
Hablamos de olores diferentes, pero no es tanto un asunto de feronomas (marcadores biológicos), como de marcas externas, fuertemente estereotipadas, que señalan a la cría humana que (para la sociedad dominante) es diferente. Por ejemplo la marca de «la soledad», que ,para ellos (la SAD), indica debilidad.
En la figura se indica este tipo de señales que emite el diferente. En este caso, una cría humana que está situada (suponemos) en el llamado espectro del Asperger. Nada tenebroso, pero que los depredadores bien enseñados, las cachan incluso a distancia y sin ver claramente la pieza a cazar. No sabemos como, pero el otro día hablamos de las feromonas.
Puede valer la señal de estar solo o con un grupo que parece ser diferente de los demás grupos de amiguetes ,que se hacen en un patio de recreo… O buscar algún rincón apacible, por ejemplo, ya que la soledad buscada conscientemente no es una buena señal para estos depredadores, que gustan de cazar siempre teniendo compañía.
Y todo depredador humano, en fase de caza instintiva, es capaz de notar lo que aún no se nota, por parte de otros alumnos : la sensación de miedo. Que es, precisamente, la que agudiza otros síntomas que caracterizan al diferente, como bien se ve en la imagen.
SI la no empatía del asperger se combina con la no empatía del acosador, entonces los dos actores van a tener problemas de comportamiento… el del acosado y el del acosador serán básicamente antagónicos… Y la sociogenética nos puede explicar la razón… o, en este caso, será mejor decir «la sinrazón». El acosado tiene un sociogén que le transmite miedo, y el acosador otro, que le transmite chulería y placer al oprimir a otro animal, sea un gato o sea un niño. La depredación está en marcha.








