
… busca claramente diverger!!!
Además de ser completamente necesario y nada contingente. Por mucho que digan los existencialistas, cuando se plantean «para que están ellos en este mundo»… e incluso si ese mundo existe o solo es imaginación nuestra. Y desde luego contando, además, con aquellas versiones tan mediocres de homo sapiens, que ni existir merecen. Como la mayoría de los políticos que dicen gobernar en este sufrido planeta.
En fin, que tras esta pausa isleña, bien podemos retomar nuestras reflexiones sobre las flores, tan necesarias y tan llenas de vida. Y que hasta pueden parecer las fauces de dragones.
Y la de la imagen hasta puede parecer las fauces de ese dragón que nos quiere devorar. Si no sabemos descifrar el trabalenguas que nos pone delante, cuando queremos salvar a la princesa del cuento, por ejemplo. De ese cuento en que se puede convertir nuestra vida, cuando queremos ver más allá de lo que la vista alcanza. Tanto si viajamos cara al futuro, como al pasado. Fuera de las coordenadas reales del presente.
No podemos correr demasiado. Porque, si la imaginación domina al raciocinio, abusando de la explosión emocional, será más fácil que nos salgamos del camino, cual simple y desorientada Caperucita. Porque no hay lobo (humano) bueno, para señalarnos atajos. Siempre estará el adulto vendedor de lavadoras y disfrazado de lo que sea, para decirnos por donde ir a una prisión segura, aunque en principio camuflada.
Como dicen los mandalorianos «ese es el camino»… desconfiar siempre del lobo disfrazado de cordero. O de cualquier amigo, que se pasa su tiempo cobrando algo por su supuesta amistad.
¡Anímate!