Un blog de Sociogenética

  • Y el pensar es preguntar(se)…

    … y responder(se). Porque ya no somos niños o niñas y queremos saber… ESO es madurar.

    Necesitamos la libertad para hacer (nos) preguntas… y también necesitamos aprender a interactuar con las mentiras… porque los adultos son expertos en mentir. De hecho ellos intentan que aprendamos a mentir nosotros, ya desde muy pequeños. Aunque, como buenos hipócritas, luego nos castiguen si les mentimos a ellos.

    Para conseguir algo, sea un premio o evitar un castigo, vamos aprendiendo a mentir. El mundo adulto es un artista de la mentira en la relación humana… decir mentiras o decir medias verdades, es una auténtica adicción.

    Y eso es lo que les pasa a todos los que son como Antoine, que necesitan mentir para sobrevivir en esta SAD que les ha tocado sufrir.

    Las verdades que molestan a los adultos, o no se creen o se castigan… nada que no se aprenda rápidamente al pillar los diez añitos. Y vale hasta para los descubrimientos científicos, cuando ya seas un adulto y quieras afirmar que has descubierto lo que no has descubierto.

  • Pero el ser humano sí que puede…

    Y por eso se da cuenta que algo se despierta en nosotros, y no es precisamente el hambre de comida.

    Llegada la preadolescencia sentimos que «algo» (?) dentro de nuestro cuerpo se revoluciona , algo más intenso que una simple rebelión… y empieza a ponernos contra las cuerdas de la «rara» maduración mental.

    No sabemos bien el porqué, pero sí notamos que ya no podemos dejar de preguntarnos ¿qué pasa?… y, sobre todo, sentimos que necesitamos respuestas a esa pregunta, tanto o más que el aire respirado.

    En la infancia podíamos tener preguntas, pero si no había respuestas nos fastidiábamos y punto. No había esta sensación de que son demasiado importantes para que no las contesten…y por eso ya nos podemos enfadar… y mucho!!!

    Acabamos de tomar contacto con la realidad social, que nos permitirá empezar a saborear eso que se llama libertad. De la que tanto presumen los adultos. Y , por eso, si nos responden sentiremos una sensación de placer y libertad. Pero , si no nos las contestan, empezaremos a sentir la opresión social de los adultos. La SAD comienza a poner obstáculos ene nuestra marcha por la adolescencia. La carrera en liso se ha convertido en un campo a través.

  • Porque las plantas no pueden pensar…

    Los seres vivos no humanos, no pueden pensar, aunque suponemos que les gustaría (o no, si nos ven a nosotros).

    Ni siquiera pueden crecer en libertad… miremos al bonsai.

    Puede quedar muy bonito, pero su crecimiento/maduración no ha sido natural y libre. Y aunque su proceso de maduración no es muy complejo, nada que ver con el humano, está claro que ha sido coartado, para seguir las normas que le marcó el humano que lo cultiva. Es como si le injertara un gen «social». negativo, para evitar que pueda crecer libremente.

    Y así pasa con las crías humanas, cuando la SAD decide controlar la maduración de una cría humana. Pero no llega con las tijeras de podar. Ahora sí que se «injertan» unos genes sociales negativos, en vez de los genes sociales positivos que debían ser injertados. para reforzar los genes biológicos.

    Porque el adulto debe ser un tutor para la cría humana, no su carcelero, y evitarle así que madure como el mundo adulto desea. Pero no lo tutela, sino que lo modela. En el fondo el ser humano tiene más de bonsai de lo que quiere creer. Porque ya dijimos que el querer, su capacidad, requiere un esfuerzo enorme para defenderlo. Es mucho más fácil dejarse ir, disfrutar siendo un bonsai . Hay que ver sus flores!!! Que más da no ser como «querías»…

  • Necesitamos una mente que piense…

    Como en las pelis, necesitamos un guión. Pero en este caso no nos vale un guionista que no seamos nosotros… nadie ajeno, ni siquiera nuestros padres, deben escribir el guión de nuestra vida.

    Porque, para pensar, se necesita libertad, sin ella solo podemos barruntar cosas, llenar la mente con ruidos, de sombras y anuncios raros, que nos ha inculcado la sociedad de adultos. Esa que nos quiere oprimir, para hacer lo que nos mande.

    Y pensar es crecer mentalmente, es madurar y empezar a usar las neuronas. Para así llenar nuestro cerebro de circuitos , porque ellos son nuestra mente… una capaz de generar las ideas cartesianas (científicas, no simples creencias). Lo que nos permitirá usar la inteligencia par ser libres, de verdad, no de mentira.

    Nuestro héroe preadolescente de los 400 golpes, busca el mar, en principio, porque quiere ser libre… Pero se da cuenta, una vez en la orilla, que la verdadera libertad no está en el mar… la libertad se conquista robándosela a la sociedad adulta que lo tiene oprimido.

    Ese es el primer pensamiento adolescente de nuestro amigo… y recordemos ahora nuestra obsesión con el esencial carácter regenerador de las crías humanas. Y por ese motivo los adultos las temen.

  • Nuestra mente también debe crecer!!!

    Porque, ¿cómo saber lo que queremos (en la vida), si no sabemos que existe la posibilidad de querer?

    Porque la posibilidad de querer está íntimamente ligada a la posibilidad de escoger. Para querer algo necesitamos tener la posibilidad de elegir… entre una cosa y otra… aunque sea la simple comida.

    Porque esa capacidad para elegir es la esencia de lo que se llama libertad. Así como su imposibilidad se llama opresión.

    Y cuando malvivimos con mucha hambre, no hay posibilidad de. elección, por lo que no tenemos libertad. Ni siquiera para comer.

    Por ese motivo decimos que el chaval de la imagen no tiene ni siquiera capacidad para elegir. No puede ser libre. Por eso no puede saber lo que es querer : querer una cosa, querer a una persona… y, lo que es mucho peor, no puede querer ser libre!!! Porque la libertad es algo abstracto, que no puede ser concebido como idea, en una mente infantil. No puede querer y menos reivindicar algo que, para él, aún no existe.

  • Ya no llega con los nutrientes materiales…

    En la infancia notamos la falta de alimentos. Y por eso nos quejamos y pedimos comida… llorando, gritando o incluso con una buena pelea, cuando la comida escasea.

    Pero llega un momento en el que notamos, sentimos, que no nos llega con comer alimentos materiales… hay un momento en nuestra vida que se echa en falta, no solo la falta de afecto, sino el uso racional y emocional de la inteligencia.

    Porque aún no sabemos qué puede ser eso de la inteligencia, pero sí que sufrimos las consecuencias de su mal uso.

    Incluso, cuando no aprendimos a llamar la atención de nuestra madre, para recibir alimento material y emocional (el placer de la compañía adulta).

    Y si no llega con tener comida, que ya es muy importante, ¿qué más nos puede faltar?

  • ¿Dónde estamos ahora?

    Llegados a este punto del recorrido sociogenético, necesitamos olvidara un poco esa etapa infantil, con mucha guerra y muy poca paz, para empezar a fijarnos en la etapa de maduración, donde la cría humana se hace mayor y tropieza, a veces brutalmente, con un concepto básico para el ser humano. Para cualquier tipo de ser humano, si quiere seguir llamándose homo sapiens.

    Tenemos que salir de las zonas de guerra y de sus guerreros, para ubicarnos en las partes del planeta que, según parece, si uno no se fija mucho, están en paz. Por ejemplo las calles de cualquier terreno urbanizado, al modo capitalista (sea burgués o soviético). Y sea en lugares occidentales o en lugares orientales. Asimismo en lugares con un nivel de vida rico, o pobre, muy pobre e incluso de simple supervivencia (como pueden ser la zona del Sahel africano o las típicas favelas brasileñas… dónde no parece haber guerra declarada alguna).

    Esto quiere decir que debemos pegar el salto final, en la evolución de una cría humana : ya esté en su preadolescencia, ya esé en plena adolescencia o incluso esté en su primera fase de adulto humano.

    Entramos en ese terreno donde la personalidad, que marca la conducta… , o como decimos aquí, el adn social (positivo o negativo), que se lleva injertado/adherido a la mente, está en fase de alcanzar un grado de maduración, ya casi irreversible. Maduración que condicionará la forma de pensar del ser humano que lo porta (el adn social), independientemente del ADN que tenga de partida… aunque, como solemos decir, nunca está totalmente cerrado el camino para la recuperación casi total de una mente perdida… Si bien también decimos, nunca será total esa recuperación. Porque no es posible recuperar en un 100% una mente, que ha sido malograda a lo largo de la infancia y adolescencia.

    Y, como no, lo primero a observar, en esta nueva fase reflexiva, es la conducta de un ser humano, en relación a la libertad del poseedor de una mente que no para de pensar.

  • Lo que estamos haciendo en el blog…

    Y llegados aquí, en el blog, nada como tomarse una pausa para retomar el camino que hemos hecho hasta ahora. Acabamos ayer diciendo que el problema del odio radicaba en que se confunde mirar con ver… y, para colmo, se acomoda el punto de vista a lo que queremos ver, en vez de intentar ver la realidad tal como es.

    Así empezamos el blog. Por lo que hoy nos toca avanzar por el camino de la sociogenética, reflexionando aún más en los entresijos del comportamiento humano, una vez acabada la infancia. Sobre todo cuando este comportamiento, también llamado conducta, se separa de los caminos que marca el ADN , reforzados por el adn social positivo,y prefiere tomar los caminos indicados por el adn social negativo. Algo que será crucial en la adolescencia.

    En la imagen se intenta esquematizar la esencia del blog, tratando de aclarar su contenido en cuatro grandes aspectos. Aunque el cuarto , lógicamente, está sin empezar y no podemos saber su extensión. Ni siquiera si será el último apartado de estas reflexiones sobre el comportamiento humano.

    En una primera fase empezamos a reflexionar… sobre la enorme diferencia que hay entre mirar y ver. Seguimos luego dándole mucha importancia a trabajar la observación de aquello que hemos conseguido ver, pero aún no tenemos bien definido. Y un tercer paso fue meterse a reflexionar sobre la complejidad de las formas de injertar el adn social en la mente de las crías humanas, ya desde que son concebidas en el seno materno.

    Tal como decimos en la imagen, no sabemos (ninguno de mis yos reconocidos), qué rumbo puede tomar una cuarta parte de estas reflexiones… cuando queramos indagar en el comportamiento que muestran los adultos humanos. Esos que ya dejaron de ser promesas (crías humanas), para convertirse en el terrible presente… muy cargadito él de versiones mediocres de homo sapiens. Tan tan empeñados en no querer seguir evolucionando como especie.

  • Entonces se hace adulto!!!

    Es cuando las crías humanas aprenden con fanatismo, lo que le cuentan que dicen los dioses. Usando la religión como medio se refuerzan los genes sociales negativos, en este casos religiosos, que hacen imposible leer los genes biológicos que tenemos en el cerebro, porque los han tapado con esos nuevos genes sociales negativos, fomentadores del odio irracional hacia otros seres humanos.

    Los que debían, de forma natural y libre, ser considerados aliados en la evolución, natural y libre, pasan a ser enemigos a los que se debe aniquilar : y da igual que sean judíos o palestinos…

    Porque las mentes nazis veían a los judíos como enemigos y las mentes sionistas ven a los palestinos como enemigos.

    Es la misma forma de mirar, aunque el objetivo mirado sea diferente… y lo que los convierte en fanáticos es que no quieren ver lo que miran.

    Se trata de matar (al otro)!!! Porque se prefiere tener otro punto de vista sobre la realidad…

  • Y cuando el odio va madurando…

    Los genes quee marac eel ADN debe ir rmadudrando pococ poocc, ddurante las etapas de crecimiento humano, que llamamos infancia y adolescencia.

    Y esa madduracaaión nataural y libre, se debe eir hacaiendo cocn la aayuda de los adudltos que cuidan d ela acría ahuamna, ya que debene ir mejeorando las caapcidadaes que eveien escritas ene elos genes sbiológicos (eempatía, soslsidaraaidad, adpataación ala medido…)… Es dceeir, la ainterevención adudlat debe erefeiorazar loss aspectos sposstivos de esa acaapcidadaa biológica.

    Por ejemeeplo sis se tarata dde reforzar la occmpetencia naataural, paar ir rmeejorando ene ele processod e daptacaión, no se necesista referozar la cocmpetencia con loss demás seres shuamanos, ssino occn elee medio… para así poder adapaatarse meejor alaos cmaabios de ecosistema (totaalmeneet natauarales o bieen artififciales).

    Pero sis s erefeuerza ala cocmpetencia con los dema´s sere sshauamnos, inclcuso más allaá de toda lógic aahaumanas, eneetonces sno estamos reforzaando la aoccmpetecia possitiva (paraa laa especie), sisno una acocmpetencia negetaaiva, que perjudicará la evolucicón dela especie, por hacerla ainsoslsidaraai ene vez d esoslsidaria.

    Es dceeir, que el aianflueencia d elsos susltos sería aapara imjeretar ne la amente mun nueevo gene, que etarta d emodidficar, tapándodlo, lo que didcta ele egenee biológicoc repectivo. Y. dela occmpetencia l aodiddo, porr no poder ganaarle la cocntarraaio, haya un trecho muy corto…yene la aguerara yaa no es solo ganar, es machacar al contrario. Y da igual que sea una cría.Como hace un fanático en el boxeo.