
Y una vez fuera de la cuna, ¿Cuánto habrá que aprender?
Estudiar un útero o una casa familiar, la cueva animal, no es demasiado trabajo. Especialmente porque los seres vivos son pocos, y el espacio que te rodea, no resulta difícil de calibrar… a fin de cuentas es un trabajo instintivo, como el de los animales más irracionales. Por ahora la inteligencia racional no da para más.
Pero una vez salido de la cuna y, sobre todo, de la amable «guarida» familiar el ecosistema se hace inmenso y peligroso.
Y necesitas conocerlo bien, si quieres sobrevivir en ese mundo que, necesariamente, va a ser inhóspito. Si ya no lo fue con el maltrato paterno…
Son muchas la herramientas que debes ir recogiendo en tus primeros años de vida : para buscar alimentos, para defenderte de los depredadores, apara adaptarte a los sucesivos cambios del ecosistema (suaves o bruscos)… y, lo que es peor, para ir tomando una identidad propia. La que tu escojas, no la que la SAD va a intentar elegir para tí.
¡Anímate!