
Y, si no tienes cuidado, o eres muy radical en tu denuncia, puede llevarte a algún tipo de cruz.
O acaso ¿hay algún ejemplo, en la historia de la humanidad, donde la lucha por la libertad de pueblo ha llevado a algún sitio que no fuera mortal?
Incluso cuando esa lucha se limita a defender la libertad espiritual de los pobres. Y de los ricos, si querían hacer penitencia.
No sabemos hasta donde podía llegar el gen biológico solidario de Jesús, porque su naturaleza no está del todo clara. Pero el que porta todo ser humano solo le vale para adaptarse al ecosistema y sus cambios. No dice nada de luchar por la justicia. Porque el concepto de justicia es un constructo social, no genético. Portamos los genes biológicos de la empatía y la solidaridad, pero no el que permite discernir cuando es injusta nuestra insolidaridad. Ese es un gen social positivo. El que nos permite solidarizarnos con Gaza, si lo poseemos.
Porque el adn social del ser humano se va complementando, en su proceso de maduración, con la capacidad/necesidad de solidarizarse con los que padecen injusticia, ya que ella es incompatible con el ejercicio libre de la inteligencia. Tanto racional como emocional. Así que el amigo Jesús bien pudo aprender todo lo que sabía. Pero la solidaridad ya le venía de fábrica, por el simple hecho de tener parte humana.
¡Anímate!