Y por eso, cuando miras, es bueno juntarse…

… con otros que miran igual.

Porque no vivimos solos. Existen los que podemos llamar «los otros». O, como decía Jesucristo, el llamado prójimo. Que simplemente es el que vive «próximo» a ti. Y así, de esta forma, conseguir que las arrugas del cambio social se hagan menos dolorosas, porque son arrugas «en compañía».

Pero volvemos a lo mismo : Podeis mirar igual, tu camarada y tú, pero nunca, nunca, vais a ver de igual forma. Ni siquiera parecida.

Y no necesiatamos ser el Jack del Titanic, para demostrar que no todos verán igual a su amada Rose. Sobre todo cuando toque despedirse tan húmedamente. Como en el interior del Ford, pero con mucho mucho más frío, como les sucede en la famosa tabla/congelador.

No es igual ver a la mujer que todos miran igual, pero a ti te hace tilín, de tal forma que muda incluso tu forma de mirar. La hace más intensa, aunque la dirección de tu mirada sea la misma que la de tu colega viajero. Recordemos como Jack la veía luego, al dibujarla en el camarote.

Porque, no nos cansamos de decirlo, mirar a Rose no es lo mismo que ver a Rose. Con todo lo que ella significa, para ti, a partir de esa mirada inicial.

Comentarios

Una respuesta a «Y por eso, cuando miras, es bueno juntarse…»

  1. Avatar de xaqun

    Porque hay que mirar con cierta profundidad lo que queremos ver, entre tanto elemento perturbador (visual) que conforma el paisaje que estamos mirando. Y los demás «iguales» (a nosotros) ayudan a matizar lo que estamos viendo. Incluso, si tenemos filtros apropiados, nos puede ayudar mucho lo que dicen ver los que «no son iguales».

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