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  • Porque NO DEBE haber… sueños imposibles

    Como mucho… sueños difíciles de conseguir.

    Pero la lucha por ellos siempre debe ser empezada. No puede haber límites de partida, siempre tienen que ser de llegada. No alcanzarás la meta, pero siempre hay que intentarlo.

    Y no estamos dando recetas de autoayuda, solo indicando los pasos para avanzar : pensarse uno mismo y sentirse, pensar en las metas y sentir que es posible alcanzarlas.

    Solo hablamos de un poco de ciencia y un mucho de filosofía. La drogas artificiales no valen de nada. Lo que se necesita es dar los primeros pasos hacia la construcción de un pensamiento crítico.

    Porque el poder es la meta última de muchos seres humanos, que se han dejado integrar en la maquinaria social de la SAD (su anillo de poder)… es su seguro de vida como tal SAD. Pero el camino natural, biológico, del ser humano es mantenerse LIBRE. Y para eso no puede oprimir a otro ser humano. Ni siquiera «temporalmente».

  • Porque TODO depende de que… nos dejen relacionarnos libremente

    Tenemos que relacionarnos, para sentir la presencia del otro. Incluso, como dijimos, es necesario para confirmar su propia existencia (de paso que la nuestra).

    Pero estamos en un ecosistema adulto y , por lo tanto, dependemos totalmente de lo que ellos decidan hacer con nosotros: o nos dejan madurar libremente o nos obligan a madurar como ellos mandan.

    Y sí, de nuevo hay que decir : así de simple.

    Si, en vez de ayudarnos como tutores, deciden domesticarnos, como si fueran nuestros amos, entonces la hemos jodido… y por partida doble (o triple).

    Porque no nos dejarán vivir las relaciones interhumanas, que, de forma natural y libre, se deben establecer entre los seres humanos. Al revés, nos impedirán completar algunas, mientras que nos obligan a incorporar a nuestra función vital otras relaciones, que llamaremos negativas. En vez de relaciones de igualdad, serían relaciones de desigualdad.

  • Porque amando, hasta la muerte es… menos MUERTE

    Dijimos el otro día que seremos, en el recuerdo, lo que fuimos en la vida. Y si no fuimos capaces de amar, ¿qué nos quedará para grabar en la memoria individual y colectiva de la humanidad?

    Por eso es importantee dar los pasos sucesivos dela forma más correcta posible.

    Porque no se gana el viaje en el Titanic de la Vida, jugando a las cartas. Ni se encuentra a una Rose de la que enamorarnos mirando por la cubierta del barco. Y menos aún podemos competir con las calderas del barco a todo trapo, pracaticando la relación sexual dentro de un Ford.

    Lo que sí necesitamos es pensarnos, para darnos una existencia sensible. Y al mismo tiempo pensar en otro ser humano, que nos pueda pensar a nosotros, para darnos sensibilidad.

    Y solo entonces es cuando podemos estar bien seguros de que nos amamos, por encima del frío y del agua, que nos quiere anular como seres vivos. Antes de eso, solo podemos ser (y estar, como) seres inertes.

  • Incluso para el propio hecho… de EXISTIR

    Porque, en cierto modo, es la pescadilla que se muerde la cola : si no existimos no sentimos, pero es que, si no sentimos, no podemos existir. Porque sin existencia no hay pensamiento posible (que, a su vez, nos permita existir).

    Algo lioso, pero fundamental para entender el problema de la vida. Más allá de entretenerse con la posibilidad improbable de si somos simples personajes virtuales, en un videojuego, que manipulan unos posibles (y probables) alienígenas.

    Y por todo esto decimos, que un ser humano sin sentimientos, y mucho peor que sin los 5 sentidos, es como si no existiera. Es una especie de zombi, que no sabe, no puede, relacionarse con los demás humanos.

    No es el problema de si estás o no enamorado. Es mucho peor : el enorme problema de si estás o no vivo.

    Porque no estamos haciendo un papel en una película, estamos viviendo lo que somos y, sobre todo, lo que seremos.

  • Y de los CAMBIOS que no… podemos controlar

    El miedo, sí es el Miedo. El gran general, que nos ataca constantemente, porque la gran batalla del miedo no cesa nunca.

    Ya desde muy pequeños nos hacen soñar con ese Miedo (artificial).

    Puede ser un ogro que nos quiere devorar, puede ser un enorme abismo por el que podemos caer… incluso si empezamos volando en modo Superman, llegará un momento en que la gravedad podrá con nosotros. Y es curioso que nunca caigamos hacia arriba. Porque aún no sabemos que, en el espacio exterior, no hay direcciones privilegiadas (a distancia de una determinada masa material).

    Pero lo más snormala e squ elee miedo nos sslso prorvoquen una serie de cosas y seres que enoss hana aido emetiendo pococ apaoco, a lo largo del día. Luego por la noche sale todo en tropel.

    Y por eso es fundamental combatir el miedo. Por eso hay que hacer como Eva, en la Biblia Abrahámica y tomar esa manzana que nos dará el conocimiento sobre la realidad. No es la de Apple, pero nos ayuda a sentirnos más seguros, cuando emepzamos a dar los pasoss neecsaraaios (para avanzar). Aunque eso nos dé algo de miedo… miedo a lo aún desconocido. Pero ese miedo es algo natural. Va en nuestro ADN. No nos lo aporta ningún adn social negativo. Es totalmente nuestro y tenemoso que apreenedre amanajarlo, para alo cual tenemeeos genees biológicos que enos ayudan. Y que solo necesitan madurar, mediante una interacción positiva con los elementos del ecosistema donde vivimos.

  • La gran importancia … del MIEDO

    La SAD hace como la literatura, el cine y ahora la TV… crea monstruos inexistentes, para tener la población bien acojonada. Haciendo así, que sienta muy necesaria la protección de la policía y las FF.AA., aunque muchas veces se vuelva contra ella. Incluso buscan la protección de los políticos que nos venden la lavadora de que trabajan para nosotros. Aunque luego nos esquilmen por todos lados. Una especie de Síndrome de Estocolmo del Pueblo Oprimido.

    Y lo hace desde que somos pequeños, muy pequeños… generando los miedos al hombre del saco, a los lobos que se comían cabritillas y cerditos, sin ninguna compasión… Todo para tenernos atemorizados e incapaces de salir a pasear libremente, en busca de aventuras.

    Las únicas aventuras que nos dejan vivir son las que fabrican sus factorías de lavadoras mentales y mentiras varias. Ese injerto continuo de genes sociales negativos, para neutralizar la influencia positiva de los genes biológicos.

    Que no son ni positivos ni negativos, porque dependerá de como se integren en nuestra mente para interaccionar con el ecosistema. De ahí la extrema importancia de que la maduración del gen biológico sea totalmente natural y libre. Con la mínima influencia artificial de los adultos.

    El miedo nos paraliza. Retrasando, o incluso anulando, nuestro posible avance evolutivo. Y para eso se inventó la religión… ¿acaso no nos damos cuenta, qué se le da más importancia al Infierno que al Cielo (Paraíso)?… y que todo gira en torno a «perder el paraíso». Un claro ejemplo muy actual en el terrorismo islámico. Se trata de evitar que avancemos. Igual que Adán y Eva, cuando les prohibieron comer del árbol del conocimiento, bien amenazados con ser castigados.

  • LLegando al colmo de que… sus propios delincuentes…

    … esos que genera la SAD… se tomen a choteo al sistema social, que primero los genera y luego los quiere castigar.

    Un simple ladrón o un asesino en serie se consideran salvados de caer en el pecado de la carne… y del pensamiento (ideas asesinas), porque se consideran justificados por la enorme cantidad de seres humanos, célebres o no, poderosos o no, que han practicado la brujería del poder. El auténtico y mortal vudú.

    Esa confabulación con el demonio que llevamos dentro, prisionero de nuestro origen evolutivo animal. Y que se considera liberado, y justamente liberado, cuando decidimos (eso nos creemos) que podemos hacer lo que nos venga en gana.

    Sobre todo si tenemos el poder de hacerlo. Porque en caso contrario «hay que joderse».

    Y ese tremendo poder lo da una corona, pasada de padres a hijos, o una simple esquina en la noche de cualquier barrio. Con un cuchillo y basta.

  • O sí los hay… PERO…

    … son un producto, casi escogido, de la propia sociedad adulta dominante (SAD). ¿O hay algún tipo de duda?

    Realmente la mayor cantidad de pervertidos sociales, sean simples ladrones o asesinos múltiples, han sido generados por la sociedad opresora ya establecida, que nos quiere controlar. Aunque parezca contradictorio. Sea un poder establecido religioso o sea seglar, son especialistas en injertar genes sociales negativos suficientes, para impedir que la maduración de nuestro ADN sea natural y libre.

    Es así de sencillo. Aunque no lo parezca. Ya que las propias creencias que tenemos injertadas nos impiden construir una forma de pensar crítica. Haciendo que vayamos siempre por las sendas trilladas de la tradición, de las normas sociales instaladas, que son precisamenete las que nos impiden avanzar libremente.

    En el fondo todos tenemos mucho más de Hannibal Lecter de lo que nos gusta pensar. No llegamos matar, aunque alguno se quedan a pocos milímetros (mentales) de hacerlo.

    Pero sí, el que más y el que menos, lleva a un HL dentro de sí. Como un yo díscolo, al que necesitamos atar en corto, cada vez que la SAD nos ofrece una oportunidad para delinquir. Y más si nos ofrece en paralelo la oportunidad de no ser castigados. Los delincuentes son el carbón que alimenta la caldera de la represión. Para que los demás vean que no deben jugar contra el poder.

  • Porque hasta los AMULETOS… tienen poder

    Los dioses delegan su poder, el que soporta la fe religiosa, en sus sacerdotes, con la máxima autoridad de un papa o de un monarca. Como antes al hechicero de la tribu. Ahora se llaman influencers.

    Pero también le conceden poder a una serie de elementos inertes, que son los amuletos. Ellos contienen la esencia del poder divino.

    Sin ellos el ser humano (con fe extrema) se siente desprotegido. De hecho hasta se viste con ellos, para estar más seguro. ¿Qué es , si no, un tatuaje moderno?

    Y sí, los hay de todo tipo… un anillo de compromiso o de casorio, una bandera llena de colores, o incluso un himno nacional, totalmente inmaterial pero rebosante de espíritu militar.

    Simples genes sociales, positivos dirán algunos, neutros o negativos diremos otros… incluso cuando es la típica pistola que se guarda el usamericano medio en el cajón de una cómoda, por si las moscas. ¿Cuánto gen social insertado y madurando día tras día, no lleva la mente de ese amante de las armas?

  • Porque ser rebelde… es muy jodido

    Y, si no tienes cuidado, o eres muy radical en tu denuncia, puede llevarte a algún tipo de cruz.

    O acaso ¿hay algún ejemplo, en la historia de la humanidad, donde la lucha por la libertad de pueblo ha llevado a algún sitio que no fuera mortal?

    Incluso cuando esa lucha se limita a defender la libertad espiritual de los pobres. Y de los ricos, si querían hacer penitencia.

    No sabemos hasta donde podía llegar el gen biológico solidario de Jesús, porque su naturaleza no está del todo clara. Pero el que porta todo ser humano solo le vale para adaptarse al ecosistema y sus cambios. No dice nada de luchar por la justicia. Porque el concepto de justicia es un constructo social, no genético. Portamos los genes biológicos de la empatía y la solidaridad, pero no el que permite discernir cuando es injusta nuestra insolidaridad. Ese es un gen social positivo. El que nos permite solidarizarnos con Gaza, si lo poseemos.

    Porque el adn social del ser humano se va complementando, en su proceso de maduración, con la capacidad/necesidad de solidarizarse con los que padecen injusticia, ya que ella es incompatible con el ejercicio libre de la inteligencia. Tanto racional como emocional. Así que el amigo Jesús bien pudo aprender todo lo que sabía. Pero la solidaridad ya le venía de fábrica, por el simple hecho de tener parte humana.