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  • Aunque el HAMBRE siempre estará contigo…

    Y llega a formar parte de tu cuerpo, como lo forman tus huesos y tus músculos. Que son, precisamente, los que necesitan esos nutrientes que no llegan.

    Y, por mucho que juegues, llegarás a la conclusión, aunque sea de forma intuitiva (instintiva), de que solo vale ganar, para poder superar a los demás hambrientos de la tribu, del barrio, del colegio… a los que empezarás a considerar como enemigos, nunca podrás solidarizarte con un compañero, por mucho que lo necesite, ya que tú crees (gen social negativo) que su triunfo va a ser contra ti. Porque ya no es un juego, realmente para ti (te lo han hecho creer), es la lucha por la supervivencia.

    Así que necesitas ganar tú esa partida.

    Y es la peor tergiversación que se puede hacer de la teoría de la evolución (Darwin), ya que la supervivencia del más apto, no implica matar al contrincante, ni menos aún, matar a mansalva a tus enemigos, sino dejar que, de forma natural y libre, se vayan propagando los que se adaptan mejor a los cambios naturales (o artificiales) del ecosistema… La selección natural es más bien una decantación, nunca un exterminio.

    Adaptarse a un ecosistema no es solo vencer al hambre, también es valorar aquellas cosas que nos hacen más humanos, para que de forma natural y libre se vaya produciendo una selección, SIN FORZAR el proceso de adaptación. Los animales irracionales tienen que luchar (único método de selección irracional), pero nunca a muerte, los humanos tenemos otros medios para ser seleccionados, sin perjudicar a los que son menos adaptables. Porque ahí radica la esencia de la inteligencia humana, no en ser campeones de ajedrez ni premios Nobel.

  • Y para tanto cambio… ¿el AZAR es importante?

    A esta entrada le podíamos llamar también «paradojas de la ciencia». Ya un tipiño llamado Hamlet hizo muy famosa una frase que decía : «To be or not to be, that is the question». Que viene a ser, en cierto modo, la primera pregunta que se debe hacer un ser humano, nada más nacer… pero cuando sea capaz de hacerse preguntas (que no se nace sabido).

    Así que antes de pasar ya a la Biología y a la Sociología, como ramas del saber humano, que fundamenta esta Sociogenética que nos hemos montado aquí, pausamos un momento con un concepto que está muy relacionado con la Física Cuántica, aunque pueda parecer un asunto de teología (o de magia). ¿Hay la posibilidad de estar en dos sitios al mismo tiempo? O, casi peor, ¿Se puede estar vivo y muerto al mismo tiempo? O en un nivel de preguntas más simples : ¿Qué separa la salud de la enfermedad? O bien, ¿Que es lo que hace que un ser humano (racional) se comporte como un animal irracional? Incluso muy irracional, como está pasando ahora mismo en Gaza y otros lugares del planeta. Esta última pregunta ya tiene algo que ver con la conducta humana, ¿no?

    Porque tenemos un gen biológico, que nos impulsará a preguntarnos por todo lo que hay, dentro y fuera de nosotros. Pero se necesita la influencia positiva del medio donde vivimos, para que madure esa capacidad biológica. En caso contrario no pasaríamos de ser un aborto de ser humano, aunque nacido, pero inconcluso (es decir, inmaduro). Porque, a veces, dependemos del azar. O casi…

    Y ahí entra precisamente la sociedad adulta dominante (SAD), para favorecer o frenar esa maduración imprescindible. Los genes sociales positivos nos favorecen, refuerzan el proceso de maduración. Los genes sociales negativos nos desfavorecen esa maduración prevista, la intentan anular, aunque eso sea imposible. Buena es la madre naturaleza (sea lo que eso sea).

    Y eso nos lleva decir, que en la Química el efecto pantalla siempre es positivo, porque favorece la existencia de electrones libres alrededor del átomo… pero, ¿qué pasa si hablamos del ADN? Y siguiendo con el aporte químico teórico que vimos estos días, ¿qué nos pueden decir los catalizadores, cuando estamos analizando la conducta humana?

  • ¿Y qué puede pasar con ESTOS genes intervenidos?

    Hasta ahora se sabía que podía haber cambios genéticos naturales, pero no estaba claro el fenómeno. Era más fácil «ver» el cambio por manipulación tradicional (ingeniería genética), ya que el mecanismo es más evidente.

    Otra cosa es que sea tan simple y mecánico como dicen los profetas de dicha área experimental. O acaso sabemos mucho de la reorganización espontánea que se puede dar en los alrededores del cambio artificial producido. Como si el resto del ADN estuviera sometido a la sonrisa estática del científico operador.

    Cuando se anda en el hígado de un enfermo, es normal que los demás órganos se sientan afectados… Pero, ¿eso no vale para las moléculas (y átomos) cercanas al gen mudado? ¿Desde cuando la reacciones químicas se dejan guiar por el santón científico de turno?

    Así que nada evita, con una intervención natural o una artificial, que el entorno desarrollado por el nuevo gen, no sea incluso hereditario. Que se vaya con los descendientes del individuo, que sufrió ese cambio epigenómico.

    Y no olvidemos nunca, que los cambios naturales están vigilados/controlados por la naturaleza (sea lo que eso sea). Mientras que los cambios artificiales no están vigilados/controlados por nadie (por mucho mucho EGO que tenga el científico ingeniero genético), al menos de una forma tan eficiente.

  • INTERFERENCIAS genéticas…

    … sean biológicas o sociales.

    Decíamos ayer que la SAD intentará frenar el efecto que tendrán los genes biológicos. Así que, para rematar este toque genético, podemos hacer hincapié en esa tremenda posibilidad de que el ADN, tal como está en las células reproductoras de la madre y el padre, en la reproducción sexual, no permanezca sin interferencias durante todo el proceso de la reproducción… e incluso más allá del embarazo.

    La célula inicial, resultado de la fecundación de un espermatozoide y un óvulo, debe dividirse en dos células nuevas… y para ello tiene que duplicar su ADN, ya que necesita darle uno completo cada célula. Eso implica que debe separar la cadena de ADN y, con ayuda del ARN, conseguir replicarla y así obtener dos moléculas de ADN, una para cada nueva célula…. algo simple (pero no tanto).

    Y luego tiene que enrollarse sobre si misma, para evitar que el ADN sea una ristra enorme de proteínas. Para ello forma los cromosomas, que ocupan mucho menos volumen.

    En ambos momentos del proceso el ADN está muy expuesto a que alguna sustancia química o radiación pueda interactuar con él, provocándole mutaciones genéticas naturales. Sin intervención humana. Son los puntos que hemos denominado PIA1 y PIA2, en el esquema de la imagen… o sea, Puntos de Intervención Ambiental 1 y 2. En esos precisos momentos, el ambiente puede hacer una de las suyas y jorobarnos.

  • Pero… ¿Qué es un GEN BIOLÓGICO?

    No es un átomo desde luego, pero si está hecho de átomos (muchos, muchos, muchos!!!), los cuales formaron moléculas (proteínas) que son las que forman el ADN (biológico), que se halla en toda célula de un ser vivo.

    En el están escritas todas las características genéticas que debe heredar, en nuestro caso, un nuevo ser humano.

    Y es una larguísima cadena de proteínas, que se divide en tramos con una condición común : cada uno de ellos, llamado gen, contiene el diseño de una parte del cuerpo que se va a formar. De manera que un gen se encarga de proporcionarle la capacidad de tener cinco dedos en cada mano, pero otro le da la capacidad de adaptarse al medio, incluso haciendo que sea empático con ese mismo medio (cuidado del medio).

    Y la maduración de la cría humana consiste en que esos genes biológicos , que marcan una capacidad determinada (sea física o mental), vayan cogiendo fuerza y muestren una capacidad en crecimiento, para afrontar los cambios que se producen en el ecosistema que toque vivir : forma corporal, adaptación al medio, empatía con otros seres vivos (lo que no impide cazarlos para comer)…

    Pero esa maduración entra en competencia con los genes sociales, positivos (hay refuerzo) o negativos (hay neutralización), que la llamada SAD empieza a injertar nada más nacer. Sin olvidar lo que ya ha injertado, en su momento, en la madre que está embarazada. Por lo que su acción sobre la cría humana ya empieza mucho antes de nacer.

  • Ahora un poco de Biología, ¿Qué viene siendo el ADN?

    Y, como no es fácil explicar el comportamiento humano, debemos seguir tomando apuntes de las ciencias que nos tienen que decir algo sobre ese gran problema de la humanidad… sobre todo cuando le cogemos gusto a ser más violentos que los animales irracionales, cuando ellos se dejan llevar por su instinto animal.

    Empecemos por hacer como las viejitas de la aldea y preguntarnos «Ei fillo, e ti de quen ves sendo?» (Eh hijo, y tú ¿de quién vienes siendo?)… Pues podemos decirles que todos venimos de un ADN, ellas y nosotros, y además que se parecen mucho el de ellas y el nuestro, independientemente de los padres y ancestros que hayamos tenido.

    De hecho, ellas y nosotros hemos formado un mismo ramal, desgajándonos de la rama más importante de los simios.. y luego de los homínidos… Y desde entonces seguimos muy juntitos. En fin, nada que les pueda interesar a esas entrañables (aunque a veces pesadas) viejitas.

    Pero a nosotros sí que nos interesa, y mucho saber algo de ese ADN, que llamamos nuclear (ver imagen), para diferenciarlo de otros ADN, que no influirán en nuestro futuro para nada. Salvo que la medicina o la ingeniería genética nos los incorpore de alguna manera.

    Así que vamos a ver algo curioso de nuestro ADN, al compararlo con el núcleo de un átomo, cuando los electrones cercanos apantallan a los electrones lejanos. No es lo mismo, pero tiene matices muy comunes. Para ello nos alimentaremos unos días de apuntes biológicos.

  • ¿Qué es EDUCAR?…

    Decimos y repetimos que los adultos no están educando. No cumplen con su función de ser tutores, que ayudan en el proceso de maduración de las crías humanas, sean familiares o no, para que ocupen su lugar en una sociedad renovada. Entonces.. ¿qué hacen los adultos?

    Analicemos lo que pasa con el pequeño salvaje de Aveyron, en su relación con el médico/educador que lo atiende. David tiene un retraso motor considerable, de andar a cuatro patas y con movimiento muy reducido… no sabe andar básicamente. Ni siquiera ser bípedo.

    El ambiente salvaje lo ha llevado a no desarrollar su capacidad motora, la función de relación que viene marcada en sus genes biológicos. Lo mismo podía ser si lo tuvieran encadenado en un caseto, como le pasa a algunas crías humanas, en sus casas paternas. No es tan raro. Es un combate entre la genética biológica y la «genética» social. Aunque, en este caso, lo provoque el ambiente natural, donde David se ha criado como infante humano.

    Pero esa crianza ha influido en su mente, al hacerle ver que era incapaz de caminar bípedo. El médico es la influencia positiva de un gen social, ya que le ayuda a recuperar su capacidad de maniobra. Mientras que el gen social negativo lo incapacita, provocándole una autoestima muy baja, la ayuda del médico le permitirá «volverse humano». No olvidemos que el médico le enseña a hablar y a escribir, entre otras muchas cosas. Para ser capaz de relacionarse con los demás seres humanos, la que es una de las capacidades humanas más importantes.

    Pero todo el proceso educativo (no simple domesticación) tiene su final, si los adn sociales de la población donde reside se ponen en su contra y deciden que se vuelva salvaje de nuevo. Será el triunfo de la contraevolución.

  • Pero… ¿los adultos EDUCAN?

    Siempre que hablamos de injertar los genes sociales, sean positivos o negativos, hablamos del mundo adulto. Esa SAD, que no son más que adultos que tomaron el poder y han decidido mantenerse en él, generación tras generación.

    Necesitan renovar la savia de su árbol dominante, ya viene de antiguo, por lo que deben evitar el gen biológico regenerador, que lleva toda cría humana en su ADN.

    Y para conseguir eso hacen de la educación un proceso de domesticación.

    En vez de ayudar a madurar de forma natural y libre, lo que hacen es doblegar la voluntad de toda cría humana, para que se conviertan en dóciles piezas de la maquinaria social. En vez de revoltosos jóvenes, que buscan el cambio social.

    Porque una sociedad anquilosada es una sociedad moribunda, por mucho que siga sobreviviendo durante enormes épocas de tiempo. Su extinción siempre estará más cerca, que si evoluciona natural y libremente. Porque debe tratar de que toda aportación artificial, que haga el ser humano, sea para reforzar su equilibrio natural, no para destrozarlo.

  • El ADN SOCIAL viene de muy antiguo !!!

    Y normalmente se ha tomado como un acto para conseguir la gloria en una batalla, un avance social, incluso evolutivo individual y socialmente, al hacerlo coincidir con el salto de la adolescencia a la adultez… nunca se ha considerado como un cáncer social.

    En qué cabeza de integrante tribal, podría caber la idea cartesiana de que su comportamiento se parece más al de un animal irracional que al de un ser humano, medianamente evolucionado?

    ¿Y a qué estudioso de tal tipo de comportamiento, recién salido de la universidad sobre todo, le hubiera pasado por la mente algo parecido a esa idea?

    Leamos algo sobre la antropología, para notar que sus análisis estaban/están muy lejos de conectar, dinámicamente, elementos de sociología y genética. Aclarando, por ejemplo, el aspecto de control que tiene cualquier Ceremonia de Iniciación en la adolescencia, para controlar su carácter genético de regenerador social. Consiguiendo, por la contra, una integración social del adolescente en la maquinaria adulta (SAD).

    De hecho, sobre la antropología biológica, dice estas cosas la Wikipedia… Y como orientación bien nos vale.

  • Pero el gen biológico no se puede… BORRAR !!!

    Y, por eso, siempre decimos, que nos queda una última esperanza, a la hora de analizar el problema del apantallamiento genético.

    Con esta entrada (y la anterior), hemos tenido en cuenta la conducta de un terrorista de Hamas (ayer) y la de un médico palestino de Gaza (hoy).

    Ambos son un tipo de comportamiento posible, aunque, dada la situación de Gaza (en este 2025) solo uno de ellos es probable. Para ser más precisos, habría que decir que el segundo caso es totalmente imposible en estos días. Ya que bastante difícil es que exista alguien con vida adulta, para tener el segundo comportamiento. Ya dejamos bien claro, que la cría llena de rabia tiene más fácil hacerse terrorista que médica.

    Porque, si se mantiene viva, es muy difícil que sigan existiendo universidades palestinas en Gaza. E incluso hospitales. Y, además, ¿por que motivo, ya no le podemos llamar razón, tiene que estudiar medicina, si lo que le pide el cuerpo (y en parte la mente, sobre todo su inteligencia emocional) es luchar como sea contra los genocidas?

    Lo malo es que hay que estar vivo, aunque sea torturado, para que se pueda quitar el apantallamiento al gen biológico. Y eso es lo que provoca los genocidios, más o menos planificados, ya que, así, no quedan seres humanos, sobre todo crías, para que se regenere la sociedad adulta dominante.