
Ah, qué palabra más mágica : LIBERTAD. Pero cuán complicado es entender el concepto de libertad. Y mucho más difícil respetarlo. El bebé le quita libertad a su madre, y puede que a su padre, pero no está para pensar en ese tipo de “hurtos”… la madre le da muchas cosas a su bebé, pero no suele pensar en eso… Cuando pase el tiempo ¿se acordarán de esos robos y de esas cesiones?
¿Cómo lo integrarán en sus vidas futuras : devolviendo y recogiendo, o seguirán los pequeños/grandes hurtos.. y las pequeñas/grandes cesiones maternas? ¿Cómo conseguir un equilibrio liberador?
Y eso sin que el hijo sea el típico drogadicto capaz de matar a su madre.
¿Que nos puede avanzar la sociogenética sobre este particular?
¿Cuándo empezamos a entender que la libertad de uno siempre estará reñida con la libertad del otro? ¿Cuándo asumiremos la enorme importancia del ese equilibrio imprescindible?
¡Anímate!