Etiqueta: poder

  • Disfrazado de ORDEN…

    Pero si el personal docente manda (mal) en un centro escolar, dentro y fuera de las aulas, ¿quién se encarga de mandar por las calles, cuando ese alumnado sale de la escuela, de los institutos o colegios religiosos, incluso de la universidad?

    La vida humana está basada en una determinada organización social (sociedad) que se basa en el orden más estricto, de una organización natural que está biene contrrolada en la apráctica por la propia naturaleza… y cuando algún elemento de esa misma naturaleza se desmanda (incluso si es un terremoto o una glaciación), «rápidamente» lo reorganiza. Es, en el fondo, muy amiga del orden…

    ¿Entonces por qué se necesita un personal dedicado, precisamente,a mantener el orden social?

    ¿No será que el desorden es algo antinatural? Es un efecto social, que provine de una mala organización que se ha dado a la sociedad. Esa sociedad que ,ya dijimos ayer, está controlada por los adultos del planeta.

    Profesores por dentro (aulas y patios) y policía por fuera (calles y parques), en casa la familia… ¿no huele todo a una forma de controlar socialmente a las criaturas humanas, para que no hagan cosas que disgusten a los adultos? Sobre todo a los adultos con poder. ¿Y cómo ejercer ese control social? Una buena pregunta, ¿no?

  • Alguien tiene que MANDAR !!!

    Y no, no nos dejemos engañar, aunque a veces disfrutemos con ello.

    Los adultos son los únicos interesados en llevarle la contraria a la naturaleza (sea lo que eso sea), para evitar que la sociedad que han organizado, muchas veces en contra de los propios intereses de la humanidad, se vaya al garete.

    Tienen que impedir que las crías humanas hagan valer su gen biológico, que les marca la regeneración social, porque la naturaleza (sea lo que…) es sabia y sabe perfectamente que la indolencia del poder hará que los humanos, una vez llegados a adultos, se van dejando ir por la permanencia en un poder que corrompe (la dinámica de regeneración social)… y que, cuanto más absoluto es ese poder, más corrompe al ser humano.

    Y el poder lo tiene uno o muy pocos, pero son muchos los que lo tienen que sufrir. ¿Cómo hacer? Lo que no se pueda mandar directamente, se mandará mediante los delegados del poder establecido : en la imagen, un ejemplo claro, el profesorado.

    No puede haber mayor contradicción en el trabajo social de un ser humano, que practicar la domesticación allí donde se te encargó que practicaras su educación. Aunque eso ,de que se les encargó EDUCAR, no es tampoco del todo cierto. Porque al profesorado también se le manipuló, para que haga lo que le mandan hacer «de verdad» : manipular a su alumnado. Eso sí, convenciéndolos de que son educadores. Y, para más inri, se llaman planes de formación del profesorado, no lo olvidemos.

  • O, simplemente, haber nacido algo MÁS BAJO…

    Y luego están las limitaciones directamente sociales, que son un auténtico chiste, salvo para quien las sufre. Porque ser algo (o mucho) más bajo que otro ser humano, no puede ni llamarse limitación biológica. Son auténticas elaboraciones mentales (ideas regresivas) de la SAD, para que funcionen como genes sociales negativos. Recordemos que también los hay positivos, cuando responden a ideas progresistas.

    Son como toda anormalidad social, esa que sale de usar las matemáticas como si fueran conceptos cientifícos, que explican hechos meramente biológicos : tamaño medio, inteligencia media, atención media… cuando la realidad es lo que es, y nunca es ni será un conjunto de valores matemáticos.

    Porque el tamaño no importa. Como bien se dice para referirse al pene (científicamente).

    La capacidad operativa de un ser vivo, como la de cualquiera máquina es lo que lo hace valioso, sea para construir una mesa o sea para producir alguna sensación de placer.

    No es precisamente el tamaño físico lo que nos define como humanos, sino la capacidad de extender nuestra inteligencia hasta límites no conocidos. Y esa extensión imprescindible (evolutiva) nos lleva, entre otras cosas, a combatir todo aquello que impida la regeneración social, vestida de tradición o de modernidad (aparente)… recordemos el dicho del Gatopardo : cambiar todo, para que nada cambie.

  • Se pueden tener padres de DIFERENTE COLOR…

    El hecho de tener dos madres no puede ser una limitación natural, ya que la naturaleza solo ha determinado el emparejamiento sexual, para obtener las dos células que se van a fecundar. Y de hecho no marca, como normal, que sea un emparejamiento permanente. Ese aspecto limitativo ya es una obra humana.

    Pero la evolución ha permitido que la inteligencia humana descubriera formas de conseguir esa fecundación, sin usar el cauce natural de tener relaciones sexuales entre un hombre y una mujer. Ni, como hemos dicho, que deba ser siempre con la misma mujer. Hemos avanzado suficientemente, para que las ideas (científicas) del ser humano , en relación a la reproducción, se hayan ya solapado con las directrices naturales.

    Para algo nos dieron inteligencia.. ¿o acaso la tenemos de adorno (o solo para inventar armas de guerra y practicar «mejores» torturas)?

    Y si son dos padres de diferente color de piel, entonces ya estamos rozando el esperpento científico, si tratamos eso como un problema natural… cuando es absurdamente social.

    Y sí, este caso nos vale para observar un típico gen social negativo, que soportan muchas parejas en el mundo. con niños o sin niños… de un color o de otro… y hay que ver, lo bien que nos lo dejamos injertar en la mayoría de los casos. Es un acompañante perfecto para quedar bien añadido en la parte supremacista de un adn social negativo. Que, además, se puede ir madurando mentalmente sin que seamos muy conscientes de su gravedad… es algo que vamos tomando como un simple tic. No creemos que vayamos perdiendo empatía con los otros.Y, cuando nos queremos dar cuenta, somos simplemente supremacistas. Y, además, podemos ser muy simples… y muy muy cabrones!!! Porque todo se aprende, lo bueno y lo malo…

  • ¿Realmente salimos, o entramos en una CÁRCEL?

    Y sí, como dijimos ayer, antes de ver la influencia nefasta (y a veces positiva) de la SAD  (la “prisión” o la libertad) en las crías humanas, una vez nacidas, tenemos que volver a reflexionar sobre la extrema importancia de la madre en la etapa del embarazo.

    Porque ya dijimos que el útero (y la placenta) están diseñados para ser un entorno protector. No al 100%, pero casi.

    Pero también puede ser una jaula, algo carcelaria, para que una madre poco maternal experimente con nosotros, voluntaria o involuntariamente, y así llevarnos por la calle/útero de la amargura. 

    Como decimos últimamente, incluso antes de nacer.

    Porque las preguntas son de este tipo… ¿Qué cosas hace una madre, mientras está embarazada? ¿Cuáles son buenas para su cría y cuáles son nefastas (para ella y para la cría)? O también estas, ¿Si el feto aún no es un ser humano, quiere decir esto, que sigue siendo un simple apéndice anatómico materno, al que no hay que cuidar (y mucho)? ¿No se cuida el apéndice intestinal, cómo no cuidar a un embrión?

  • ¿Cuándo empieza la INTERVENCIÓN social?

    Una buena pregunta, porque mucha gente no se preocupa de la manipulación social, hasta que ya está acabando la adolescencia… y entonces poco remedio tiene ya.

    Porque da igual lo que pensamos del útero, si nos protege o no… la realidad es que su protección es mínima, aunque su importancia sea máxima. De hecho, le costará resistir los fuertes golpes de un jodido maltratador de mujeres embarazadas. ¡Qué hay muchos!

    El peor problema, a estas alturas de estar recién concebido, reside en la dueña del útero… que es, por consiguiente, madre biológica de lo que está por nacer. Porque hemos sido concebidos y antes de “salir al mundo exterior”, la madre naturaleza (sea lo que eso sea) nos ha construido una especie de búnker, donde casi nada podría hacernos daño… si…

    Si la madre no fuera un ser humano, al que van a tentar demasiado, para que en vez de una buena madre (buscar un embarazo natural y libre), sea una madre pieza de la maquinaria social, quien trata de hacer de su hijo otra pieza más de esa misma maquinaria.

    Y así, tal como intenta mostrar la imagen, se dará durante el embarazo una fuerte lucha entre lo que manda el ADN del embrión, que lógicamente debe estar en consonancia con los dictados naturales del ADN de la madre, y lo que manda hacer la SAD, para manipularte ya desde la concepción. En algunos casos, claramente manipulado y, en otros casos, con objetivos ocultos… pero siempre, siempre, usando a la madre, para influir en el desarrollo de la cría humana, que está gestándose en su útero. Manipulan a tu madre, para poderte manipular a ti.

  • Y cómo hace la SAD ???

    Después de tanto apunte teórico (necesario),veamos algunos ejemplos de cómo hace la sociedad adulta dominante (SAD), para conseguir que hagas lo que ella quiere… y, lo más crucial, que lo hagas sin enterarte que ella te lo manda. Dirán que es la tradición, la voluntad de algún dios, la causa por la que debes morir… o te pondrán delante, al primer chivo expiatorio que les venga bien para disimular, como si él fuera realmente el causante de algo.

    Ese sí es un trabajo social de auténtico artista… y cada vez lo hacen más perfeccionado. Y no es exactamente anónimo, pero normalmente no serás capaz de saber quien es el autor directo del embolado. Menos aún del indirecto.

    Como decimos siempre, el arte del disimulo es una de las primeras y más importantes capacidades que debe dominar una SAD, que quiera perdurar.

    Y por eso decimos que hay dos tipos de refuerzo en el proceso de maduración de una cría humana… y los dos precisan de un injerto de genes sociales, solo que uno es con genes sociales positivos (refuerzo +) y otro es con genes sociales negativos (refuerzo -).

    Y por ese mismo motivo, decimos que, un tipo de refuerzo da como resultado un adn social positivo, y el otro tipo, da un adn social negativo.

  • Porque el MEDIO interviene en el ADN…

    El medio, todo lo que nos rodea, tanto natural como artificial (el «ambiente» hecho por humanos) influye, y mucho en nuestra forma de vida. Es cierto que el ADN tiene un diseño, para que se vaya desarrollando esa vida humana (que somos), pero no solo él marcará el futuro que seremos.

    El ADN nos capacita para adaptarnos al medio, que está en cambio constante (de forma natural o artificial), pero esa adaptación debe moldearse a cada segundo que pasa por esos cambios que sufre el ambiente.

    Y tenemos que adaptarnos de la forma más natural posible, a los cambios que la naturaleza condiciona, pero, mucho más (con más esfuerzo), a los cambios artificiales de esa naturaleza. Los que la sociedad nos pone como desafío constante.

    No se madura solo de forma natural y libre, se madura en contra de las imposiciones sociales… esas normas y leyes, que tratan de hacernos una pieza más, y cada vez más modélica, de la maquinaria social. Tenemos que dar ejemplo.

    Esa maquinaria social, que es controlada por el sector adulto de la sociedad. Eso que aquí llamamos SAD (sociedad adulta dominante). Que no siempre es la misma, pero siempre es adulta y dominante.

  • La conducta del ESPECTADOR !!!

    Y repetimos eso de que ”los tres salen perdiendo” (unos más y otros menos), porque el resultado final dejará huellas en los tres, aunque sea uno solo el que acabe en el suelo o con más golpes. E incluso el espectador que interviene parece no llevarse ni un rasguño.

    Pero lo importante es resaltar que la intervención de un espectador en el conflicto, solo puede hacer que este ya ano se resuelva de forma “natural”… la intervención de un tercero va a tener consecuencias para cada uno de los tres interventores.

    Por ejemplo si el espectador va por uno de ellos , dándole un golpe al otro. Incluso sin querer ya influirá también en el resultado.

    Y si interviene a favor del otro, pasarán tres cuartos de lo mismo, influirá en el resultado final.

    Esta pequeña gran cuestión , del cambio en el resultado final, es lo que nos explica la mecánica cuántica. Aunque, en este caso, lo apliquemos a unos fenómenos macroscópicos. Pero el razonamiento es el mismo, si dejamos de  ser simples espectadores… y, a veces, incluso así, porque la sola presencia de público puede animar más a un contrincante que al otro (dependerá de su ego). Aquí dejamos algo para quien desee profundizar un poco.

  • Un apunte final de Química…

    Antes de pasar al campo de la Biología (unos microapuntes), para luego volver al campo de la sociogenética, veamos un elemento clave en las reacciones químicas. Tanto como el concepto ya visto de los electrones libres.Aparece cuando la energía que necesitan los electrones libres, para ser liberados (y reaccionar) no llega para esa liberación… y, por lo tanto, necesitan la ayuda de algún otro tipo de moléculas, que les dé la posibilidad de rebajar esa energía necesaria , pero sin que participe en la reacción como reactivo : son los catalizadores químicos.

    Como dice el tercer párrafo, solo interviene disminuyendo la energía de activación necesaria, pero no por hacer que se use menos, sino haciendo que la suma total de energía se consiga por esa aportación temporal dela molécula catalizadora… igual que si un donante de sangre, pudiera ceder su sangre temporalmente, para luego recobrarla.

    Y como no participan materialmente en la reacción, como reactivo, al final de la misma, esas moléculas aparecen tal cual estaban al principio.

    Son gajes de la química vital.

    Y sucede algo parecido en el injerto de genes sociales, ya que para algo es más fácil un injerto usando un amigo que un enemigo. Por algo se le puede llamar facilitador del injerto. ¿O no? El problema es que los humanos no somos moléculas inertes y podemos sufrir algo en ese proceso de injerto… siempre nos pasará factura, por muy fuertes (mentalmente) que nos consideremos… por ejemplo, podemos quedar tocados, si hemos ayudado a que un amigo deba sufrir un trauma que lo haga menos empático. Los catalizadores químicos no sufren efectos colaterales al hacer su trabajo. Pero los catalizadores/facilitadores humanos, sí… pero también son gajes del oficio.