
… hay que aprender algo indispensable, en la relación madre-hijos. Aunque realmente debe venir de una preparación previa durante el embarazo. No se construye nada en cuestión de horas.
Salvo algo hecho con piezas de Lego.
Nacer no es un viaje idílico en una cigüeña, que despega de una urbe como Paris. Nacer es un procesos natural, que puede ser más o menos suave o tremendamente duro.
Para la madre y para el hijo.
Y nada asegura que, como todo proceso accidental, por muy natural y previsible que sea (también las caídas), no tenga resultados muy complicados para sobrellevar.
¡Anímate!