Un blog de Sociogenética

  • Las clases no están, se fabrican…

    El ser humano, a partir de los homínidos con poca inteligencia racional, no trae en su ADN un biogén, que le pida ser diferente de otros humanos.

    Solo supone una diferencia : existen dos sexos, para favorecer la diversidad reproductiva y que los biogenes, digamos negativos, pudieran difuminarse entre los positivos. La naturaleza ya dispuso ese mecanismo, para evitar la concentración genética… Algo que los humanos empezaron a pervertir, al juntarse en tribus y favorecer la reproducción consanguínea, en vez de apoyar la que mostrara mayor posibilidad de usar diferentes fuentes genéticas.

    Pero siempre fuimos amigos de llevarle la contraria.

    E igual pasa con los sociogenes. Nos empeñamos en evitar la diversidad, haciendo que los dirigentes de un grupo humano se intenten reproducir en un grupo reducido de corifeos. Podemos etiquetarlo como el Síndrome de Estocolmo de la Reproducción Endogámica. Su máxima expresión se cuando los monarcas se quieren reproducir solo dentro de su familia. Y algo menos problemática, suele darse en los Departamentos universitarios.

    Pues así funcionan las llamadas vanguardias revolucionarias : son capaces de parir dos tipos de pueblo, a partir de un solo pueblo. Hacen magia social (antirrevolucionaria). Y es lo mismo que hacer del pueblo una idea, por la que dicen se debe luchar, pero sin especificar a qué tipo de pueblo se refieren en realidad : si al alfa o al beta. Al más puro estilo socrático, han convertido al pueblo en una jodida idea abstracta, que ya no sabemos a qué se refiere realmente.

  • ¿Cómo influye el Poder?

    Es curioso que el gran Sócrates, vía Platón, se hiciera tantísimas preguntas, sobre la Belleza, la Amistad, la Justicia… pero nunca se planteara preguntarse sobre la esclavitud, aunque fuese «con la boca pequeña», o la falta de libertad «naturalizada, que viene a ser lo mismo … o incluso, mucho peor, sobre el Poder. Ese concepto, que justifica la falta de libertad en los humanos oprimidos.

    Y es que todo empieza con un reparto desigual del poder. Como antes, ya comentado en su momento, lo fue el dinero/tierra, que da lugar a ese poder, que antes del robo de tierras no existía.

    Porque nada hay en el ADN humano que justifique la afición del ser humano al poder, y menos en su versión de homo sapiens.

    Porque los animales irracionales no están marcados por ninguna característica genética, que les pida aficionarse a tener poder. El león necesita comer y caza para ello, pero no siente ningún instinto especial para que sea poderoso. Hasta su título de Rey de la Selva es un invento humano. Y muy poco científico, ya que la sabana, hábitat del león africano, poco tiene que ver con una selva. Ese es más bien territorio del tigre asiático.

    Pero el ser humano desea tener poder. Puede ser un depredador por afición, no por necesidad alimenticia. Si no fue educado en la igualdad, durante su infancia, entonces ya recogió resabios de que él manda sobre los otros… Y, si es vanguardia de algún movimiento revolucionario, de adulto, eso ya resulta una adicción al poder (totalmente racional, pero fuertemente desviada por lo emocional).

  • El paso del ADN a los adn…

    Decíamos ayer, que el ADN, con sus biogenes, podía sufrir un proceso de apantallamiento (hablamos de eso por aquí), y lo podía sufrir de dos formas : en modo positivo o en modo negativo.

    En modo positivo supone que los biogenes serán reforzados por una serie de sociogenes positivos, que se aparejan a los biogenes : la empatía se refuerza con más empatía, puede hacerse más selectiva pero también más intensa… por ejemplo, con el enamoramiento… la solidaridad puede manifestarse mucho más fuertemente… y, por supuesto, la inteligencia racional madurará mucho más profundamente… igual que la emocional…

    En modo negativo sería todo lo contrario, actúan los sociogenes negativos : de ser empático se pasa a ser antipático, de solidario a insolidario… así como dificultar mucho para una maduración racional y emocional, tal que te pueden dejar semimutilado…

    De hecho la unión del efecto negativo de bajar la empatía y disminuir tu maduración emocional te puede impedir enamorarte, por ejemplo. Y desde luego, hacerte tan egoísta, que te incapacite para desarrollar tu capacidad de ser solidario, con las personas que pueden necesitar tu ayuda, sean conocidas o no.

    Eso, en resumen, es pasar de tener un ADN reforzado en positivo, a poseer un adn social negativo.

  • El adn social negativo…

    Y por fin llegamos a puerto… al primer puerto : qué entendemos por adn social negativo, como oposición al adn social positivo?

    Lo que viene a suplantar el funcionamiento de un ADN, que esté reforzado socialmente, y que va a incidir en un cambio básico en el comportamiento del ser humano , que ha sido infectado por ese adn social negativo.

    Nuestro tarantiniano mayordomo del Sur USA es un excelente ejemplo de como su cerebro (su mente) ha sufrido ese cambio de dirigente genético, y por lo tanto su conducta ya no será la que podría ser, si todo evolucionara, en su mente, de forma natural y libre.

    Repetimos : natural y libre. Porque ahí reside el meollo de este asunto… la intervención de la SAD, para modificar su conducta como adulto.

    Pasando así, en este largo proceso, de ser un esclavo natural (forzado) y libre (mentalmente), a ser un esclavo bien seguro de que, defender a su amo, es lo único para lo que ha nacido. Pasa de defender a sus hermanos esclavos y su derecho a ser libres, a defender el derecho del amo a esclavizar a sus exhermanos.

  • La influencia de los genes sociales…

    Estamos habaalndod e un aspecto esencial ene laa mecánicaa socciogene´tica, paar eneetnder eprfecetamenete el cocmportaamiento humano.

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    La lucha del poder infectante contra la esencia libertaria (ADN) del ser humano, es una lucha constante, en la que no hay un claro ganador. Y sí, el trabajo adolescente siempre será determinante.

  • La sociogenética del poder…

    Llegamos a un punto culminante de estas reflexiones : hemos hablado de como aparecen los sociogenes negativos y su papel en la neutralización de los biogenes. Lo contrario precisamente de lo que debían hacer los sociogenes positivos, que tienen como objetivo reforzar a los biogenes. Que, por definición, salvo alguna variación epigenética, deben ser siempre positivos para la buena evolución del ser vivo.

    Además se ha introducido una variante, hasta ahora bastante disimulada : el injerto de un adn social no solo se realiza durante las etapas de cría humana, puede ser iniciado su injerto durante la etapa de adulto. Tal como se ve en la bibliografía citada, no se trata de una mutación biológica, sino sociológica.

    Tal como acabamos de ver, al reflexionar sobre el cambio de conducta, que se puede dar en una fábrica industrial, en función de lo propenso que cada trabajador de ella sea, a la intervención, física y mental, de los amos del cotarro empresarial. Ayudados, desde luego, por todos los estamentos que también lo hacen durante las etapas de cría : familia, amigos, policía, políticos…

    En la escuela se aprende muy bien a notarse diferente «yo soy menos que los otros»… si provienes de clase baja. Y al revés , si es de clase alta. Pues en la fábrica no es menos… con la agravante de que sueles tener, a cierta edad, una familia que atender. Y la SAD (no nos olvidamos de ella) ayudará al amo, para que te metas en la cabeza que tú no te mereces un ascenso en la escala social profesional… o, al revés, puedes ascender fácilmente si te haces un colaborador del poder empresarial.

    Te darán poder si estás dispuesto a usarlo en contra de tus compañeros… es decir, de tus excompañeros. En la imagen lo esquematizamos así : o subes para ser un trabajador alfa, o te quedas siendo el mismo trabajador beta que ya eras.

  • Pero puede aún ser mucho peor…

    Cuando a un desposeído, en este caso un esclavo, se le concede un poquito de poder (delegado por el amo), ya tenemos dentro de la clase social de desposeídos (subclase social esclavos) un tipo de trabajador (capataz), que va a ser el intermediario entre el amo y los desheredados. Su conducta ya no será la del esclavo «normal».

    Es decir, será ahora un colchón, que reciba las las protestas de los trabajadores, y pueda ser recambiado con entera facilidad.

    E igual pasará en la fábrica, donde el llamado proletariado tendrá asimismo un capataz, que vele por el orden y la producción. Que sea los ojos (y el brazo, con la ayuda policial) del amo. En este caso con la participación de otro sector intermedio, que irá creciendo, según se complique la organización de la fábrica. Serán los ejecutivos de la empresa. En general aprendices de burgués, que acabarán englosando la clase superior del estamento trabajador. Y que irán acercando su conducta, cada vez más, a los amos burgueses.

    Y este proceso de generar un estadio intermedio entre la clase burguesa y el proletariado/campesino, es el que dará lugar a la formación de la pequeña burguesía. Lo que será crucial, para que la lucha de los trabajadores se diluya en ese colchón de mediadores del pode, cada vez más grande. Es como si fuera un gran colchón de agua, que ayudase a sofocar los conflictos laborales. Las necesarias reivindicaciones obreras. Porque no solo para esas protestas de forma pasiva, sino que puede ponerse en contra, neutralizándolas de mucha formas posibles. Y siempre con el apoyo de los amos burgueses.

    Dicho en plata, porque en el siglo XX ya se arrancaron (no los concedieron) ya los derechos laborales, de los que habla la imagen. Pero esta capa intermedia de mando, que proliferará en el siglo XX, ayudará a diluir la reivindicación obrera, al favorecer que muchos obreros prefieran besar las botas del amo, para subir en la escala de empleos, a ser despedidos por sus protestas… ¿Por qué?… porque exactamente igual que el capataz de la imagen, no le importa tanto hacerse un burgués, como mantenerse más alto y poderoso que el simple obrero. Quiere mejorar su estatus social y eso le hace claudicar en sus protestas.Le han injertado en su mente, ahora que es adulto, lo que podemos llamar un gen social negativo de «ser mejor que otros«. Ser merecedor de mejor trato y defensor de las decisiones empresariales por encima de todo. Cree que es su nueva conciencia. Él sí merece ascender, los otros no. El biogén de la empatía se ha quedado neutralizado por el sociogén de la insolidaridad.

  • Cuando se degrada al ser humano…

    También podíamos titular la entrada «Como en Francia», pero con más hipocresía.

    Porque los comparables con la plebe francesa, ya no era del país donde ejercía de esclavo. Eran seres humanos traídos a la fuerza desde África. Para explotar su fuerza de trabajo, pero en peores condiciones ,mucho más míseras que los trabajadores franceses.

    Se consideraban además infrahumanos, y el amo que los compraba, llevaba en el mismo lote la familia que lo acompañaba. De tal forma que ya por vida el esclavo traído de África y toda su descendencia sería esclava para siempre.

    Y la «revolución» USA, disfrazada de guerra civil, no era otra cosa que adecuar el trabajo esclavo, al trabajo remunerado… pero haciendo del trabajador un humano dependiente en todo, hasta para comer y vestirse, del empresario que lo contrataba.

    Una nueva esclavitud, disfrazada de contrato de trabajo, había nacido en los EE.UU. de América. Y eso cuando se hacía un contrato legal.Al final el latifundismo del Sur y las grandes empresas fabriles del Norte, se habían confabulado, para mantener la fuerza de trabajo bajo sus botas.

  • Pero, ¿hay clases sociales?

    ¿Puede ser cierto lo que dice la teoría marxista, sobre la existencia de las clases sociales?

    La aristocracia tenía claro que debía haber esclavos, era algo natural… se nacía para ello. No lo podía negar. Pero la burguesía siempre fue más hipócrita, porque siempre quiso mantener en la oscuridad el hecho claro de que había dos clases sociales : los poseedores y los desposeídos… por lo que, socialmente, tenían que ser dos colectivos sociales totalmente dispares y opuestos.

    No era solo que estuvieran separados, es que, además, estaban enfrentados. La propia palabra de desposeído, marca la enorme diferencia ellos : le tenían que haber robado sus posesiones. ¿Y quién, si no los poseedores, serían los ladrones?

    Ya, desde la noche de los tiempos, hubo una inmensa mayoría de la población que no tenía propiedades. Y ya hablamos de eso, por activa y por pasiva. Así que. normal, no natural, que exista un colectivo social ,que tiene que vivir sin ser propietario, salvo de su cuerpo (y de su mente).

    Y por ese motivo, que no razón, el no propietario tiene que vender o alquilar su cuerpo. Cuando no su alma, o, como decimos aquí SU MENTE. Y, como bien dice la imagen, esa clase inferior (el carbón de los desposeídos) no se puede mezclar ni con el agua (burguesía) ni con el aceite (aristocracia). Aunque alguna experiencia reciente demuestra que, bajo una gran presión, el aceite se rompe en moléculas minúsculas, capaces de intercalarse entre las moléculas de agua. De hecho muy parecido cuando agitamos el vaso con cierta violencia. No cuesta mucho comparar una gran presión física con la presión que provoca una revolución social, cuando, en su final, se quiere callar la boca de la plebe que tanto colaboró en ganar ese proceso.

  • Porque no todo es lo que parece…

    Y aquí es cuando nos cuelan la gran mentira : que la Revolución Francesa se hizo para recobrar la libertad del pueblo. Cuando el pueblo, sobre todo parisino (y trabajador a sueldo) fue solamente la fuerza de choque en el proceso de lucha revolucionaria. Y otra mujer marcando la escena.

    Los obreros y campesinos de Francia, no solo vendían su fuerza de trabajo a los nobles y burgueses franceses, sino que ayudaron a los burgueses para combatir a la nobleza y al REy, poniendo su fuerza de trabajo (y su vida) en la lucha callejera.

    Aunque , es bien cierto, podía haber algunos burgueses en la vanguardia del movimiento, sobre todo intelectuales. Pero seguro que pocos en las barricadas.

    Pero era el pueblo trabajador, y el desocupado, quien formaba el grueso del cuerpo revolucionario. El que hizo lo más gordo de la revolución, para luego entregarle su resultado a la burguesía francesa.

    Quién no tardó ene asegurarse su preponderancia aliándose con su anterior enemiga : la aristocracia francesa.