Etiqueta: aprendizaje

  • Y cuánto peor es lo que aprendemos… antes lo aprendemos!!!

    Y hay que aprender rápido… porque, en caso contrario, el poder se volverá en tu contra.

    Como pasa en la pandilla del barrio, dónde te exigen una integración rápida… y demostrando que eres capaz de hacer lo que hacen todos- cuánto más malo peor- para así considerarte un «hermano»…

    Y no hermano de sangre, aunque te hagas un corte y ellos lo consideren de un grado muy superior al genético: es la hermandad de ser uno como los otros, de poseer el mismo tipo de gen social negativo, que se supone tienen todos los de la pandilla.

    Ya da igual tu gen biológico. Y tu fenotipo biológico… solo necesitas mostrar tu nuevo fenotipo social negativo. Y decimos negativo, porque el positivo no te lo van a dejar mostrar. Porque es ese negativo el que será tu nueva seña de identidad grupal.

    Y decimos que no será positivo para ti, porque lo que era positivo para ti ya será siempre negativo para la banda, para tu nueva familia, y viceversa : lo negativo para ti, objetivamente (tu pérdida de conciencia, de tu libertad), será lo positivo para ELLOS. Serás un eslabón más de la cadena de poder, que se ejercerá al nivel que sea : familia, calle, barrio, ciudad, comarca… Han conseguido así, que cambies tu escala de valores humanos… ya eres un perfecto zombi. Eso sí, en general inconsciente. Además ellos solo te llamarán soldado.

  • Y eso lo APRENDEMOS… muy pronto!!!

    Porque sí, porque, todas estas cosas de las que hablamos, son ideas que se fijaron en la mente cartesiana de la que llevamos hablando mucho tiempo. Y esas ideas son lo que da pie a hacer un tipo de política. Incluso la política del que dice que no hace política.

    Porque esa idea se va gravando, o injertando, como nos gusta decir aquí, paara darle un significado vital (algo que tiene vida propia, como idea) a ese concepto que denominamos gen social, sea positivo o negativo.

    Porque esa idea injertada va madurando, tal como hace el gen biológico. Se va haciendo más grande, más intenso, hasta ocupar un espacio de la mente, que ya le da categoría de idea asentada.

    Porque una vez que ocupa su espacio propio, que ha montado su cuarto propio, como bien decía Virginia Wolf, ya puede empezar a tomar decisiones por si misma. Es una idea que se mantiene como independiente de otras ideas que pululan por tu misma mente… y, lo peor (o mejor) es que ya puede discutir con ellas.

    Porque puede ser que esa idea , en principio solo autónoma y luego ya independiente, de alguna extraña forma, se convierta en otro yo. Ese otro yo, que va a buscar una parcela de poder dentro de tu mente. Con ganas de tener un ejército de ideas propio, es decir, ir asimilando otras ideas adyacentes, que van surgiendo. Para así defender mejor sus posiciones ante el Yo principal.

  • ¿Y quién hace que la mujer… se sienta con BAJA ESTIMA?

    Un adolescente que no quiere ser injertado…

    Pue sí, es el macho. Y, aunque él no lo quiera reconocer, es en la adolescencia dónde se aprende mejor a practicar el machismo, como norma social. Es uno de los genes sociales negativos que antes hay que injertar en el cerebro del adolescente macho : el de sentirse superior a la hembra. Incluso llegar a sentir que es de su propiedad, sobre todo si se casa con ella.

    Pero este gen social machista, se ve muy reforzado por ese otro que portan muchas mujeres, ya tan mentado, del SEMC (Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino). Una obra de arte de la ingeniería social dominante, en esta sociedad patriarcal que padecemos. Que le ha llevado muchos años de esforzado trabajo, para llegar a obtener un gen social negativo tan sofisticado. Ni la poseedora del mismo es capaz de asumir que lo tiene injertado.

    Estuvimos navegando últimamente con las reflexiones que nos provocan las mujeres. Definidas científicamente, tal como se hizo hasta comienzos de este siglo XXI. Biblia Queer aparte. Porque no es el mismo caso que la ballena de Moby Dick, que realmente debía ser una cachalote, para tener tan buena dentadura. Pero que sí nos ayuda a comprender un poco esta separación en dos sexos para nuestras reflexiones, ya que  para nosotros, lo que viene a decir un queer, es que Moby Dick podía ser un cachalote que se sintiera ballena, y por lo tanto Melville no daba ningún dato falso al magnificar los colmillos de su gran cetáceo blanco. Pero NO es así.

    Así que tomemos el NO de esta imagen, como una característica de que, decir no, es un proceso muy diferente, según lo tenga que decir una mujer o un hombre.

    Por ejemplo, con algo de actualidad española, el macho nunca tendrá que justificar si hubo o no consentimiento en una violación. Para diferenciarla de relaciones sexuales consentidas. Pero la mujer sí, porque ya se sabe (dice el machista) que toda mujer es potencialmente una prostituta. Y así, hasta Aristóteles tuvo que entrar en el debate español, de si el hombre es potencialmente un violador o no.

  • O, mucho peor, que te hagan una… mujer INVÁLIDA(da)!!!

    Porque la sociedad patriarcal está sustentada en dos pilares básicos, por un lado el poder mantener a la mujer oprimida per se, pero, por el otro, es fundamental que la mujer se autoconsidere inválida para muchas tareas sociales. Sobre todo de gobierno. La política, como la filosofía y la ciencia, si puede ser, es cosa de HOMBRES.

    Y no solo es que suene a «de hombre», en sentido griego genérico (HOMO), no. Suena realmente a MACHOS con poder para ejercerlo, porque los que tienen pluma son como machos de otra especie humana. Son los homosexuales, que no merecen sentarse en la mesa redonda de los Caballeros Machos… al menos en opinión de esos mismos machos caballeros.

    Porque ya hablaremos de eso, de la orientación sexual y de su posible relación con el adn social, pero por ahora nos la dejamos en el cajón. Porque estamos tratando de analizar lo que nos dice la sociogenética del comportamiento humano, solo teniendo en cuenta su dimorfismo sexual de partida.

    No sabemos muy bien lo que tenía proyectado la naturaleza (sea lo que eso sea) para desarrollar el proceso de reproducción sexual que había descubierto. Puede que no tuviera mucho tiempo para divagar sobre las posibles derivaciones de su diseño original. Por ahora, nos centraremos en la dualidad natural que mejor conocemos del género homo : hombre y mujer.

    Lo que sí pensamos por aquí, es que ya llegó el momento de vernos, cara a cara con una amplia tipología machuna, donde estudiar su adn social negativo. Y positivo, en el caso de haberlo. ¡Que haberlo hailo! Habrá que empezar a reflexionar sobre los genes sociales que pululan por el mundo masculino.

  • Para la mujer es muy duro… llegar a SER

    Y no hablamos de ser mujer.. porque eso ya viene marcado por un gen biológico determindo (meigas y BQ fóra!!!). Y, por ahora, muy muy potente.

    Hablamos de lo que viene detrás del sustantivo mujer, o delante, si nos ponemos en modo anglosajón. Ser mujer…

    Porque será ese gen social positivo o negativo el que acompañe al nombre mujer. Y será el que la califique socialmente, con su valor de fenotipo.Si es negativo, como dijimos en el caso de Marilyn puede ser fatal. Si es más positivo, como el de Katherine Herpbun ya existen más posibilidades de salir adelante. Aunque sea con un batallar constante contra el machismo que te rodea.

    Porque la discriminación de la mujer es en cierto modo iniciada en el Edén, en su expulsión, pero esa versión es la abrahámica, para creyentes. Realmente empezó en las cuevas de la Prehistoria, cuando decide el poder masculino, que la mujer sea un apéndice de la cueva, para mantenerla limpia, de paso que cuida de la prole. Al menos , mientras no se compruebe fehacientemente que la mujer adulta prehistórica podía ser también cazadora.

    En ese preciso momento que se le declara socialmente un apéndice, empieza el injerto de un gen social negativo, que ha mantenido atada a la mujer a una pata de la mesa de la cocina. Con pequeños descansos para ir a la cama del amo (de casa o del castillo).

  • Un ejemplo típico… fue Marilyn!!!

    Un ejemplo típico de gen social negativo, en el que la capacidad genética de autoestima necesaria para adaptase al ecosistema donde te tocó vivir, siendo capaz de defenderte en él, se ve sustituida por una capacidad artificial que rebajará esa autoestima, hasta niveles inhumanos, de animal irracional. Sobre todo al enfrentarte al poder del macho. Que tampoco es un poder real, ya que responde otro gen social (artificial) negativo, al que podemos llamar Síndrome de Estocolmo del Supremo Poder Impostor.

    Y para asegurar este tipo de mecanismos sociales (de opresión) se escriben relatos como la Biblia Abrahámica, donde un impostor Yahvé le concede ese poder a un Adán de opereta. Acompañada del pecado que le hace cometer a Eva, para poder castigarla con una reproducción maldecida. En vez de la bendición que supone el maravilloso fenómeno de alumbrar otra vida. Yahvé convierte la felicidad del Edén en un sudoroso Valle de Lágrimas, porque así justifica la imposición del poder machista de Adán.

    O patriarcal si preferimos decir, ya que de grandes patriarcas va la historia real de la Humanidad. Patriarcas y profetas, siempre machos curiosamente, serán los uniformes de los descendientes de Adán. Y ellas, siervas de las futuras Evas . Con alguna escogida como Princesa por el Macho Monarca.

    Y mientras la Eva/Marilyn esperando por sus príncipe en forma de boxeador famoso o famoso autor teatral, ambos pobres machos beta, que nunca aprenderán a respetar la grandeza reproductora (como mujer y como artista)de Marilyn.

    Grandeza reproductora de la mujer, que lógicamente, no tiene que ser una obligación social, sino un ejercicio de natural libertad. Ser madre, dar vida, es un privilegio, pero también es solo la potencia que se debe convertir en acto aristotélico, siempre que lo hagas libremente. Ser madre impuesta es empezar muy mal el proceso materno.

  • Y por esa razón hay que… aprender a decir NO!!!

    O a hacer callar a los demás, sobre todo si te quieren impedir que hables tú.

    Porque llega un momento que, solo decir NO, no vale. Se necesita avanzar, para que los otros noten que defiendes una causa justa y que tienes argumentos de sobra para hacerlo.

    Y eso necesita palabras. Y necesita un espacio y un tiempo para librarlas de tu mente. Soltarlas a la cara de esa gente, que te mira como un bicho raro, porque decides ser tú misma.

    Hay que aprender a defenderse, en ese proceso de adaptación que persigue tu gen biológico. Y tamaña defensa lleva consigo el proceso de aprender a negar lo que te dicen que es la realidad, porque tu estás viendo, no solo mirando, y ves otra realidad diferente.

    Te toca defenderte y, sobre todo, defender a otros más débiles, a los que les cuesta defenderse por sí mismos. Para ello debes fortalecer eses otros genes biológicos que hablan de la empatía, de la solidaridad y de la colaboración en el proceso de liberación colectiva. Todo eso que el adn social negativo intenta neutralizar, sea como sea. Incluso favoreciendo tu depresión mental, para que acabes suicidándote en vez de enfrentarte a la SAD.

  • Como puede ser la gran arruga de… hacerte una jodida TORTURADORA!!!

    Que también podemos resumir en : descubrir que todo lo que te contaron era MENTIRA y los adultos no están para ayudarte, sino para MANIPULARTE.

    Le llamamos la gran arruga, pero le podemos considerar uno de los genes sociales negativos más tremendos, que nos puede injertar la SAD.

    Para convertirnos en esa pieza de la maquinaria social, que llega a disfrutar torturando. Una buena razón, más bien una gran sinrazón, por la que son tan útiles para esa misma SAD.

    Con el conformista social, el torturador es una pieza fundamental para mantener el gigantesco edificio prisión, que es la sociedad adulta dominante donde nos toca vivir. En la página donde se habla de la película del Bertolucci, ya reflexionamos un poco sobre el padre torturador de nuestro protagonista colaborador conformista, que la protagoniza..

    Ellos son dos buenas muestras de gen social negativo. De los que usa la SAD, para evitar su propia regeneración social, de forma que parezca natural. Algo muy importante para el arte del disimulo social. Conformarse con lo que te toca ser : una pieza más de la maquinaria social ya establecida.

  • Unas arrugas, que se van formando, porque… te machacan desde que eres una CRÍA humana

    Cuando eres viejo te abandonan. Y desde que naces te maltratan, más bien más que menos, para evitar que puedas hacer funcionar tu capacidad innata de regeneración social. No lo olvidemos. Porque, independientemente de ser hembra (científicamente) es de vital importancia que estés en fase de cría humana. Porque es entonces, cuando se va a fortalecer todo tipo de capacidad, que esté aún latente en tu ADN.

    Lo que los genes biológicos determinan, que serán expuestos en su aspecto fenotípico (el que se muestra al exterior ), necesita ser replanteado, por la SAD, para que cumpla con los intereses sociales de esa misma SAD.

    Y es importante considerar que la capacidad genética para regenerar una SAD (sociedad adulta dominante ) no implica necesariamente su buen uso, por parte de las crías humanas, una vez hechas adultas. Precisamente en la maduración como cría humana es necesaria esa guía de los adultos. Porque se necesita su experiencia, para no convertir esa capacidad regenerativa en un simple estallido de cohetes de feria, que no llevan a ninguna parte positiva. Que no ayuden al proceso de la evolución natural y social. Por el contrario puede que apuntalen, aún más, el anquilosamiento social.

    Por ejemplo, con el consabido miedo a los cambios propugnados por los adolescentes. Otro gen social negativo. O los adultos que aún tienen su adolescencia bien fresquita y siguen pensando que se necesitan cambios. Pero es cuando se les acusa de revolucionarios y de no saber «lo que quieren». Cuando, solo el saber que es necesario un cambio, ya vale por todos los saberes juntos.

    Luego ya vendrá la fase en la que se va aprendiendo qué cambios son positivos y cuáles son negativos. Por ahora toca simplemente preguntarse : ¿Cómo vas a perder, lo que ni siquiera empezaste a tener? Y también preguntarse ya de paso : ¿Cómo evitar las arrugas que me quieren ir imponiendo?

  • Esa es la razón de que algunas mujeres odien… hacer ese PAPEL

    Son las que no aguantan que las conviertan en florero. En un simple objeto sexual. Vivir presumiendo de cuerpo. Como le toca estar a la Venus de Milo, estática y siempre esperando que se deslicen por su cuerpo las untuosas miradas del macho. Cuando no vengan después las manos y una auténtica violación física, por considerar que su paciencia, la del modelo, es una muestra de querer ser violadas.

    Y todo bien aderezado por la sacrosanta verdad machista, de que el cuerpo femenino le pertenece al macho (el que sea), casi por derecho natural.

    Y esa «verdad», auténtica creencia machista, es lo que viene a ser un gen social (negativo). Del que también puede ser portadora la propia hembra. Ya que a lo largo de la historia, desde la prehistoria (suponemos), se le injertó el gen social que neutraliza el gen biológico, de que «todos somos iguales». Cambiado así, por este gen social, que afirma la desigualdad entre los seres humanos, pero no como algo natural sino en función del poder que detentan. Es un gen que suele concretarse en lo que aquí llamamos , para la mujer, el Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino.

    Y todo esto sean grupos/clases sociales, que podemos resumir en opresores y oprimidos, o sean grupos/clases sexuales, resumidas en machos y hembras… o ya, más socialmente, en hombres y mujeres. Pero siempre en rigurosa minoría, ser mujer que se defiende.

    Y mensajes de la Biblia Queer, como solemos decir, aparte.