
… de nuestra Guerra Civil!!!
Pero nos tenemos que preguntar si esa doble versión resultaba integradora, o más bien desintegradora, incluso dándose en el mismo país que sufrió tamaña ignonimía.
Porque, ya desde el punto de partida, hay una falacia clara, cuando se pone al mismo nivel los que dieron el golpe de estado y los que lo sufrieron. Con el franquismo no valían (y no valen aún, en pleno XXI) las medias tintas!!!
Como pasa con el nazismo, y ahora con el sionismo, no se puede banalizar en ninguna circunstancia la masacre que efectuó el franquismo, al dar un golpe de estado muy cruento y prolongar una guerra civil hasta límites inhumanos (si es posible superar la inhumanidad de una guerra, ya de por sí inhumana).
Con esta doble versión de los defensores de la República y de los golpistas, en plena Dictadura franquista, solo podía valer para hacer más potente la dicotomía de salvadores de la patria, por muchas tropelías que cometieran, frente a unos «fanáticos» defensores de la democracia republicana, apoyados por un sanguinario Stalin, que pretendía sacarle las vacas y el sudor a todo español bien pensante. Mientras que Hitler solo quería salvarnos.
Jugar con el estereotipo dominante en una sociedad falta de libertad, no suele ser la mejor manera de reintroducir el respeto a las reglas de la democracia, que quería hacer desaparecer el franquismo, aunque afirmara en principio que él solo quería restablecer una república más digna. Y hacerlo en modo neutral, cuando se recuperara la democracia en España es, precisamente, lo que pretendían los restos del franquismo, que han hecho, de la democracia española del siglo XXI, una parodia de una España realmente liberada.








