Y te castigan por ser diferente!!!

Y, como decimos, se prefiere castigar al diferente, que tomarse el trabajo de entender lo que le pasa, ya que puede necesitar ayuda. O, al menos, dejarlo tranquilo, que ya es una forma de ayuda.

Es como ese preadolescente, que prefiere pasar de la explicación del profe y dedicarse a papar moscas, sin ni siquiera intentar ver si vale la apena lo que le explican.

Porque es obvio que se puede dar el caso de que no te interese la explicación por diversos motivos. Sobre todo si eres un alumno con la mente bastante madura. Pero, por eso mismo (tu madurez), no puedes despreciar el trabajo del adulto que intenta acercar la materia a mentes menos maduras. Y menos a las mentes menos maduras, que intentan seguir la explicación del profe. La madurez para despreciar es todo menos madurez.

Es parecido al adulto que no te quiere contestar… si tú buscas algo en la materia del profe, que este no consigue darte, entonces es lógico que te abandones el resto de le clase.

Pero de nada vale considerarse mejor que el profe y despreciarlo ya de antemano, antes incluso de rematar la explicación, diciendo que es demasiado diferente de lo que tu te esperabas al principio de la clase. Y por eso no se puede despreciar a otro humano, y menos si es como tú, que aún no sabes como es.

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