
Y sí, como dijimos ayer, antes de ver la influencia nefasta (y a veces positiva) de la SAD (la “prisión” o la libertad) en las crías humanas, una vez nacidas, tenemos que volver a reflexionar sobre la extrema importancia de la madre en la etapa del embarazo.
Porque ya dijimos que el útero (y la placenta) están diseñados para ser un entorno protector. No al 100%, pero casi.
Pero también puede ser una jaula, algo carcelaria, para que una madre poco maternal experimente con nosotros, voluntaria o involuntariamente, y así llevarnos por la calle/útero de la amargura.
Como decimos últimamente, incluso antes de nacer.
Porque las preguntas son de este tipo… ¿Qué cosas hace una madre, mientras está embarazada? ¿Cuáles son buenas para su cría y cuáles son nefastas (para ella y para la cría)? O también estas, ¿Si el feto aún no es un ser humano, quiere decir esto, que sigue siendo un simple apéndice anatómico materno, al que no hay que cuidar (y mucho)? ¿No se cuida el apéndice intestinal, cómo no cuidar a un embrión?
¡Anímate!