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  • Aunque tampoco hay que… PASARSE

    Porque no es fácil iniciar un proceso de comunicación con un ser, por muy humano que sea, que parece un monstruo. La SAD es lista, gusta de promover sensaciones ambiguas : en paralelo, algo que nos haga reír y algo que nos asuste.

    Porque, si nos asusta hablar con un Quasimodo, cómo vamos a hablar con el de la imagen?

    Y, para muchos, esto viene a ser la IA.

    O, volviendo a un universo más real, podemos decir que muchos ven como monstruos a otros seres humanos, que simplemente muestran diferente aspecto u orientación sexual, por ejemplo.

    La SAD dice que todos somos iguales, pero luego nos trata de forma diferente. Y no en función de las diferencias que podemos llamar naturales, sino en función de la riqueza que hayamos conseguido, robando al prójimo. Así de sencillo. Nos diferencia socialmente.

  • Pero nunca querremos ser… un DIFERENTE Quasimodo!!!

    Nunca le pediremos al destino que nos convierta en un Quasimodo de la vida. Incluso hacindo que fueramos un Charles Laugton de la interpretación teatral… tenemos muy arraigado que el triunfo llega mejor con un buen físico.

    Lo demás se considera ornamental.

    El mundo al revés, porque precisamente, si algo no es un adorno, eso es la organización eficiente de una mente.

    No hay belleza comparable con la buena disposición de una serie de ideas, para que se puedan expresar creativamente, en forma de palabras o de imágenes.

    La creación es eso precisamente, no el hecho de hacer una figura de barro. Aunque esta ocupación cerámica, pueda tener mucho de trabajo creativo. Pero siempre que estén detrás las ideas interesantes, antes referidas.

  • O por una vida… más bien COMPLICADA

    Una vez que piensas en tu futuro… y observas la realidad del ecosistema donde vives… es cuando empiezas a tener ideas sobre lo que serás en el futuro…

    Y eso conlleva tener datos sobre esa realidad, mirar y ver (bien, qué pesados somos!)… para observar con atención los detalles más importantes de esa realidad. ¡Ah, los famosos filtros (propios)!

    Eso nos dará más ideas y a partir de ellas iremos proyectando posibles escenarios vitales, por dónde podamos ir caminando sin demasiado peligro.

    Eso es proyectar un futuro : dilucidar si queremos ser «piezas simples del puzzle» (o de la maquinaria social), o si queremos ser piezas más complejas… todo ello hay que trabajarlo… y más cuánto más natural y libres queramos ser.

    Porque encima, y detrás y a los lados, tenemos al poder establecido, con sus filtros sociales, queriendo marcar nuestro camino. No lo olvidemos. En nuestro cerebro no solo hay ADN!!!

  • Optamos, por ejemplo, a una vida… relativamente SIMPLE

    Podemos ser la unión de dos bloques, más o menos uniformes. Que se piensan cartesianamente entre ellos, para darse existencia… y que tratan de colaborar en lo posible, para ir tirando dentro del ecosistema que les ha tocado vivir. Esto llevará a un determinado tipo de comportamiento social.

    Son los que se adaptan buenamente a él y no pretenden ir más allá de los cambios que la propia naturaleza va provocando en su realidad.

    Incluso cuando se hallan algo inclinados, colaboran amigablemente, para así soportar mejor las incidencias ambientales.

    No buscan más compañía, de forma que pueden soportar las malas decisiones que el tejido social, que se iría formando a su alrededor, les fuerce a tomar.

    Podemos decir, en cierto modo, que se salvan de la intervención de genes sociales, que puedan modificar lo que viene marcado en su ADN. O, al revés, ya se han dejado influir por ellos, los negativos, perdiendo toda conciencia de madurar natural y libremente. Ya que suponemos que esta especie de bloque es como un ser vivo, pero en modo de muy baja complejidad estructural.

  • Podemos ser un órgano vegetal, que quiere… SER LIBRE?

    Salimos del útero, salimos de la cueva… o salimos del bloque de edificios, en dónde tenemos nuestro pisito de adulto ya hecho y derecho… o no tanto???

    Porque para algo está la adolescencia… en el fondo somos como bambis perdidos en el bosque, sobre todo cuando nos falta nuestra mamá.

    Y seguro que a papá no lo echamos tanto en falta…

    Dijimos que el poder tiene la capacidad de dejarnos madurar natural y libremente… o, por el contrario, marcar a hierro nuestro camino. Y no precisamente para hacerlo de forma natural y libre.

    El adn social negativo, del que tanto hablamos aquí, es la senda que nos marcará nuestra vida futura. Nos pulirá lo mejor posible, para ser una pieza elemental de la maquinaria social. Sea de las piezas importantes, las que forman la élite, o de las secundarias, las que forman los delegados del poder y el lumpen-colchón. Necesitamos un «gps» positivo, no uno negativo. Aunque , a diferencia del gps, el gen social es obligatorio seguirlo, no es algo voluntario.

  • Y luego una segunda fase (la + VITAL)…

    Y sí, somos poco bíblicos por aquí, pero esto es lo que nos dice la ciencia… en relación a los cambios que sufre una cría humana en su adolescencia.

    Para tener una adultez en condiciones se necesita recorrer el camino de la adolescencia, con rigor y precisión (no saltarse nada), lo que supone un gran esfuerzo… aunque se pueda empezar a disfrutar de algo que hasta este momento estaba muy dormidito : su sexualidad.

    Pero no es un paseo de rosas, así que el primer fallo, de adultos y de adolescentes, es abrir la puerta de la adolescencia, eso que llamamos preadolescencia, con la intención de hacer tabula rasa de todo lo anterior (incluidos ancestros) y querer vivir la vida, como si fuera un paseo por ese Edén, del que hace mucho, mucho tiempo, nos echaron.

    Y digan lo que digan, el esfuerzo especial de la madre naturaleza al inventar la reproducción sexual, fue darnos dos pares de cromosomas diferentes en función del sexo que íbamos a portar. Y eso hace que el «XX» sea de característica sexual hembra y el «XY» sea de característica sexual macho.

    También, digan lo que digan, aquí, a todos los efectos el cromosoma «Y» es una variante mutilada (deficiente)del cromosoma «X». Digan lo que digan (los titulados universitarios). Aunque no sepamos muy bien lo que iba en el brazo perdido. O, en paralelismo al relato abrahámico, podemos decir que fue incorporado como mejora al «Y». Por eso se usó una costilla ya hecha, en vez del barro original. Ya Yahvé conocía la extrema importancia de la experiencia.

  • Pero nos cuesta, y mucho, amar… lo DIFERENTE

    Todos (o casi todos) tenemos empatía por aquellos seres humanos que padecen alguna deficiencia, sea física o química… al menos en referencia a un estándar social dictado por la costumbre, hasta que nos toca tener una relación directa y prolongada con ellos… entonces, la capacidad que nos marca un gen biológico, en relación a esas habilidades sociales innatas, que nos marca el ADN… se van suplantando por la capacidad, que nos marca el adn social negativo, haciendo que sobresalga la falta de empatía, la insolidaridad, el desprecio e incluso el odio al diferente.

    No hay que ser el deforme Quasimodo para notar ese desprecio recibido, más o menos claro…ni tampoco la bella Esmeralda para sentir el desprecio emitido. Incluso con cierto disgusto, por parecernos poco humano.

    Toda cría humana ha bebido y comido dosis constantes de mirar con odio al diferente, para que lo veamos una especie de enemigo. No tanto porque nos quiera hacer daño, como por ser un intruso que nos puede robar nuestra dosis de felicidad. La propia Esmeralda, en España conocería bien el desprecio de los payos.

    ¿Qué nos obliga a ser comprensivo con un ser humano que nació deforme, aunque pueda ser más cariñoso e inteligente que nosotros? O que nació como nosotros, pero en un colectivo humano que se considera despreciable.

  • O ahora, en plan moderno, colgarse de la ESTRELLA infantil de la TV

    Porque no es que se adelante, como muchos dicen, la etapa adolescente. Dicen notar que se hacen antes cosas relacionadas con ella, como un falso despertar sexual.

    Lo que sucede realmente es que se prolonga la etapa infantil, pero haciendo que un cerebro menos maduro se tenga que ver con las relaciones sexuales, típicas de una fase posterior. Antes de que el cerebro de la cría humana haya llegado realmente a su «masa crítica», tanto de razonamiento como de dar respuestas emocionales maduras.

    Se habla mucho de la adolescencia adelantada, pero sería más preciso decir que se adelanta la erotización de la infancia. Incluso podemos decir que está claramente sexualizada.

    Tanto la publicidad como el cine y la TV ha adelantado el momento en que una cría humana se enfrenta al sexo, cuando aún no está madura para afrontar los grandes problemas de comunicación que el sexo supone. No se puede comparar con el adelanto en la maduración sexual que se da en climas tropicales, ya que, en ellos, la maduración racional y emocional también se adelanta algo.

    Realmente las Hannah Montana del planeta favorecen la irrupción de una infancia mutilada emocionalmente. Y con grandes dificultades, para que la paralela maduración racional, que marcha algo rezagada, se pueda hacer con los despojos emocionales de una cría humana, violada antes de saber que significa SU sexualidad. Lo que era algo raro en el Atlantic City del siglo XX, vender la virginidad, se ha hecho normal en el siglo XXI. Pero ni siquiera como un regalo o una venta, la SAD lo ha convertido más bien en un robo.

  • Entonces…¿Cómo distinguir sueño y REALIDAD?

    ¿Cuándo soñamos de noche estamos viviendo? Si nos despertamos, por supuesto…

    Pero, ¿cuál ha sido la vida que hemos vivido : la soñada o el hecho claro de haber estado dormidos? Estará evidente para otros, no para nosotros.

    ¿Es posible no llamar vida a todo lo que ha sucedido en nuestros sueños?

    Y si un día nos despertamos en un palacio… para que luego nos aseguren que solo fue un sueño, lo que allí sucedió ese día.

    ¿Cómo estar seguros de ello, aunque nos lo muestren en un vídeo, en esta era del AV (audiovisual) megasiliconado? Tan falsos como las leyendas de antaño…

  • Y además, los sueños son… muy NECESARIOS

    Y el sueño de ser libre, es el más difícil y el más necesario… diríamos que imprescindible. Sin libertad no puede existir una evolución natural y libre, por mucha ayuda artificial que se pueda tener. Que, si es ayuda positiva, seguirá siendo «natural».

    Eso es lo que dejará que sigamos existiendo como especie y que podamos evolucionar hacia dónde la naturaleza , por instinto, nos deje continuar.

    Y por eso decíamos el otro día, que era tan importante el pensamiento crítico. Y antes del razonamiento, que nos brota en la preadolescencia, debemos jugar nuestras cartas infantiles con el llamado amigo imaginario. Es un buen seguro, para no dejarse aplastar por los llamados adultos.

    Pero no despreciemos nunca a los que se dicen locos, porque tienen sueños raros o de extremada grandeza… pero no grandeza de poder, sino de imaginar mundos mejores, donde pueda habitar el ser humano de forma natural y artificial pero, sobre todo, libre. Porque, no nos cansaremos de repetirlo, sin libertad no hay evolución posible… solo queda el camino de la involución… de regresar a épocas anteriores en la historia de la humanidad… o bien (peor) a nuestra pura, que no virtual ni virtuosa, extinción.

    Y sí, Don Quijote simplemente era un sabio. Eso sí, algo iconoclasta y muy muy necesitado del buenazo de Sancho. En parte, Sancho es la parte emocional del racional Quijote. Porque no confundamos que te llamen loco, con que realmente lo seas. El problema es que puedes ponerte a razonar demasiado… pero, al hacerlo en contra de los demás, te pierdas por el camino.