
…y nos quieran hacer papilla.
Muy típico en las clásicas pandas de barrio. Donde mostrar cierta mínima debilidad no solo te minimiza, a golpes, sino que puede llevarte a un suicidio casi casi programado. Un muro mucho más difícil que el anterior (meter un gol), aquí «aprender a jugar» supone un esfuerzo que puede ser mortal. Pero también tiene su mecanismo filtrante. Si te haces un machote como ellos, ya podrás jugar con ellos.
Es un tipo de muro que, para tu desgracia de humano «sensible», tanto te lo pueden montar en tu propia pandilla como en la pandilla del enemigo. A veces no sabes en cuál de ellas serán más brutos contigo. Porque ya sabemos que los amigos traicioneros, de tu panda, son mucho peor que los peores enemigos que tengas enfrente.
Ahora ya no se trata de que te empequeñezcan, haciéndote ver que eres un simple cacho de mierda. No, se trata más bien de golpearte muy fuerte, para que seas realmente una mierda, y entera , nada de «ser mierda a cachos». Te van a quitar las ganas hasta de mirarles a la cara.
Y recordemos que sin mirar no se puede ver. Ni una mierda. Entonces ya te pueden dejar tirado, en cualquier rincón del ecosistema, para que busquen una plaza de recogedor de mierda o de oficinista cumplidor, en el complejo social que la SAD ha construido en tu ecosistema.
Y se disfrazan de luchadores, bien llenitos de tatuajes, pero son simples sicarios indirectos del poder establecido.Aunque lo sean involuntariamente. Y, a ese tipo de bandas juveniles, todos las sufrimos en el barrio, especialmente si era «periférico». Estamos frente a frente, o dentro de una banda que te quiere controlar. Lo que, modernamente, va evolucionando hacia una mara operativa, que desea convertirte en sus vómitos diarios.Va en su adn social negativo. Y todo, por mucho afecto que te venda para conquistarte.
¡Anímate!