
¿Quién es la mujer que miramos? La que cree ver ella, cuando se mira, la que vemos nosotros (creemos ver), la que nos cuenta, alguien que presume de verla mejor???
¿Tendremos la inteligencia necesaria para tomar una decisión, de forma que nuestra visión se aproxime a la realidad lo más posible?
¿Hasta dónde seremos capaces de aproximarnos? ¿Hasta dónde querremos aproximarnos, para ser lo más fieles posibles a la realidad? ¿O nos conformaremos con una parcelación interesada de esa realidad?
¿Cuántas preguntas hay que hacerse, para que nuestra inteligencia trabaje y no seamos engañados por las demás inteligencias? ¿Habremos construido en nuestra adolescencia, los filtros mentales propios que ahora son necesarios, para que no nos den gato por liebre.
Eso es lo que hemos indicado, en la imagen superior, como «readaptación» social.. es un proceso por el cual nos hacen ver las cosas de forma diferente a cómo son en realidad. Nos manipulan, nos engañan, para convertir nuestra empatía y solidaridad (biológicas) en antipatía e insolidaridad (sociales). Y si queremos tener una idea cartesiana más completa, de lo que significa «hacer un relato», sin que se trate de narrar cosas, pensemos en el abogado típico de los ricos USA. Ese que es capaz de construir un relato totalmente falso, o al menos solo con medias verdades, para que un jurado de adultos jure que lo dicho por ese abogado va a misa y su defendido es inocente de lo que le acusan. Y lo dicen más seguros, que si se lo cuenta el confesor que tienen, para que les perdonen sus pecados habituales.
¡Anímate!