
Son los que parecen ositos de peluche…
Porque hay seres humanos, nacidos machos, que se sienten algo «desubicados» en su papel masculino. Pero vamos a centrarnos en aquellos que lo tienen muy claro. O que, por lo menos, no desearon afrontar un cambio de rol sexual, en lo que llevamos de historia.
Tiempos llegarán para meter aquí a todo tipo de ser humano nacido de mujer. De lo que viene después (útero artificial…) ya no estará ninguno de mis yos para comentarlo. Y, si alguno llega a reencarnarse en un gato, poco nos importa lo que le suceda.
La cuestión esencial es que, como pasa con la hembra, meter a todos los machos en el mismo saco, resulta tan grave como echar al agua el típico saco lleno de inocentes gatitos. Un atentado contra la humanidad del ser humano.. y más en su versión actual de homo sapiens. Y contra su maravillosa diversidad.
Un querer frenar el proceso evolutivo del ser humano hasta límites realmente muy peligrosos.








