Un blog de Sociogenética

  • ¿Y si la cosa se complica?

    Porque, con Espartaco, solo había un tipo de esclavo : el sometido al poder del amo romano. Bien por haber sido conquistado en una guerra, o bien por haber nacido de una esclava. Eso suponía que solo había dos sectores sociales de humanos : los poseedores y los desposeídos

    Pero en la Edad Media, caído el Imperio Romano de Oriente, surgieron los burgueses, como habitantes del burgo. Que se diferenciaron claramente de los campesinos y de los obreros que les servían a ellos en los talleres. Y además se iban pareciendo a los nobles, en que poseían talleres urbanos y, poco a poco, se hicieron con tierras.

    Así que, en ese momento histórico, había dos tipos de clase, muy diferente . Una, los que poseían medios de producción, fuesen urbanos/nobleza y artesanos (burguesía) o campesinos/nobleza e iglesia. Y la otra, los que no poseían eses medios de producción y tenían que ofrecer su fuerza de trabajo a los nobles y burgueses. En resumen : los poseedores y los desposeídos. Lo que nos lleva a dos tipos de comportamiento humano muy diferente. O dicho de otra forma, dos tipos muy diferentes de Yos : el Yo de los que poseen propiedades (o máquinas) y el Yo de los que no poseen propiedades (solo tienen su fuerza de trabajo).

    Y sí, supongo que ya suenan ciertas teorías socioeconómicas del siglo XIX. Porque la distinción de clase no se hace por la propiedad de tierras, sino por la propiedad de fuerza de trabajo. Ya no se necesitan esclavos, ahora son trabajadores por cueneta ajena (obreros). Tienen que vender su fuerza de trabajo.

    Pero, para terminar hoy, hablemos de que la pintura de la imagen, “La libertad guiando al pueblo”, es una de las mayores y nefastas patrañas de la historia humana. Porque ni era el pueblo llano, lo que se estaba liberando, ni menos aún era una descocada libertad quien los estaba guiando. Era la simple y puta burguesía. Pero eso el pintor David no lo sabía (o sí???).

  • ¿Y qué te hace luchar contra el amo/tirano?

    Estamos en situación de propietario contra no propietario… ya no se trata de ser campesino o nómada, lo importante es tener o no propiedades. Porque si uno tiene varias vacas y otro ninguna, poco importa que hablemos de trabajar la tierra o andar con el ganado.

    Se han establecido dos clases sociales muy bien definidas : los que tienen y los que no tienen.

    Porque, a partir de ese momento histórico, los segundos van a depender de los primeros.

    Y también quedará marcada la segunda verdad, que acompaña a esta situación tan desigual: que los primeros no podrán vivir, y menos hacerse ricos, sin los segundos. Pero eso siempre lo negarán. Será un gen social negativo que tienen injertado en su mente todo depredador humano.

    Por eso Espartaco nos puede servir, para ilustrar la enorme diferencia entre ser esclavo o ser propietario de un esclavo.

  • A veces la lucha es más bien solidaria…

    Tan solidaria como para generar una especie de conciencia colectiva, una manera de pensar común, con tanta intensidad como para unirse al Yo principal, cuando éste está en peligro de desaparecer.

    En la imagen de Espartaco, se comprueba como todos sus seguidores se hallan tan sumergidos en su mentalidad liberadora, como todos quieren ser libres y todos piensan que sin él será imposible. Espartaco viene a ser su conciencia colectiva. Y por eso todos asumen que pueden ser su Yo. Una parte de su Yo.

    Viene a ser más importante salvarlo a él, para conseguir la libertad, que salvarse ellos individualmente.

    La conciencia colectiva está por encima de la conciencia individual (biogén). Y todo esto está en contra del adn social negativo, ese que los esclavos lleva(ba)n muy injertado en su mente.

    Han recuperado las directrices liberadoras de su ADN. Incluso aunque hayan nacido esclavos, porque en la lucha que llevan desarrollando durante este tiempo, ya saben la diferencia entre vivir como esclavo o vivir como hombre libre. Ya prefieren morir a perder de nuevo su libertad recién conquistada.

  • Y lucha por conseguirlo…

    Así que, si nos fijamos bien, estamos hablando de la formación de un Yo específico, que no existía en ninguna mente homínida, hasta ese momento.

    Eso sí, dada la dispersión tan alta de los seres humanos, en estos momentos prehumanoides, se tiene que dar la situación en varios puntos diferentes del planeta. No son muchos pero están muy dispersos y nada nos hace pensar que pueden darse situaciones muy diferentes de esta.

    En cada grupo humanoide habrá, como mínimo, un hombre, y decimos hombre, porque es difícil pensar que se dé en una mujer, que decidirá, aunque puede ser una toma de poder que le viene dada, debido a un exceso de debilidad del resto del grupo.

    Porque algunos se pueden hacer jefe sin quererlo. Su afición al poder los puede enganchar, una vez que practican con él lo suficiente.

    Pero es muy importante fijarse en un detalle : igual que se va construyendo un Yo poderoso, en uno de los individuos, también se va formando un Yo oprimido en el resto del grupo… en unos más que en otros. Pero de alguna forma podemos hablar de un Yo colectivo, como se habla del imaginario colectivo. La existencia de ese Yo social, refuerza el Poder del Yo poderoso individual. En cierto modo, lo hace pasar de usar un poder a usar el Poder.

  • Porque siempre hay uno que quiere más (Poder)…

    Sí, aunque tengan mucho pelo y poco rabo, ya tienen un cerebro mínimo para tener deseos, sensaciones (que serán sentimientos según maduren). Y una de las primeras sensaciones es la de sentir placer. Sea por comida o sexo. Y, como no, de rabia. Basta que se produzca algún pequeño cambio en su ecosistema, relacionarse con otros animales por ejemplo, para que le apetezca aprender a usar cosas que, hasta ese momento le pasaban desapercibidas. No puede aún pensar, pero sí aprender a modificar su entorno, para adaptarse mejor a él.

    Y todo eso es lo que lo convertirá en un auténtico rabudo. Un homínido evolucionando. Y para mal. Basta con tener algo potente el gen de competencia, y tener bajos los de empatía y solidaridad, para que un humano se sienta muy atraído por el poder. Para que se haga un perfecto egoísta social.

    Porque verá, además, que otros humanos tienen tendencia a dejarse llevar por aquel humano que muestre más arrojo (y le llamarán valentía, mejor cuánto menos precaución ponga)… sea en la caza para comer o sea para conquistar pareja… porque una de las primeras situaciones, que le darán sensación de pode a un ser humano macho, es ver como una mujer se sienta tan atraída por él, que llega a dejarse ir (hasta anular su Yo), sin protestar, incluso cuando se dé algún maltrato circunstancial o permanente.

    Lo que empieza como un sentirse diferente del resto, se convierte en una necesidad imperiosa el hecho de obligar a los demás a que se sientan diferentes de él. Pero diferentes en negativo, por ser menos poderosos.El homínido poderoso necesita que los demás reconozcan su poder, para lo cual deberán aprender a arrodillarse ante él.

    Ha nacido (se ha hecho a sí mismo) el que manda… ha nacido un determinado tipo de Yo… ha nacido en tu mente la conciencia de que los demás son inferiores a ti. Y no habrá vuelta atrás, durante mucho, mucho(mucho), tiempo. Y para adentrarse, en ese Yo que se está formando, hay unas páginas adecuadas.

  • Ya les pasó a los homínidos…

    Pue sí, todo viene de muy lejos. Evoquemos un tiempo muy atrás, en el que nuestro antepasados pecaban de mucho pelo y aún tenían una masa encefálica poco evolucionada… aunque ya caminaban de pie y podían empezar a tener algo más que «ideas» instintivas.

    Dentro de lo que cabe, tenían algo parecido a una capacidad de pensar. Puede decirse que más por instinto/intuición, que por razonamiento puro y duro.

    Pero también empezaban a tener sensaciones, aunque fueran instintivas. Por lo menos de rabia, si sufrían un atropello, o de contento, si algo les salía bien (la caza, por ejemplo).

    No podían saber lo que significaba el concepto de igualdad, y mucho menos el de libertad… pero estaba claro, que se sentían ya diferentes en función de como se relacionaban con situaciones de opresión, en las que no les dejaran vivir como estaban ellos acostumbrados. No podían teorizar sobre igualdad, pero notaban que eran todos muy parecidos, sobre todo a la hora de tomar decisiones en grupo.

    Pero llegaban malos tiempos, no solo para la lírica, sino para la capacidad de sentirse al mismo tiempo diferente de los otros humanos, pero también igualados por ser de la misma especie. Aunque, eso de especie, era una jodida palabra ,ininteligible para ellos y en ese preciso momento, en que iban a descubrir que uno de ellos quería ser el jefe de todos. Y no por las buenas!!!

  • Y concretando más…

    Tratemos de explicar un poco la imagen del día anterior. Podemos poner unos pocos ejemplos de genes que van a influir en la maduración del cabello de un ser humano y en la maduración de su mente, en relación con algunos aspectos fundamentales para su buena convivencia con el entorno. A la izquierda van los sociales, que inciden básicamente en la mente del humano afectado. Y a la derecha los biológicos, que marcarán la esencia del tipo de pelo que tenga ese mismo humano. Estos últimos genes afectan al fenotipo del individuo y pueden estar a su vez, afectados por algún fenómeno epigenético (tanto antes como después de nacer).

    SOCIOGENES NEGATIVOSBIOGENES DEL CABELLO
    nula adaptación
    poca empatíacabello negro
    insolidaridad/asociabilidadcabello liso
    competitividad excesivafolículo muy fino
    desconfianza excesivacabello grueso y abundante
    ultraegoísmo
    deseo de ir a la moda(odiar su pelo)

    Nos centramos en los sociogenes, porque determinan un tipo de personalidad, o, como aquí decimos, un tipo de conducta. Que, normalmente, le llevará a ser o no un humano sociópata de libro. Porque favorecen el desligamiento total de los otros humanos y, además, acabará viéndolos como enemigos,  de todo aquello que le puede dar placer y estabilidad en un ecosistema dado. Un lugar, su ambiente, donde, para rizar el rizo, él se siente totalmente desintegrado.

    Y estamos hablando de sociogenes negativos. No son genes biológicos, que se pudieran reforzar con genes sociales positivos, dando así un adn social positivo, lo que supondría reforzarlos. No, son los negativos. Los que refuerzan también (o introducen nuevos) aquellas características genéticas, que son instintivas (vienen de los otros animales y nos quedan como «residuo evolutivo». Como puede ser la competitividad , algo instintivo, o anular la empatía social, una mejora de la atracción de especie animal. Eso tan importante para adaptarse al medio social, permitiendo una integración positiva. Todos ellos se le han ido injertando a lo largo de sus etapas como cría humana, en su infancia y en su adolescencia. Y a través de todos los mecanismos sociales posibles y más o menos perfeccionados : familia, amigos, escuela, religión, policía, política…

    Realmente solo han tenido que anular o reforzar determinados caracteres genéticos biológicos… para hacerlos pasar de empatía a antipatía, de sociable y solidario a insolidario y hasta asocial (o antisocial, que no es lo mismo), de un competidor suave a un fanático competidor, de confiar en los demás (con cierta dosis de precaución) a desconfiar de todos (llegando a pensar que le quieren hacer mal, y sean o no familiares). O adquirir un egoísmo tan excesivo, que puede dejar morir a cualquier otro humano, o, en el peor de los casos, matarlo (y disfrutando con ello). Es decir, se ha generado un inadaptado social, que puede acabar en…

  • A modo de resumen…

    No viene mal que hagamos una minipausa, para reconsiderar esta parte final de las reflexiones, hechas hasta ahora.

    Conviene no olvidar que estamos hablando siempre de analizar el comportamiento humano, desde una perspectiva sociogenética. Aunque ahora andemos algo centrados en la construcción del Yo.

    Pero es que necesitamos hablar del Yo, que todos tenemos en la mente. O los varios Yos que pueden ocuparla.

    Porque, le llamemos Yo, o conciencia, o personalidad, o forma de ser un humano)… todas ellas son expresiones del mismo concepto : ese que nos habla del conjunto de ideas que tenemos en la mente y que, al proyectarlas sobre la realidad que vemos, nos hará coger un camino u otro.

    Y por eso está abierta otra página, adjunta a este blog, aunque se halle depositada en Drive. Allí se desarrolla el proceso de fabricarlo.

  • ¿El Yo se quedará enterrado o irá a algún tipo de cielo?

    Nos repetimos un poco, pero es crucial desmontar toda idea de alma o de espíritu, que tanto fomenta la religión, sean las abrahámicas o las que no tienen dioses definidos, como las orientales. Aunque los llamados pieles rojas USA hablaban de un espíritu (Manitú) que les ayudaba, pero no era algo que existiera dentro de su cuerpo.

    La lápida (imagen) lo dice bien claro : enterraron un cuerpo con un cerebro, del que ha desaparecido el Yo que había construido su mente. El cuerpo está hecho de sustancias químicas, que harán un excelente abono, al combinarse con las del terreno.

    Pero las ideas que formaban la mente del individuo muerto, esas desaparecen tan pronto como ese cuerpo dejó de existir. Porque, entre otras cosas, ya nadie podía pensar en él. Porque lo que era él, dejó de existir. O, para ser precisos y cartesianos, aún puede (muerto) ser pensado por los otros (si creen en otras vidas), pero está claro que el propio muerto ya será incapaz de pensar en sí mismo.

    O sea, no puede existir (Descartes dixit).

    Así que, su alma , puede volar a donde quiera, pero su Yo ya solo es un recuerdo en la mente de los otros.

  • Porque, una vez muertos, ¿qué nos pasa?

    De tal forma desaparece el Yo humano que te has generado en tu mente, que si pasaras a ser un zombi, en el caso de que existan, tampoco podría permanecer tu Yo(s) en lo que aún te queda de cerebro.

    Es lógico que un cerebro puramente mecánico no pueda albergar una mente humana, que sea operativa como tal.

    O sea que los dos que acompañan a Michone (WD), en la imagen, son solo cuerpos andantes. Incluso llamarle vivos es bastante exagerado.

    Y hablando de Michone, podemos tener en cuenta que, si ella no está muerta, vale decir que está muy próxima a estarlo.

    Porque la conciencia de Michone ya no tiene nada que ver con la que tenía MIchone antes de empezar esta terrible etapa , con zombis por todos lados. La lucha constante contra ellos le habrá minimizado el espacio mental dedicado a pensar (en otras cosas). Su mente está colonizada al operar únicamente en la lucha por su supervivencia.

    No puede existir otro mundo racional y emotivo, para Michone, que el de sobrevivir hasta el día siguiente. Eso no es un futuro par pensar en él, es un presente ilimitado y horroroso, pero con fecha de caducidad movible.