Y, mientras, los niños RICOS juegan en «su» cielo…

Porque solemos olvidar, los muy religiosos más, que el infierno y el cielo ya están instaurados en el planeta : el infierno es el ecosistema de los pobres, y el cielo es el ecosistema de los ricos.

Precisamente todo lo contrario de lo que decía un tal Jesús… y por eso los más religiosos son los que más repudian a Jesucristo.

Su hipocresía es tanta, que pueden organizar al mismo tiempo campañas de ayuda contra el hambre y ayudas a favor de la guerra… porque, no lo olvidemos, de ambas actividades van a sacar beneficios.

Y más usando alimentos caducados contra el hambre, pero usando armamento supermoderno en las guerras que patrocinan.

Eso es lo que hay, detrás del dinero y el poder de los más ricos de la SAD planetaria. Y sus crías se van preparando, para ocupar el lugar de los adultos poderosos, cuando a estos les toque retirarse.

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