
Dos células que se fusionan, en una matriz humana o en un matraz de vidrio, y se genera un embrión. Y de ahí seguirá un feto.
Poco a poco, o más bien rápido, se hará posible utilizar células madre no sexuales (somáticas), para realizar el mismo proceso. Mediante las técnicas de la clonación.
La cuestión, al acabar siendo un feto, es que todos los embriones son producidos de la misma forma… se supone que fijando altas tasas de uniformidad… para evitar la diversidad que tanto buscaba la naturaleza.
Este subrayado anterior es más importante de lo que puede parecer a simple vista… lo repetimos con otra formulación : la sabia naturaleza descubrió la diversidad sexual, para evitar los enormes problemas que plantea la reproducción endogámica… y hasta ahora nada científico lo pudo poner en duda.
Así que, sea natural o artificial la procedencia del embrión, nos va a llevar a unos fetos que, en principio, pueden parecer idénticos… pero eso es algo imposible (y lo será por mucho tiempo, si se quiere que tengan esencia humana). De eso trataremos aquí, más adelante…
¡Anímate!