
Y con la SAD haciendo de las suyas mucho más.
Porque el simple hecho de usar un pantalón rosa, tiene más enjundia que la que suele darle el vulgar humano pensante. Ese humano al que decimos «mediocre» (como versión de homo sapiens).
No entraremos a hablar del libre albedrío, ya que hay sitios dónde abunda esa reflexión. Solo decir que, el muchacho que aprecia el color rosa para vestir, no tiene marcado en su ADN ningún carácter que decida su destino «en rosa», su futuro como ser humano aún está sin escribir.
Será la puta SAD la que se encargue de destinarlo en un sentido u otro.
Pero eso no le quita a esta cría humana una cierta capacidad de elección, para vestir de rosa o no. Contra toda esa marea sucia que llamamos SAD. Y no le llamamos libre albedrío, a esta capacidad de elección, porque no somos filósofos, solo le llamamos capacidad para elegir entre dos opciones , que te presenta eso que llamamos VIDA. Un proceso vital, que no un guión del Shakespeare, donde la inteligencia que poseemos nos hace diferentes de todos los demás seres, sean inertes o vivos : la capacidad de elegir. Esa que no te la robe ningún filósofo, y menos aún ningún político!!!
¡Anímate!