
También es cierto, que hay algunos machos que no gustan de presumir su físico. Entre los famosos del cine, tenemos a un Paul Newman muy característico. Y como diría el Machado un simple hombre bueno.
Pero es este un rasgo muy típico de la influencia del gen social negativo de lo que podemos llamar «atractivo claramente impostado». Porque, al mismo tiempo que se quiere negar su existencia, está siendo usado como una bandera, en las confrontaciones entre machos de «yo más que tú»… da igual que sean aspectos faciales o el tópico uso del tamaño del miembro masculino por excelencia.
Incluso, cuando el individuo macho no desea figurar como extraguapo, la sociedad dominante va a resaltar esa faceta como la más rentable, tanto económicamente como en el terreno de la conquista amorosa.
De lo único que se salva es de ser vendida su hipotética belleza, como una mercancía más en el mercado laboral. Cosa que sí se hace y descaradamente con la hembra. Haciendo incluso que, la combinación de guapo rostro y adecuado cerebro, tan de presumir en el macho, se quede en un simple cuerpazo «de oro», cuando se quiere definir a la hembra.
Y sí, es muy cómodo dejarse llevar por lo que dicen de ti. Sobre todo si es positivo, o al menos te lo parece.
¡Anímate!