Hay conductas DIVERSAS…

Lo que si está claro, o debe estarlo, es que hay un variado tipo de conductas humanas. ¿Por qué a la cría humana le gustan los mimos, sí o sí, pero a la madre (o adulto, en general) pueden no gustarle?

Porque la empatía viene marcada en el ADN, y por ende, las ganas de recibir caricias para sentir placer. Es lo poco/mucho que se puede recibir de bebé, un afecto que sea capaz de organizarle emocionalmente en su cerebro, aparte del dolor de los golpes que también le puedan dar… pero, entonces, no aparecen ganas de recibir más… eso también se aprende.

La maduración es precisamente la capacidad de ir asumiendo, poco a poco pero cada vez más, la necesidad vital de sentir placer, con las caricias de mama. No solo de alimentarse vive la cría humana. El cariño es un tipo de nutriente mental, totalmente imprescindible.

Y como por el cordón umbilical no se pueden transmitir ideas, que te vayan quitando sensibilidad emocional, el bebé es aún virgen en sustracciones emocionales. Esas las que se injertan con los genes sociales negativos : antipatía, adicción al displacer…

Pero la madre es un adulto, y, por lo tanto, pudo sufrir ya muchos injertos, que ele fueron secando la fuente biológica de las emociones placenteras. La fueron convirtiendo en un cardo inhumano, incapaz de recibir las señales  afectivas de su hijo. Por lo que no podría aprender a responderlas. Esta sería otra versión (más cutre) para observar como la libertad del bebé puede estar en contra de la libertad (una amputación emocional, realmente) de la madre.

Comentarios

Una respuesta a «Hay conductas DIVERSAS…»

  1. Avatar de xaqun

    ¿Por qué nos empeñamos en que todos deben gustar de las caricias? Existe la posibilidad de que los amputaran…

    Y ¿por qué nos empeñamos en desterrar la caricias de nuestra vida? Tiene que ser muy difícil vivir con una amputación emocional…

    Qué difícil es comprender el misterio de la vida!!!

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