot, por muy mullido que le hayan puesto. Y puede que los que nacen en regazo de mamá robot puedan ser muy parecidos. Pero los que maman teta materna y duermen en su regazo, seguro que no tienen las mismas sensaciones. Según quien sea la madre que lo hace, el bebé lo recibe de forma diferente. Porque cada madre es distinta. Y de hecho, algunas de ellas, en ves de mimarlos, seguro que están buscando la forma de venderlos al mejor precio. O incluso regalarlos.

    A modo de conclusión, hasta ahora, podemos decir, que los fetos de útero y bebés de regazo naturales, van a ser diferentes entre ellos y, sobre todo, muy diferentes de los que procedan de útero y regazo artificial. Los cuales, a su vez, sí tendrán un parecido muy importante. Y aún así dan, en esta peli, dos tipos de hija clónica diferente.

  • Y, una vez nacidos, seguimos siendo iguales…

    Supongamos que en poco más de 24 horas ya nazca un bebé, preparado para seguir madurando bajo la tutela de una madre robot, hasta hacerse , primero un adolescente y luego un adulto.

    Vamos a ver el proceso de maduración de un ser humano, que ha sido generado por clonación ultrarrápida y lo que puede incidir el hecho de tener un ADN biológico, como los humanos que han desaparecido (o casi) de la superficie terrestre.

    Tengamos en cuenta que estamos siempre hablando de seres humanos convertidos en clones de sí mismos, pero con la característica de no haberle cambiado el ADN biológico por un adn artificial robótico. Esa elucubración (posibilidad) puede quedar para más adelante…

    Los sonidos y manoseos hechos por humanos en un parto natural, se han cambiado por una serie de sonidos artificiales generados por la mamá robot que atiende el parto. Esperemos que al menos no necesite usar luz artificial, lo que siempre es molesto para un recién nacido.

    Pero ¿en qué se puede parecer una caricia de mano robótica con la caricia de una mano humana? Y, sobre todo, si tiene la piel de su madre y nota cerca los latidos de su corazón. Debemos suponer que lo pondrán al lado del corazón artificial, que está simulando al de su madre… lo malo será buscar la teta. Lo que viene a ser el sustituto del cordón umbilical.

  • Y todos estamos listos al cabo del día…

    Porque, dejando ya el embrión de lado, ¿cómo es posible que un feto esté maduro, para nacer en solo 24 horas?

    De ser un simple conglomerado de células con poca definición se pasa tener un cerebro, por ejemplo, con capacidad de montarse circuitos neuronales , que se pongan a trabajar nada más nacer, si no lo tuviera que hacer ya antes.

    Por ejemplo, ¿el feto se hace con un aparato auditivo en 24 horas, para poder escuchar el latir del corazón materno, ya que necesita sentir compañía, aparte de otros sonidos varios?

    Vaya artista es ese útero artificial…

    Así que muy mal funciona la naturaleza (sea lo que eso sea), para que después de millones de años experimentando, aún necesite de 9 meses, para madurar un embrión, en un útero humano. Son nueve meses para que pueda madurar el feto en condiciones mínimas de salir bien… algo que, sabemos, es imposible asegurar al 100%. ¿Y viene un sistema robótico y lo hace en un simple día?

  • Y usamos el mismo tipo de útero…

    Cada útero natural depende de un ADN diferente, así que tendrá cada uno ciertas peculiaridades propias, por muy parecidos que sean, incluso entre gemelas.

    En cambio los úteros artificiales serán idénticos, salvo que se les diera esas diferencias de forma artificial… pero, entonces, ¿para qué?

    Partimos de un embrión, en la película, que suponemos es exactamente clónico de los otros. Vamos a nacer después de pasar 24 horas en un útero artificial, que no tiene diferencia alguna con los demás úteros.

    Está claro que el comportamiento humano inducido en esta fase de gestación (embrión y feto 24h), tiene que ser exactamente el mismo.

    Entonces , ¿Que nos hace diferentes, cuando llegamos a ser adultos y mamá robot decida nuestro futuro? En este caso de la peli, la conducta de la primera hija (rechazada) y la conducta de la segunda hija (aceptada). Según la teoría robótica esos debía ser imposible… todos debían ser idénticos… pero, ¿en este caso, cada uno tiene su propio ADN?

  • Un feto, desde el punto biológico es…

    Todos hablamos del feto, sin tener idea de lo que es un feto. Hasta nos permitimos el lujo de llamar feto a uno que queremos insultar, sin percatarse que lo estamos llamando medio hombre… o incluso, menos que eso : un inicio de hombre. Pero luego nos olvidamos de eso y tratamos al feto como si fuera un hombre (ser humano) completo, o casi casi.

    Somos muy incongruentes, además de claramente mediocres.

    Así que podemos empezar por el principio : ¿Qué viene siendo un feto?… o también, » e ti, de onde ves sendo, meu filliño», como pregunta la típica viejita gallega. Ni es un adolescenete en pequeñito, ni siquiera un infante en pequeño… el feto es una futura cría humana, que aún se está haciendo, porque en esencia es un simple conglomerado celular, que tarda varias semanas en conformarse como si fuera eso : un ser humano en pequeño,… pero, repetimos : “como si fuera”, no decimos que lo sea. Porque le falta toda una fase de maduración para hacerse un bebé, algo realmente parecido a un adulto humano. Por lo de ahora no deja de ser un proyecto

    ¿Podemos vivir con eso?

    Pero, ser un proyecto, quiere decir que ya están diseñadas las partes básicas del edificio humano, solo hay que construirlo . Y para eso se necesita poner mucho, mucho, cuidado. No se puede echar café muy denso, sobre el plano con el proyecto, e intentar luego leerlo como si nada hubiera pasado… Y quien habla de café metafórico, emborronando partes importantes del proyecto, puede referirse a cualquier tipo de droga, alcohol por supuesto, en el proyecto de ser humano que se está gestando en un útero… natural o artificial. Porque, entre el proyecto y el bebé, aún puede haber diversos cambios… y algunos fatales. Y casi todos dependen de la madre biológica y de su entorno.

  • ¿Para qué la vista?

    Uno de los sociogenes negativos, que procura la SAD injertar, lo más rápido posible, en las crías humanas es el que podíamos llamar «de las anteojeras»… o el filtro de la vista selectiva. El que solo nos deja ver, lo que quiere que veas la SAD. Y al final nos acostumbramos tanto a él, que, si nos preguntan decimos que eso no nos interesa verlo. Que son cosas de típicos disidentes irracionales (antipatriotas…).

    Y ya deberíamos saber que ver es mucho más que mirar, pero conviene que resaltemos bien que, para ver no llega con tener un buen cerebro… también hay que tener las ganas de que funcione como es debido.

    Por ejemplo, para notar, si algo impide nuestra visión… incluso con algo tan burdo como unas simples anteojeras de caballo. O unas gafas, que filtran determinadas escenas de la realidad, para ser más tecnológicos. Así que, aprovechemos que el feto aún no ve, para hacer hincapié en que, la vista, no es el único sentido que tenemos.

    Hemos hablado antes del sentido del oído, algo que, ya de feto, conviene desarrollar como si no hubiera un mañana.

    La curiosidad y la necesidad de defenderse del medio, nos hacen notar todos los cambios que se producen en nuestro entorno, para ir madurando una red de circuitos neuronales, aunque sean muy simples por ahora. Pero todo producto tiene un inicio. Porque hay cosas que no pueden esperar. Y sobre todo dependiendo del tipo de madre biológica (o artificial) que nos tocó aguantar… y de esto, tan crucial, hablaremos más adelante.

  • Y lo dejarán ser, ¿o no?

    ¿Me dejarán ser o no me dejarán ser? Decíamos que esta es la pregunta real para nuestro feto, si pudiera hacerse preguntas… pero, por eso mismo, ya nos la hacemos nosotros por él.

    Porque no lo sabemos a ciencia cierta, pero puede que, ya antes de nacer, el feto tenga que ir formando pequeños circuitos neuronales, que no llegan a construir ideas, por lo tanto no puede hacerse preguntas, pero sí que pueda ir acomodando en ellos, algún tipo de simiente lingüística, que le permita alumbrar alguna idea, tan pronto como el cerebro esté maduro, para empezar a funcionar como tal : un instrumento que recibe información del exterior, para ir construyendo conglomerados informáticos… tal que si fueran bits , que una CPU recoge, para ir archivando, hasta cuando tenga el lector necesario.

    ¿Qué otra cosa puede hacer la naturaleza (sea lo que eso sea), que ir blindando en cierto modo los procesos de conocimiento, del feto, que le permitan interpretar las señales que vengan del exterior… empezando por las de su propia madre.

    Un bebé que no mama información en casa no puede ser buen aprendiz en la escuela. ¿Por qué no podemos decir lo mismo de un feto, que llega a bebé sin hacer sus deberes uterinos?

    ¿Le dejará su madre biológica prepararse, para lo que viene, o lo martirizará a ruidos, a golpes desenfrenados, cuando no a la ingestión de diversas drogas, que actúen sobre el cerebro del feto (tan inmaduro aún). Qué acabarán mutilándolo.

  • ¿Soy o no soy?

    O, ¿me dejan ser? Podía ser la pregunta correcta. Así tendríamos el famosos monólogo de Hamlet, trasmutado en un inicio más operativo, como este : «¿Me dejan ser o no me dejan? That is the question». O, en modo Kundera, decirnos ¿Cuánto peso me dejarán tener?

    ¿Qué nos puede querer decir un feto, cuando aún no es un ser humano completo/maduro? Cuando aún no es ni siquiera un bebé. Al menos, mientras no cambien las normas científicas, que determinan este tipo de denominaciones. El feto quiere ser un humano, está ahí, porque da pataditas… y hasta aparece en una ecografía (aunque hoy en día)… pero ¿están realmente fuera los adultos que deben recibirlo?

    Porque, al final, en una sociedad tan llena de prohibiciones, lo básico no es ser o estar (en algún sitio)… lo más fundamental es saber si te dejarán ser o estar. Porque siempre habrá una autoridad que querrá que le pidas permiso para hacer todo.

    O sea, que tu labor esencial será oponerte al Poder y buscar alguna parcela de libertad. Así de simple. ¿O no?

    Y no son precisamente los abortistas su enemigo principal… como suele pasar en los asesinatos dentro de una familia, el asesino suele formar parte de esa misma familia. Así que no es nada fácil buscar a los enemigos del feto. Habrá que estudiar la conducta típica de sus familiares (y después de la sociedad en general), empezando por el de su propia madre biológica. ¿Cuántas madres biológicas podrían tirar la primera piedra, si nos ponemos a hablar del desistimiento de un embrión pasado a feto? Y de las madres «asistenciales» y del estado “protector” podremos hablar más adelante.