Etiqueta: comunicación

  • Y lo dejarán ser, ¿o no?

    ¿Me dejarán ser o no me dejarán ser? Decíamos que esta es la pregunta real para nuestro feto, si pudiera hacerse preguntas… pero, por eso mismo, ya nos la hacemos nosotros por él.

    Porque no lo sabemos a ciencia cierta, pero puede que, ya antes de nacer, el feto tenga que ir formando pequeños circuitos neuronales, que no llegan a construir ideas, por lo tanto no puede hacerse preguntas, pero sí que pueda ir acomodando en ellos, algún tipo de simiente lingüística, que le permita alumbrar alguna idea, tan pronto como el cerebro esté maduro, para empezar a funcionar como tal : un instrumento que recibe información del exterior, para ir construyendo conglomerados informáticos… tal que si fueran bits , que una CPU recoge, para ir archivando, hasta cuando tenga el lector necesario.

    ¿Qué otra cosa puede hacer la naturaleza (sea lo que eso sea), que ir blindando en cierto modo los procesos de conocimiento, del feto, que le permitan interpretar las señales que vengan del exterior… empezando por las de su propia madre.

    Un bebé que no mama información en casa no puede ser buen aprendiz en la escuela. ¿Por qué no podemos decir lo mismo de un feto, que llega a bebé sin hacer sus deberes uterinos?

    ¿Le dejará su madre biológica prepararse, para lo que viene, o lo martirizará a ruidos, a golpes desenfrenados, cuando no a la ingestión de diversas drogas, que actúen sobre el cerebro del feto (tan inmaduro aún). Qué acabarán mutilándolo.

  • La tremenda ventaja de ser curioso…

    ¿Y que era lo qué decíamos ayer, sobre la falta de curiosidad? No del feto, ya que él tiene que ser curiosos por obligación biológica, para adaptarse al ambiente… Hablamos de la falta de curiosidad de los padres, de la familia… y de todo ser humano adulto ,que vaya a tener comunicación con el feto… médicos incluidos, claro.

    Y tampoco hablamos ahora del posible e importante paso de escuchar música… hablamos de evitar ruidos excesivos que opacan y, a cambio, sonidos estimulantes. Tanto el feto como el bebé estarán más a gusto si notan que su mamá habla con tranquilidad con su pareja… incluso con un punto de afecto, aunque no requiera articulación de palabras.

    Es evidente que un feto tranquilo, relajado, puede dedicar más tiempo a ir madurando diversas capacidades, que necesitará una vez nacido : un lenguaje (aunque sea de sonidos), un vínculo emocional con la madre, y hasta, por qué no, ir mejorando su sistema inmunitario, aprovechando los aportes nutritivos de la madre.

    Desde luego ya está bien de considerar a la curiosidad como un vicio de ciertos sabios, en vez de tener en cuenta que es una pieza esencial (un biogén), para la adaptación positiva del ser humano.

    ¿Realmente queremos mejorar la vida del feto? Y, ya puestos, ¿qué es eso de llamarle bebé a un feto? Podíamos empezar por ser algo más científicos… ¡o hacernos todos paracientíficos!

  • Pero…¿vemos lo que hay adentro?

    Y no solo hablamos de ver el feto… aunque sea en una ecografía. ¿Sabremos leer toda la información que ese cuerpecito trae consigo?

    Una vez formado el núcleo de su cerebro, ¿qué es lo primero que siente, antes incluso de poder formar un conato de pensamiento?

    Qué tipo de sensaciones hacen surcos en su mente, generando circuitos neuronales, donde almacenar esos datos que le vienen del corazón materno? Prevalece el susto a lo nuevo, sobre la curiosidad que ya su ADN le debe estar indicando, dada la necesidad de adaptarse al ambiente… intentar establecer, por ejemplo, una mínima comunicación con las señales que emite lo que él aún no sabe es su madre.

    No sabe lo que es, pero está muy claro que la naturaleza no gastó millones de años experimentando con el ADN de un ser vivo, para que no le obligue, lo más rápido posible, a descifrar si es algo positivo o negativo, en este caso, ese ruido que le está llegando de su propia madre… y desde muy cerca, aunque no tenga noción de distancia. por ahora… le toca precisamente hacer lo posible por que su cerebro vaya haciéndose operativo… en ello le va su vida futura.

    Así que, simplificando la situación, tenemos un ser vivo que busca desesperadamente entender lo que significan las señales que vienen a través del líquido amniótico… ¿Estará haciendo lo mismo su madre?¿O ella estará abrumada por su situación de preñada?… incluso demasiado abrumada… ¿Quién se puede fiar de un adulto (aunque sea mujer)?

  • El tiempo de la CIENCIA… ha llegado

    Porque todo lo que existe empezó alguna vez, en el mundo macroscópico. No olvidemos que en un mundo microscópico, cuántico, la materia puede no tener un inicio definido, aunque parece estar compuesta, de alguna forma, por partículas fundamentales… y, por lo tanto, su combinación, para dar materia, tiene también su data de nacimiento.

    Pero dejemos lo micro y sigamos con lo macro… porque aquí se habla del comportamiento de seres humanos, que no tienen nada de cuánticos, aunque a veces su conducta sea caótica y muy impredecible.

    Hemos decidido hacer este aparte, para resaltar dos cambios fundamentales : un nuevo careto para el blog y, sobre todo, la ayuda inestimable, incluso siendo en su estado primigenio, de la IA.

    Con WordPress tratamos de mejorar algo la imagen del blog. Ya echábamos de menos el color real en las imágenes.

    Y con Grok, por muy contaminada que la haya dejado el travieso melón del Elon, intentaremos darle un apoyo más científico a las reflexiones que aquí tenemos a bien construir. Ya que Tío Google, incluso con su Wikipedia, no ha sabido (en tres páginas) ni acercarme al concepto de adn social, tal como circula por la red. Algo que Grok hizo directamente…

  • Y formamos UNA UNIDAD con nuestra madre

    En principio solo somos un apéndice materno… y si en la etapa de feto puede haber sus más y sus menos, sobre el sentido filosófico de ese concepto, “apéndice materno”, por ahora está muy claro que no somos más que una prolongación (muy importante) del cuerpo materno… tomando poco a poco conciencia (aún falta mucho para que la notemos) de que podemos acabar siendo independientes. No lo podemos sentir con nuestra mente, pero ya está ahí bien escrito, en nuestro ADN : ser libres.

    Y digan lo que digan los creyentes, sobre aportación de un alma imposible … o que el embrión ya puede estar imbuido de la gracia divina… todo eso son solo elucubraciones acientíficas sobre el misterio (sí, mucho misterio) de la vida… Porque el hecho de que de un ADN surja una vida, vegetal o animal, sigue siendo un gigantesco misterio.

    Lo que ya no es tanto misterio es el mecanismo biológico, por el cual el embrión (sus células) debe seguir nutriéndose… y, por otra parte, el hecho también claro de que ese mismo embrión empieza  a sufrir, para bien y para mal, los efectos de estar unido tan intimamente a su madre, a través del cordón umbilical.

    Porque lo bueno y lo malo va a viajar sin tregua alguna, por dentro de ese tubo al que llamamos “cordón”.

    Él nos agarra a la pared uterina, si no hemos quedado adheridos en alguna otra parte del cuerpo materno, pero también suministra todo tipo de nutriente, con oxígeno para respirar. Para que así pueda seguir creciendo nuestro cuerpo, y ya de paso, se vayan formando cierto tipo de células que formarán nuestro cerebro. Algo tan vital. Pero…

  • Pero, a partir de ahora, va a ser… muy ACTIVO!!!

    Porque el feto, ya no embrión, no puede quedar inactivo, como si de un mero apéndice materno fuera. Necesita hacerse presente… y no solo con su madre, sino consigo mismo… sí, es así, necesita comunicarse consigo mismo!!!

    Porque su cerebro aún no está maduro, para pensar en modo cartesiano (falta mucha maduración, varios años), pero sí que puede buscar la forma de recibir alguna emisión que el mismo emita, aparte de la emitida por el corazón materno : por ejemplo el dedo que chupa, para «saber» (intuir) que es algo NO INERTE. Aunque no pueda SABER lo qué es… pero es su primera sensación con el hecho de «tener vida»!!!

    Su cerebelo le puede suministrar sensaciones parecidas a las que cualquier animal irracional puede sentir, mediante «su instinto animal». Básicamente es un motor corporal.

    Y las pataditas, que intenta dar en la pared del útero, no dejan de ser señales tipo Morse (exageramos), para comunicarse con su madre…

    Porque tampoco sabe que lo está protegiendo, pero seguro que sus dos ADNs, materno y paterno, la dan ciertos indicios de que está relacionado (el útero) con esos sonidos que desde hace tiempo escucha (latidos maternos). No sabe aún lo que hay, pero empieza a intuir que hay un mundo por descubrir. Y para eso, la naturaleza lo dotó con un gen biológico, que le hace ser curioso.

  • ¿Qué nos hace DIVERSOS? (una elección)

    Primer paso : Se recoge información del exterior. Lo que se llama realidad. Exista o no exista. Ya dijimos que no somos filósofos de carrera, así que la realidad es lo que existe, o parece existir, fuera de nuestra mente (o dentro). Es lo que pensamos que existe y con lo que interactuamos. Y repetimos : aunque todo transcurra en nuestra mente, no nos preocupa, porque sabemos que está ahí, dentro o fuera, pero que es distinto del yo, al que también pensamos simultáneamente. 

    ¿Está más o menos claro (hay comentarios)?

    Segundo paso : Esa información recogida y bien almacenada (organizada) se usa para elaborar determinadas ideas sobre esa realidad.. aparente o real, existente fuera de nosotros o solo dentro de nosotros… es igual, si es interior, porque tendremos como mínimo dos yos : el “externauta” y el “internauta”. Uno que va «por nosotros» y otro que irá «en contra».

    Un vez trabajados los datos recibidos, mediante el uso de mecanismos comprensivos, los que podemos llamar filtros mentales de comprensión, que le dan forma lógica a esas ideas generadas, será la información (pensamiento) ya dispuesta para salir fuera de nosotros. O, si somos muy quisquillosos filosóficamente (no existe la realidad), se le pasa a ese otro yo ,tan extraño como “externo” a nuestra forma de pensar. Porque ese “yo externo”, que habaita nuetro cerebro, no  es igual a ninguno de los otros yos, que conviven en el interior de nuestra mente. Ni siquiera al estimado amigo invisible de nuestra infancia. Este yo externo estaba incluido en nuestra mente, pero nunca estará integrado… salvo que “decidamos” dejarnos llevar por la locura… sea lo que eso sea… pero que, desde luego, es la confusión (fusión) de la realidad con nuestra mente. Algo así como lo sucedido en la peli de La mosca.O d eforma más spsicoclógicaa explicitadao en

    Tercer paso : Es el que nos hace diversos, el que provoca que seamos como somos y NO como quieren los otros que seamos. La sociedad, esos que llamamos SAD… o una simple delegación como puede ser el núcleo familiar. Primera etapa en nuestro proceso de domesticación social. Y luego expresamos oralmente o por escrito nuestra idea sobre la realidad percibida, una idea original, propia, expuesta públicamente a que pueda interactuar libremente con otras ideas.

  • Y por qué no TRES, en vez… de dos???

    Ya lo dijimos el otro día… ¿ Qué le impide, biológicamente, a un ser humano formar un «emparejamiento» de tres?

    Dos machos que gustan del sexo anal y una pareja mixta, para el sexo vaginal y su lógica reproductiva. Con todas las variaciones imaginables. Formando un trío comunal, una especie de matrimonio no común… pero totalmente respetable, desde el punto de vista científico. Otra cosa es lo que diga la SAD.

    Los ADN no tienen nada que decir. Los adn sociales hablarán en función de su carácter positivo o negativo.

    Los genes sociales positivos, que reforzaron la empatía, la solidaridad y, lógicamente, la capacidad adaptativa para nuevas situaciones afectivas, nada que decir. Algún otro gen social positivo le pudo ser injertado a la persona que decide ser homosexual. De forma que le habilite para hacer fácil la muy difícil vida comunitaria : Jules y Jim o Soñadores. Y no digamos con más de tres!!!

    Los genes sociales negativos, que tratan de anular los positivos antes indicados y, al mismo tiempo, establecer más capacidad de egoísmo y odio contra el diferente, serán los encargados de hacer imposible ese tipo de relación comunal. Además de convertirnos en francos enemigos de tales alternativas, al verlas muy negativas en otros. Como auténticas infecciones sociales!!!

  • Porque las PALABRAS, ya están dentro de nosotros… cuando nos CONCIBEN

    No necesitamos la ayuda de ningún monolito divino (o alienígena), ya que en nuestro interior (cerebro) tenemos todo lo necesario para articular signos de comunicación. Podemos construir nuestro propio lenguaje, sin ayuda externa de ningún tipo.

    En el fondo no es tan difícil, aunque sí muy trabajoso. Porque la esencia de la comunicación, mediante un lenguaje hablado ya está en nuestro cerebro. No tenemos los signos que forman un determinado alfabeto, pero sí está la capacidad de ir buscando determinados signos, que nos sirvan para establecer esa necesaria, imprescindible, comunicación con otros seres humanos. No llega solo con «pensarlos», es preciso que podamos hablar con ellos. Entonces es cuando se confirma nuestra mutua existencia!!!

    Porque debemos considerar a la mente, «parte del cerebro» que sirve para pensar, como una mera expresión conglomerada de nuestro ADN. Un enorme y complejo desarrollo celular, a partir de un código que lleva el propio ADN, que nos permite la construcción de tejidos y órganos, imprescindibles para mantener nuestra energía vital y para ir perfeccionando el sistema de lenguaje que tenemos ya codificado.

    Nuestro ADN ha favorecido un entramado neuronal (base de la mente), para establecer mediante circuitos precisos los signos, que han de transformar simples gestos faciales o guturales, en palabras bien definidas. Con la aportación de otros órganos (complejos celulares) que nos ayudan a encajar las piezas de este puzzle o meccano hablante.

    Por ejemplo, una garganta con cuerdas vocales, por donde puede salir un flujo de aire expulsado de los pulmones. Y un mecanismo de aprendizaje para usar la colocación de la lengua en diversas partes de la boca. Todo eso viene escrito en nuestro ADN. Y la mente, es decir el complejo neuronal que el propio ADN ha desarrollado, solo tiene que leerlo. Un «simple» proceso comunicativo interno. Para así poder comunicarse con el exterior.

  • Lenguaje humano o NO, pero que sea… INTELIGENTE!!!

    La esencia del ser humano es poseer una inteligencia de alta capacidad. Algo que está a años luz de los ordenadores actuales más potentes. Y eso supone que debe elaborar su propio lenguaje. Ninguna fábrica terrestre se lo va a proporcionar. Es decir, debe ser capaz de establecer un código de signos, para poder intercambiar información con otros seres inteligentes de la Galaxia. O del Universo.

    Y no solo inteligentes para querer tener un lenguaje, también hay que ser inteligentes y saber que se requiere un buen esfuerzo, para hacer un sistema de comunicación complejo. Porque no llega con la inteligencia de un perro, por ejemplo. Este es un horizonte que están perdiendo las nuevas generaciones de crías humanas terrestres.

    Y ahora empezamos a pisar un terreno muy paaantanoso, porque estamos arribando a la posible «América de la Biblia Queer»… una narración cultural, que pretende ser novedosa, ahora que, el mantenimiento de las creencias propias de la Biblia Abrahámica, están bastante desactualizadas, incluso con el Imperio Trumpista. Un tipo de cultura donde predominan las creencias, más que las verdades científicas.

    Porque nada asegura que seamos nosotros, los humanos, la única población de seres inteligentes del Cosmos. Hay demasiado universo, incluso sin contar los paralelos, para que no exista otro tipo de manifestación inteligente, sea corporal o mental… aunque sea algo imposible de imaginar por la mente humana (por ahora).

    Pero, podemos estar seguros que si no nos esforzamos más de lo que hace la versión mediocre de homo sapiens, que somos actualmente (2025), vamos a estar incomunicados por muchos siglos más. Porque no solo hay que ver lo que pasa, hay que transmitirlo a otros seres humanos, para completar la faena de nuestra existencia. Eoo como mínimo!!!