Etiqueta: aprendizaje

  • Pero todo se tiene que PENSAR…

    Hay que pensar en la libertad, en la nuestra y en la de los demás, ya que no lo hizo Sócrates… y hay que pensar en qué somos y lo que hacemos aquí (sea este aquí dónde sea). Porque esto segundo, sí que se lo pensó muy bien Sócrates, incluso nos enseñó la imperiosa necesidad de hacernos ese tipo de preguntas.

    Porque no podemos hablar de libertad, si antes no hablamos del sujeto que va a ser libre : si yo no existo, ¿para qué quiero mi libertad? Parece una pregunta bastante lógica, ¿no?

    Así que recién nacidos no estamos aún preparados para pensar tan fuerte, pero no cabe duda de que, si tenemos que aprender muy rápido algo, eso es a hacernos preguntas… por ejemplo, ¿Dónde narices está la comida? Y, una vez comidos, necesitamos buscar otras cosas, como son los mimos de mamá, porque eso también es un alimento vital. De nada vale llenar la barriga, si no llenamos también el corazón… o, dicho más científicamente, nada puede hacer la inteligencia racional sin la ayuda de una inteligencia emocional.

    Y dejemos por ahora, si las máquinas deben pensar o no, que ya llegará el momento de ponernos más profundos. Porque antes hay que aprender algo de matemáticas, como diferenciar entre uno y dos, o algo de filosofía, como aprender a hacer(se) preguntas…

    En esencia, en estes primeros días de vida debemos aprender dos cosas : la existencia de límites y, además, la forma de cumplir o no con ellos… es decir, saber los que son límites de verdad y los que solo son límites impuestos por los adultos (límites de mentira).

  • Una cuestión de LÍMITES…

    Qué sí, que el útero nos limitaba… y mucho… pero,¿ ahora, una vez nacidos, ya no vamos a tener límites?

    Empezando por los microorganismos que nos esperan en el canal del parto, o en el ambiente del paritorio… y pasando por el cariñoso cachete, que nos dará el médico si nos nota muy calladitos.

    Y todo lo que se nos viene encima, empezando por esa masa humana que nos acoge en su seno, con tantas ganas como le sea posible ejercitar. También ella está muy cansada y, sobre todo, no todas las madres biológicas pueden llevar cohetes afectivos preparados para la ocasión.

    Y por ahora te llega, ya que tú problema principal, y en cierto modo único (además de abrir los ojos), es que vayas percibiendo por donde pueden estar las fuentes de la vida, también llamadas tetas de mamá. Acabada la etapa de tubito directo, te toca aprender a mamar…

    Y lo mucho que te falta, aunque por ahora no necesitas filosofar sobre tu identidad o sobre tu libertad, como ser humano… para eso estaba ya Sócrates, aunque, eso de la Libertad, no parece que le preocupase mucho.

  • Hasta que estamos A PUNTO…

    Para ir cogiendo forma humana y pasar a ser un feto. Pero… (decíamos ayer) no solo nutrientes vienen por el cordón umbilical, también vienen aportes no tan positivos… y algunos muy negativos.

    Por ahora fijémonos en los positivos… por ejemplo, los indicados en la imagen…

    Y empecemos por lo más importante… Una serie de genes biológicos tuvieron que encargarse de formar una cabeza para el feto, algo vital ya que en ella reside un órgano fundamental para la vida humana : el cerebro. Un cerebro que deberá contener la paarte ma´s simportante d enuetsrsso sistema anervioso… el ddirector de nuestsrso cuerpo. Y ese Sistema Nervioso contendrá además algo que no sabemos muy bien lo que es, ya que no se puede estudiar como el cerebro y su cráneo protector… Pero algo tiene que hacer el ADN para diseñar un determinado circuitado neuronal que “tenga “ eso que llamamos mente.

    Igualmente debe haber unos genes encargados de conformar la columna vertebral, tanto para permitir el ponerse de pie, como para completar el sistema nervioso central, que permite atender a todo el resto del cuerpo.

    Pero es que, además de cuerpo, existe la necesidad imperiosa de tener una función de relación, que permita controlar todo la actividad corporal,  a partir de ese SNC (cerebro y médula espinal), que decíamos antes. Y por eso hay genes específicos para que se muevan las extremidades, superiores e inferiores (pataditas) porque las va a necesitar una vez que nazca. Y no menos importante es el acto de chupar el dedo, ya que lo está preparando para ser capaz de mamar de la teta materna (acto reflejo en principio), así como establecer vínculos afectivos posteriores con la madre, gracias a esa sensación de placer que va adquiriendo al chupar el dedo. Desde luego es una preparación como es debido, nada puede quedar al azar. Aunque sea el azar quien pueda determinar algún que otro cambio, en este proceso tan tan complicado.

  • La EVOLUCIÓN es diálogo…

    Y si dos cerebros dialogando es lo que permite evolucionar (uno solo no lo conseguirá), también podemos decir que, por la misma razón, al evolucionar tenemos más capacidad de diálogo. Y, por es motivo, viendo el mundo real, podemos decir que actualmente (dado el escaso diálogo que practicamos) podemos asegurar que estamos muy poco evolucionados.

    Ahora es cuando conviene recordar un dicho muy popular en el blog : somos los humanos actuales una versión de homo sapiens muy mediocre. Y no podemos decir que no haya motivos de sobra para explicar esta afirmación.

    Porque, adema´s, ele diálaogo de cerebros ya aavienee de muchcco anataes, mismsso d enuestsr apariiccón cocmco serses exisstnetes… ya didjimos que esin un cereebro que enoss piens enaoasotros, no adquirimos exixstsnecia aprorpia, por rmruchoq uee neustsrso cerebros ecaanse de peensar een un mismso.

    Necesitamos al otro para existir.

    Y solo del otro, podemos aprender lo que vamos a saber.

  • El DIÁLOGO es evolución…

    Resumiendo : Por un lado está un doctor (y su criada) colaborando en la recuperación del «pequeño salvaje»… y, por el otro, está una sociedad, más o menos extensa, empeñada en que Victor siga siendo un pequeño salvaje. Aunque decidan incorporarlo a la maquinaria social, como otras muchas crías humanas, que padecen de los injertos sociales típicos de la SAD.

    Con esta cría hay que usar menos injertos. Dado que la mayoría de genes biológicos han quedado profundamente escondidos en «el fondo» de las células, sin haber llegado a hacer acto de presencia en su mente.

    Una mente reducida a pequeños activos de instinto animal y ninguna capacidad para notar sentimientos, que le resultan inteligibles, incluso por simple intuición.

    Se trata pues de un combate amistoso, entre el cerebro «perdido» de Victor y el cerebro, bien formado, del doctor.

    Como dice el título de la imagen, un diálogo de cerebros, para conectarse de tal forma que el doctor consiga insuflar en el cerebro (mente) de Victor lo esencial para favorecer que entre en una adolescencia casi normal. Ya que el lo necesitará para luchar contra la SAD, en condiciones parecidas a otras crías humanas, que fueron criadas por mujeres.

  • ¿En qué INFLUYE el adulto?

    El adulto que refuerza positivamente la maduración de Victor, el pequeño salvaje rebautizado, solo intenta acelerar el proceso natural de aprendizaje. Porque Victor necesita aprender todo lo que no aprendió en sus primeros años. El conocimiento típico de los humanos, porque la loba seguro que le enseñó algunas cosas, para que pudiera sobrevivir una vez que abandonara la manada.

    Victor necesita esa especie de «sistema operativo», que no le proporcionó ni Apple ni Microsoft, y precisa actualizarlo urgentemente… sobre todo, porque en la sociedad adulta civilizada corre mucho más peligro que en el corazón del bosque.

    Porque fuera del bosque no tendrá amigos.

    Salvo, en este caso, el doctor Itard, que es quien lo toma a su cuidado, para recuperar el tiempo perdido.

  • Un ejemplo de INTERVENCIÓN social…

    Veamos con más detalle este ejemplo de intervención social con una cría humana, que fue criada por una loba…

    La sociedad actúa mediante dos interventores, un médico que atiende al joven salvaje y la sociedad, como tal, en su conjunto… pero representada en concreto por algún personaje que tenga poder (político, administrativo, periodístico…).

    Uno «mece la cuna» (actúa sobre el niño) en un sentido, a favor del niño, el otro la «mecerá» en sentido opuesto, en contra del niño.

    De eso precisamente va el comportamiento humano que comentamos. De dos adultos (médico y criada), que van a incidir directamente y mucho en el comportamiento futuro de una cría humana. En este caso (El pequeño salvaje), esa cría humana que ha sido cuidado, en su primera fase vital, por una loba. Es la que llamamos incidencia social positiva.

    Y enfrente otros adultos, siempre muchos más, ya ganados por la SAD, para que intenten evitar ese reintegro de Victor en la sociedad. Para dejarlo así, a merced del público, que lo usará para sentirse mejor e incluso reírse de él. Esta parte de la sociedad ejercerá una incidencia social claramente negativa.

  • Porque el MEDIO interviene en el ADN…

    El medio, todo lo que nos rodea, tanto natural como artificial (el «ambiente» hecho por humanos) influye, y mucho en nuestra forma de vida. Es cierto que el ADN tiene un diseño, para que se vaya desarrollando esa vida humana (que somos), pero no solo él marcará el futuro que seremos.

    El ADN nos capacita para adaptarnos al medio, que está en cambio constante (de forma natural o artificial), pero esa adaptación debe moldearse a cada segundo que pasa por esos cambios que sufre el ambiente.

    Y tenemos que adaptarnos de la forma más natural posible, a los cambios que la naturaleza condiciona, pero, mucho más (con más esfuerzo), a los cambios artificiales de esa naturaleza. Los que la sociedad nos pone como desafío constante.

    No se madura solo de forma natural y libre, se madura en contra de las imposiciones sociales… esas normas y leyes, que tratan de hacernos una pieza más, y cada vez más modélica, de la maquinaria social. Tenemos que dar ejemplo.

    Esa maquinaria social, que es controlada por el sector adulto de la sociedad. Eso que aquí llamamos SAD (sociedad adulta dominante). Que no siempre es la misma, pero siempre es adulta y dominante.

  • Explicar una CONDUCTA no es fácil

    Todo el mundo cree tener una explicación para el hecho tan evidente y tan frecuente de que dos crías humanas, normalmente de sexo masculino, se peleen… incluso constantemente.

    Y da igual el espacio tiempo utilizado : el patio del colegio, la calle del barrio… o la pista de la disco/verbena. Con tres añitos, con doce o ya con veinte.

    Algunos siguen disfrutando en la guerra… o, como sucedáneo, en la mili. Yo vi gente que se lo pasaba teta en Ceuta, cumpliendo el servicio militar obligatorio. Y en Regulares!!!

    Y qué fácil es decir que lo llevamos dentro, que nacemos con ello… incluso decir que va en la sangre… o, si ya hicimos un bachiller, aducir el no va más de que forma parte del ADN humano. Joder.. y con que tranquilidad lo dicen muchos… y lo repiten!!! Además, desde cuándo, tener el bachillerato, impide decir tonterías???

    Pero está claro que, así, es muy fácil explicar la violencia callejera

  • Y un apunte sobre NO plasticidad SOCIAL!!!

    Y si ayer hablamos de la plasticidad cerebral, para explicar lo bien que funciona el proceso de injertar genes sociales, ahora toca resaltar como es, precisamente, esa facilidad de injerto, la que favorece que se injerten igual o mejor, los genes sociales negativos que los positivos.

    Básicamente, entre otras cosas (aprecio personal al poder, por ejemplo), que también favorecen el proceso, porque la sociedad que nos rodea son muchos y nuestro ADN es uno solo!!!

    Esa multitud que nos rodea resulta fatal para nuestra independencia, a la hora de madurar como cría humana.

    Porque casi todos los adultos van a tener motivos, para controlar nuestra mente de cría humana, y la mayoría no por buenos motivos (para nosotros).