
Y la rabia que se come, empieza a fermentar en la mente (no en el estómago), haciendo que surjan costantemente ideas cartesianas de «no seguir sufriendo». Y no cartesianas, porque empiezas a sentir (más que a pensar) : que vale la pena morir, si te llevas por delante a algún asesino del ejército que te está masacrando.
No es exactamente lo que piensa la niña de la imagen, porque aún no es capaz de pensar. Pero seguro que se están sementando en su cerebro, una serie de microideas que acabarán por germinar dando ideas de revancha, mucho más maduras, aunque bastante irracionales.
Y, eso hará que, entonces, ya no sean ideas cartesianas airadas, sino ideas de fe. Esas ideas que se le han ido metiendo en su cerebro , mientras maduraba, a través de los genes sociales negativos que los adultos palestinos pueden injertar en su mente inmadura. Porque los genes sociales negativos también pueden ser usados por la sociedad adulta que lucha contra la SAD.
Porque la SAD israelí (sionista) es una, pero la SAD palestina (antisionista) es otra, que también controla la forma de vivir de los palestinos. Y en esa forma de vida, va incluida la forma de pensar que se admite como normal, como permitida. Ni en la SAD hebrea, ni en la SAD palestina se dejan germinar ideas cartesianas libres, sobre posibles soluciones del conflicto judeo palestino.
Las crías humanas israelitas deben acomodar su rabia (real o prefabricada en kibutzs) a los dictados de su Biblia Abrahámica, mientras que las crías palestinas deben adaptarse a la lectura islámica de la misma Biblia (aunque sea otra parte de ella… y aprendida en la calle bombardeada). De una lectura (hay variadas) sale el Credo Judío y de la otra lectura (también hay variadas) sale el Credo Islámico. Ambas ideologías de fe (creencias), que se pueden aprender de forma «racional» o totalmente fanática.
¡Anímate!