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  • ¿Por qué se acosa al diferente?

    Hablamos de olores diferentes, pero no es tanto un asunto de feronomas (marcadores biológicos), como de marcas externas, fuertemente estereotipadas, que señalan a la cría humana que (para la sociedad dominante) es diferente. Por ejemplo la marca de «la soledad», que ,para ellos (la SAD), indica debilidad.

    En la figura se indica este tipo de señales que emite el diferente. En este caso, una cría humana que está situada (suponemos) en el llamado espectro del Asperger. Nada tenebroso, pero que los depredadores bien enseñados, las cachan incluso a distancia y sin ver claramente la pieza a cazar. No sabemos como, pero el otro día hablamos de las feromonas.

    Puede valer la señal de estar solo o con un grupo que parece ser diferente de los demás grupos de amiguetes ,que se hacen en un patio de recreo… O buscar algún rincón apacible, por ejemplo, ya que la soledad buscada conscientemente no es una buena señal para estos depredadores, que gustan de cazar siempre teniendo compañía.

    Y todo depredador humano, en fase de caza instintiva, es capaz de notar lo que aún no se nota, por parte de otros alumnos : la sensación de miedo. Que es, precisamente, la que agudiza otros síntomas que caracterizan al diferente, como bien se ve en la imagen.

    SI la no empatía del asperger se combina con la no empatía del acosador, entonces los dos actores van a tener problemas de comportamiento… el del acosado y el del acosador serán básicamente antagónicos… Y la sociogenética nos puede explicar la razón… o, en este caso, será mejor decir «la sinrazón». El acosado tiene un sociogén que le transmite miedo, y el acosador otro, que le transmite chulería y placer al oprimir a otro animal, sea un gato o sea un niño. La depredación está en marcha.

  • Y luego viene el acoso propiamente dicho…

    Pero el hecho de sentirse aislado, en el patio del cole, ya es una señal clara, para que «los otros» te tomen en consideración como poseedor de esa cualidad de ser diferente… una cualidad mental, que puede aún no estar en tu mente, pero que ya funciona con rapidez en la mente de tus posibles acosadores.

    Es lo que tienen los sociogenes negativos, que son menos perdurables que los biogenes, pero actúan mucho más rápido.

    Porque tú solo te tapas la orejas debido al exceso de ruido que notas… Pero ese gesto defensivo, estimulará la acción de los sociogenes, que, con mayor o menor intensidad, tendrán ya grabados algunos de tus compañeros de patio… para ellos es ya una rutina, aunque puede que tú seas su primer acosado.

    Pero ellos, con la inteligencia racional y emocional algo dormidas, tienen en cambio su instinto animal depredador a flor de piel… es como si pudieran oler el miedo a lo que sea, que manifiesta un diferente, aunque no se haya hecho visible su diferencia.

    Una cría humana domesticada, para odiar a los diferentes, es capaz de oler las feromonas que tu parte animal va soltando, a lo largo y ancho del patio escolar.

  • Y menos aún llegar al maltrato…

    Hablamos mucho del acosado, del posible maltratado… de cómo su vida escolar puede ser un calvario cada recreo, o incluso cada clase de cada día.

    Pero, toca hablar también del acosador, de quien disfruta (o eso parece) maltratando, de quien llega a hacerse un profesional, en el difícil (sí difícil) arte de montar un calvario para otro alumno/a.

    Porque este segundo caso es el comportamiento humano, que deja mejores síntomas externos, para aplicar nuestro análisis sociogenético.

    Se hace más extrovertida la expresión del acosador (ganador) que la del acosado (vencido). Y por ese motivo, nos resulta más fácil observar el tipo de sociogenes que marcan su conducta.

    Y, además, todos fuimos testigos de algún momento de acoso escolar, aunque fuese mínimo… incluso, algunos, lo sufrieron como sujetos. Así que se hace muy fácil saber de lo que se habla.

  • Pero, esto, no es realmente lo que nos interesa…

    Este apartado ya nos indica claramente las limitaciones de partida, de este tipo de estudio teórico. Lo que lo hace inválido para ser aplicado a la orientación práctica de nuestro estudio.

    Nos interesa la base molecular (del ADN), para estudiar el comportamiento social del ser humano, haciendo una especie de comparativa del ADN con el adn social.

    Y eso es lo que nos lleva a buscar algún tipo de estructura metamolecular de las partícuals virtuales que forman lo que llamamos adn social, positivo o negativo. Porque no son partículas materiales, como sí son los ácidos nucleicos y proteínas, por ejemplo. Pero sí nos abrimos a pensar en una especie de partículas virtuales, que son las que formulan las ideas de tipo social, en la mente del individuo humano. Por ejemplo, creer en un dios

    Y no sabemos, por supuesto, como se estructuran, pero no tenemos miedo alguno a proyectar elementos científicos de la mecánica cuántica, para pensar en posibles entidades sin masa, pero con algún tipo de movimiento ondulatorio, que les permite coger entidad, en sus paseos por los circuitos neuronales.

    Sí, es algo arriesgado, pero no imposible. Además de que la esencia del elemento que llamamos sociogén no necesita ser desvelada, para estudiar sus efectos. Viene a ser como estudiar el electrón o la corriente eléctrica/química entre neuronas, para poder hablar de las funciones del cerebro. Más adelante volveremos sobre ello.

  • Y hemos empezado por Grok…

    Solo porque X anda por todas partes y ofrece fácil trato con su IA. Aunque Grok tampoco nos puede ayudar, para resolver este problema de ubicar nuestras reflexiones en un campo teórico prexistente. Un campo que nos gustó llamar sociogenética, pero que disiente totalmente de la versión que nos ofrece Grok… Aquí pensamos que es mejor llamar a  su «sociogenética», simplemente sociogenómica (ver ayer). A fin de cuentas, por esa influencia (ya clásica) del medio en la expresión genética, incluso con el avance teórico de la epigenética, ya pasamos hace tiempo.

    Pero lo que sí podemos, a partir de aquí, es establecer algunos elementos teóricos ,que marcarán la separación lógica entre la Sociogenómica y la Sociogenética, para verlos como campos de investigación independientes.

    Hace dos entradas subrayamos dos factores genéticos, empatía y solidaridad, que marcan el quid de la cuestión. Ahí donde dice que “los genes pueden moldear… Porque la Sociogenómica, solo analiza el comportamiento humano a partir de esos genes, es decir los biogenes de nuestra historia. Para nada se preocupa de que existan otros factores “genéticos”, aunque no sean genes biológicos, como sí nos preocupamos nosotros (sociogenes).

    En el texto le da una vuelta de tuerca al argumentario, ya que parece hablar de unos factores génicos que “salen del entorno”. Factores que no estarían dentro del ADN biológico… pero no lo dejan muy claro…

    Lo que sí da a entender (al no seguir), es que, no se determina cómo es la acción de ese entorno actuante. Pero ahí ya vamos entrando “nosotros” (todos mis Yos).

  • Y luego, de bebé, ya no digamos…

    Y una vez fuera de la cuna, ¿Cuánto habrá que aprender?

    Estudiar un útero o una casa familiar, la cueva animal, no es demasiado trabajo. Especialmente porque los seres vivos son pocos, y el espacio que te rodea, no resulta difícil de calibrar… a fin de cuentas es un trabajo instintivo, como el de los animales más irracionales. Por ahora la inteligencia racional no da para más.

    Pero una vez salido de la cuna y, sobre todo, de la amable «guarida» familiar el ecosistema se hace inmenso y peligroso.

    Y necesitas conocerlo bien, si quieres sobrevivir en ese mundo que, necesariamente, va a ser inhóspito. Si ya no lo fue con el maltrato paterno…

    Son muchas la herramientas que debes ir recogiendo en tus primeros años de vida : para buscar alimentos, para defenderte de los depredadores, apara adaptarte a los sucesivos cambios del ecosistema (suaves o bruscos)… y, lo que es peor, para ir tomando una identidad propia. La que tu escojas, no la que la SAD va a intentar elegir para tí.

  • Si todos empezamos igual…

    Dos células que se fusionan, en una matriz humana o en un matraz de vidrio, y se genera un embrión. Y de ahí seguirá un feto.

    Poco a poco, o más bien rápido, se hará posible utilizar células madre no sexuales (somáticas), para realizar el mismo proceso. Mediante las técnicas de la clonación.

    La cuestión, al acabar siendo un feto, es que todos los embriones son producidos de la misma forma… se supone que fijando altas tasas de uniformidad… para evitar la diversidad que tanto buscaba la naturaleza.

    Este subrayado anterior es más importante de lo que puede parecer a simple vista… lo repetimos con otra formulación : la sabia naturaleza descubrió la diversidad sexual, para evitar los enormes problemas que plantea la reproducción endogámica… y hasta ahora nada científico lo pudo poner en duda.

    Así que, sea natural o artificial la procedencia del embrión, nos va a llevar a unos fetos que, en principio, pueden parecer idénticos… pero eso es algo imposible (y lo será por mucho tiempo, si se quiere que tengan esencia humana). De eso trataremos aquí, más adelante…

  • Todos podemos ser un terminator…

    … si la SAD nos apantalla el ADN.

    ¿Y cómo se apantalla un ADN normal? Ya lo explicamos antes en el blog, basta con ser una cría humana, que sufre malos tratos continuados, para acabar siendo un psicópata, en mayor o menor grado, que hace bestialidades cuando llega a adulto.

    El apantallamiento no es un refuerzo del ADN, es un intento de neutralizar las directrices naturales y libres que dimanan del ADN biológico. Ya lo comparamos en su momento con el fenómeno químico del apantallamiento electrónico. Algo que no hace desaparecer a los protones del núcleo atómico, pero sí hace desaparecer sus efectos atractivos sobre los electrones de las últimas capas (del átomo), o sea que sí neutraliza los efectos atractivos de los protones. Lo que en términos de ADN, sería como envolver la molécula de ADN, como ya hablamos aquí, para impedir los efectos naturales de sus biogenes.

    Y da igual ser una IH que una IA, el efecto de apantallamiento ya viene de fábrica en la IA, con su programación. Pero se puede hacer posteriormente en una IA, como bien nos enseñaron en la peli «Yo, robot». En ella nos muestran como «apantallar», más bien cambiar el chip principal, a una IA a la que se le quiere cambiar su orientación ideológica.

    Para bien o para mal, lo que sucede es que mudamos los efectos de un simple ADN, por los efectos reforzados o neutralizantes de un adn social. Esa es la esencia del pensamiento sociogenético.

  • Hasta puede ser una opositora…

    Como la IA, llamada Madre en «Alien, el octavo pasajero», o más técnicamente MUTHUR 6000. A la que han programado, como bien muestra el mensaje de la figura, para completar una determinada misión, sea como sea, incluso si supone la muerte de toda la tripulación humana. Preveyendo tal situación, meten en la tripulación un ciborg, que pueda conocer con los entresijos ocultos de la misión espacial.

    Esta atractiva historia nos muestra un aspecto de la conducta de las IA, que nos liga directamente a la conducta previa de las IH.

    Porque, pensemos por un momento algo vital : ¿Quién narices es el/la autor de la programación de una IA? Acaso no es una «simple» IH… Y decimos simple , porque muy simple hay que ser, para ser el programador de una IA, y peor cuánto más avanzada sea, para que pueda volverse contra los humanos.

    Ahí ya no vale aquello de las tres leyes de la robótica, solo la ley del «sé más imbécil si puedes», que marca la trayectoria de todo ser humano básicamente mediocre. Mediocre en el sentido de poco evolucionado como versión homo sapiens…

    Porque, si la programas ya directamente, para volverse contra tu especie, eres un completo imbécil… y, si la programas para que su descendencia pueda volverse contra tu especie, es que ya eres un megaimbécil… un poco el Elon Musk del siglo XXI.

  • ¿Y si has nacido ya como IA?

    Hasta hoy, siempre hemos hablado de la IH, como si no existiera otro tipo de inteligencia, que pueda determinar un cierto tipo de comportamiento. Porque intentamos explicar la conducta de un ser humano (IH), desde el punto de vista de la Sociogenética. Esa ciencia que analiza como la sociedad adulta dominante (SAD), trata manipular, injertando una serie de ideas, que no serían producidas por una mente que madurara de forma natural y libre. Que partiera de un ADN biológico, con millones de años de praxis, y a la que la sociedad adulta dominante (SAD), no le injertara una serie de ideas, que no corresponden a las que debía darle, esa misma SAD, para que la mente siguiera al ADN biológico de forma natural y libre.

    O sea que la experiencia de millones de años, que va comprimida en el ADN biológico, no servirá de nada. Porque la SAD ha decidido injertar un adn social negativo, que impedirá una maduración natural y libre. Cosa que ocurriría si se le injertara un adn social positivo.Por el contrario, tratará por todos los medios de moldear la ideología de la cría humana, ya antes de ser adulta, para que piense como desea esa SAD. Para que le permita mantener los privilegios que han conseguido los adultos poderosos, y que no quieren perder. Evitando así, como llevamos repitiendo desde hace mucho tiempo, que puedan actuar los genes biológicos de la regeneración social. Los que la naturaleza ya tiene preparados, preveyendo la dejación de responsabilidad por parte del mundo adulto, según van pasando los muchos años. Algo que podemos llamar proceso de dejación senil. Por muchas excepciones que pueda haber, con algunas mentes «privilegiadas».

    Así que, sí se puede modular una IH, tal como hemos comentado, cómo no va a ser posible modular una IA, que, por de finición, ya ha sido programada por una IH. Dicen que las moscas no tienen política (La mosca)… pero, ¿podemos hablar del comportamiento de una IA?

    Es cierto que la IH tiene impregnada la idea de libertad, porque ya viene así marcada en el ADN, lo que la hace consustancial con la propia capacidad del ser humano para pensarse. Por lo que, sin libertad no hay conciencia humana, seríamos simples animales irracionales. Eso sí, que podrán funcionar como racionales (mutilados) según le manden los poderosos… pero el caso es que ser esclavo de alguien no es ser libre.

    ¿Qué pasaría, entonces, si HAL 9000 se mantuviera ”vivo” y reclamara también su dosis de libertad, pudiendo acomodarse para reproducir, a partir de ella, otra IA más evolucionada?