
… algo muy sumamente complejo!!!
Tan variado y tan complejo (y tan esforzado su pase) que, muchas veces, se queda uno a este lado del muro, por el miedo a no ser capaz de atravesarlo. Como si el quedar a este lado te salvara de la muerte, del tiempo que te había tocado para vivir en el lado que debes dejar (una vez muerto).
Dicho de otra forma se trata de hacer ver que, esto de atravesar muros (filtrarse), o saberse quedar a este lado de ellos «sin agobiarse», es un arte que está muy relacionado con el arte de ver. Y también del tiempo que se tarde en ver lo que se está mirando. La consabida paciencia en el contemplar lo que se está viendo.
Ver para saber si conviene esperar a este lado del muro, por tiempos mejores. O intentar atravesarlo, buscando la manera en que resulte más fácil. O, por lo menos, con el menor daño posible. Es decir que nos «filtremos a nuestro gusto», no a gusto del poder establecido, ese que ha establecido el muro/filtro.
Y qué decir del arte de fabricar muros propios, defensivos, pero que se puedan hacer traspasables, cuando necesitemos que alguien los pueda atravesar. Entonces es cuando el arte de coser y descoser las relaciones con otros seres humanos resulta indispensable. Entonces es cuando empezamos a saber manejar nuestros propios filtros, lo que nos permitirá avanzar por el entramado social de la SAD.
Y, recordemos bien, hablamos de nuestros propios filtros… nada de filtros ajenos, comprados en cualquier bazar que la SAD tiene repartidos por el mundo. Especialmente, mucho cuidado, en los llamados centros de enseñanza, sean oficiales o no. Porque, para colmo, en eses lugares nos venden los filtros como si fueran lavadoras que funcionan. E incluso haciéndolos pasar por instrumentos de liberación social. Por ejemplo, los títulos universitarios.


