
Y es solo el preámbulo de lo que luego acaban siendo las bandas callejeras… aunque en su caso los resultados suelen ser mucho peores, que los que se producen en una novatada de la Hermandad Universitaria ALFA o en la Compañía BETA del Ejército de Tierra.
Porque el falso juego que se ejecuta en la novatada o el acoso escolar, se hace un juego muy peligroso, incluso mortal, cuando se realiza en las calles y los parques del barrio, ya como pandillas másso menos organizadas.
Normalmente hay demasiados brazo ejecutores, que desean cumplir fielmente con los deseos de esos delegados del poder establecido (SAD), que son los líderes de las pandillas. Cada integrante de la banda (tribu) puede ser un fanático seguidor de los dictados de su jefe (o jefecillo).
Y como diremos mañana, este tipo de acosos «de baja intensidad» es como una introducción al acoso que se efectúa después, en la banda callejera. Se pasa de caza menor a caza mayor, a veces muy mayor, ya que implica una ligazón directa con el narcotráfico, el tráfico de armas y, como no, el tráfico de personas.
Los acosadores y acosadoras escolares son la carne de cañón de los futuros sicarios sociales… sean como integrantes de pandillas callejeras o como integrantes de bufetes de abogados, que defienden a lo peorcito de la SAD.
¡Anímate!