
Y, para buscar pareja, tenemos la capacidad de adaptarnos a convivir con otro ser vivo humano. Pero, como hemos dicho, eso también necesita de un aprendizaje bastante serio.
Y puede ser para tomar un café y charlar, o para hacerse pareja por un tiempo y convivir juntos. Buscando la continuidad de la especie (reproducción habemus) o guiándose por la busca de otras formas de vida placenteras (no reproductivas o de reproducción indirecta).
Porque nada obliga al ser humano, para optar por la reproducción, de forma individual. Es una necesidad colectiva, no como individuo concreto (y libre para escoger su futuro). Aunque esto de la libertad para escoger, ligada al libre albedrío humano es un asunto de mucho fierro, que tendrá sus reflexiones aparte.
Por ahora quedemos en que la pareja no tiene que ser para mantener la continuidad de la especie. Aunque ese objetivo no es precisamente baladí.
Pero es que otrr objetivo del ser humano es que pueda ser feliz, dentro de las posibilidades que el permita el ecosistema dónde vive. Ningún otro animal tiene esa capacidad. Como ningún otro ser vivo, tiene la posibilidad de elegir, gozar de un libre albedrío. Aunque sea parcialmente.
¡Anímate!