
Y el miedo se combate con la ciencia. Para actuar antes de que un cambio se haga irreversible. Como la muerte o una mutación corporal, que viene a ser una muerte parcial. Las mutaciones mentales no son totalmente irreversibles.
Porque toda creencia, cuánto ms descabellada mejor, se va disipando como si fuera niebla, cuando la vamos iluminando con ese faro especial que es la ciencia.
Ella es la manzana de Eva (repetimos, de Eva, no la de Apple). Y ella nos puede ayudar a desembarazarnos de ese miedo artificial, que la SAD nos ha metido en la mente, gracias a esos injertos de genes sociales negativos, que nos va haciendo a lo largo de nuestras etapas de maduración como crías humanas.
Es tanto el miedo que se nos puede «meter en el cuerpo», como se dice vulgarmente, que nos convierte en otro tipo de ser humano diferente al que estaba proyectado por la naturaleza (sea lo que eso sea).
De hecho nos puede convertir en auténticos zombis, de forma que decidamos acabar con nuestra vida, mediante el suicidio, o acabar con la vida de otros, mediante el asesinato (único o múltiple). O simplemente ir cubriendo papeles con informes, quizás en soportes digitales, en cualquier oficina/agencia del poder. Es decir, hacernos piezas operativas de la maquinaria social dominante.








