
Ni tampoco el espejo de la Madrastra de Blancanieves. Porque, para ser ella misma, para llegar a tener un futuro propio, una adolescente va a mirarse en un espejo carcomido por la SAD. Con lo cual, no le va a decir nunca la verdad, porque el espejo social que te proporciona la SAD es siempre, siempre, mentiroso. Y, por eso, es tan importante construirte tus propios filtros.
El espejo social dice ser como el amigo imaginario de tu infancia, pero no es verdad. Sea un espejo o alguien que dice ser tu amigo, solo quiere manipularte. Te manipula, para que te consideres capaz de ser reina, cuando realmente, puede que te estén preparando para ser sierva.
Este tipo de espejo social, son multiforma e incluso le miente a los ricos. Está al servicio del poder establecido… pero ni siquiera ellos pueden estar seguros al 100% de lo que este espejo (vendido al poder)les cuente.
El problema del poder, además de ser una característica genética totalmente artificial, es decir social, es que está muy mal articulado. No tiene la experiencia genética de la naturaleza (que experimenta mucho), por lo que suele tener cierto tipo de alucinaciones imprevistas. Y eso lo hace inestable. Es lo que les pasa ahora a los algoritmos, que ya fue avisado en la película Yo, robot. Y eso hace que pueda provocar acciones que no estaban previamente diseñadas, en la mente del poderoso que lo programó.
Además el poder te hace adicto a él. Y si es absoluto te hace tan adicto, que te hace bajar tus defensas mentales, por lo que serás un posible blanco de alguien que quiera tu poder. En cierto modo es lo que decimos cuando hablamos de que ese «espejo» (hasta ahora), que puede ser tu lugarteniente, se convierte en tu enemigo más cercano. Sobre todo, si te dejas llevar por la embriaguez, de que es (parece) tu amigo. Y de eso va el comportamiento social de nuestra pareja cinematográfica de la imagen.
¡Anímate!