Porque… ¿cuánta fe se necesita…

… para seguir la Biblia Queer actual?

Mucha, mucha, mucha…

Muchísima más que para pasar a engrosar el ejército de fanáticos seguidores del manga japonés, por ejemplo. Que tiene su valor, como casi todo, pero se le ha puesto en un altar y ya parece, que si no eres creyente de esa «comic religión» ya no eres nada.

Y así pasa con los fanáticos seguidores de la Biblia Queer, con su Nuevo Testamento de los Pronombres Resignificados. Una forma de complicar el mundo de las creencias, abusando de un desprecio casi absoluto por el mundo de la ciencia.

Y es que mirar y ver son cosas diferentes, pero que coadyuvan al mismo proceso, de la observación precisa de una realidad.

El problema de las creencia y su lucha constante con la ciencia, es que ambas caminan por senderos paralelos, cuando no divergentes. Haciendo que la fe de los fanáticos trate de matar todo tipo de raíz científica, para evitar así que exista lo que llamamos árbol de la ciencia. La fe es como un pesticida, que mientras se halla encerrado en sus recipiente no mata. Cuando sale al aire libre, puede arrasar con todo tipo de vida real. Solo los zombis, o en sus defecto los insectos evolucionados, pueden sobrevivir a un ataque feroz de una fe desbocada. Porque ser zombi implica básicamente no tener conciencia de quién se es.

Comentarios

¡Anímate!