
… es el ser humano que predica la libertad del oprimido. No mantener su sumisión, sea a un dios o a un gobernante. Porque, al final, los dioses siempre están a favor del gobernante. Y más cuánto más totalitario sea. Incluso si es el macho que se casó contigo.
Y pedir , por lo tanto, la liberación de todo oprimido, sea por el color de su piel, sea por su orientación sexual, sea por sus opiniones… incluso, que sea por odiar la narrativa homérica.
Y luchar por esa libertad. Porque ya Aristóteles lo dejó bien claro… sin el acto la potencia es inútil. No se consigue la libertad del oprimido si no se pone en movimiento el que lucha por esa libertad.
Cada uno a su nivel, con su propio estilo… pero todos con un objetivo común : que no haya oprimidos en este planeta. Y luego en Marte, que Mr. Musk no es nada de fiar.
¡Anímate!