Categoría: política

  • ¿Por qué esto no es una simple…

    … pelea de móviles?

    ¿Por qué al mirar esta imagen, debemos ver mucho más de lo que podemos (o queremos) ver a simple vista?

    Debemos observar bien, es decir, poner atención. Y luego usamos la memoria ROM/MOR, para extraer algunos datos que tengamos almacenados sobre caras de rabia, sobre el papel de la policía… y, en este caso, de los soldados sionistas invasores… tan tristemente famosos en este 2024… es decir, datos y más datos, que nos ayudan a completar una imagen que, hasta parece tener un poco de chiste, si la miramos con poca intención. Y, sobre todo, sin nada de pensar emocional o racionalmente. Porque las emocione y el exceso de raciocinio, pueden sobrar, pero siempre es necesario en un nivel mínimo de intensidad funcional. Eso sí. Porque, teniendo en cuenta eso, ya podemos notar, que la situación de la imagen solo tiene un poco de chiste, dado lo armado y protegido que está el pollo que hace de soldadito. Y más leyendo las atrocidades continuas que están llevando a cabo, en estos momentos (de escribir el borrador de este blog) sus compañeros de milicia sionista.

    Así que no se puede ver nada, si no pensamos en lo que estamos viendo. Y lo hemos repetido varias veces. Por lo que toca pensar en los posibles significados, que se extraen de esta foto, tras un meticuloso visionado.

    Tiene que provocar un inmenso cabreo, por saber perfectamente (si lo sabes), lo que está en juego : una palestina grabsndo a un soldado para denunciar su violencia y , enfreente, un soldadao grabando a una palestian para acusarla de terrorista. Así de «simple». Y luego llámame exagerado.

    Y sí, no hablaremos (aquí) de Ciencias de la Guerra, ni de Psicología de la Opresión, ni siquiera del Padecimiento Humano en sí. Vamos a procurar adentrarnos en las causas de que sea tan difícil desarraigar unas ideas bélicas y de opresión sobre los otros, que conlleva el disfrute del poder. De cualquier poder : Político, religioso e incluso afectivo. De ese tipo de comportamiento humano, que lo lleva a ser tan mediocre versión de homo sapiens. Y hablando de los señores de la guerra (como Putin o Natahayau), diríamos que paupérrima versión.

  • Aunque a veces nos diga cosas que…

    … no queremos oir.

    Y para eso están los buenos filtros. Sean de Instagram… o de la cariñosa abuelita, que parece no poder mentir. Salvo cuando a la cabecera de la cuna le dice a su nieta «pero que guapa eres», aunque no se pueda notar ni por asomo , lo que dará de sí la posible belleza de la nieta. Pero las abuelitas están para eso… para empezar el injerto del adn social positivo o negativo… generalmente negativo.

    Y no entremos por ahora en si se puede ver o no eso, que, desde Sócrates, llamamos belleza.

    Ni en la idea peregrina que una abuela puede tener sobre la belleza, sobre todo si está estancada en la idea de belleza «de su tiempo».

    Porque, ya lo dijimos muchas veces, la tradición es una cadena que nos ata al pasado y que nos impide avanzar. Y resulta que un espejo es algo estático, que no puede más que reflejar lo que hay. No se puede inventar el futuro.

    Y si no, que se lo digan al espejo mágico dela madrastra de Blancanieves, que, cuando le dijo la verdad, fue destrozado por la madrastra, al no querer esta reconocer esa evidencia : Blancanieves era ya la más bella. Y Blancanieves viene a ser una metáfora de la adolescencia regeneradora (por ADN), que tanto necesita la sociedad adulta, para seguir avanzando. Los adultos anquilosados tienen que ser remozados.

  • Y, ¿qué puede ser eso del…

    … adn social negativo?

    Llegamos aun punto en este recorrido virtual (blog), donde se necesita aportar algún dato y opinión, sobre el proceso de mirar y ver, que conlleve algo más de sentido científico que el desarrollado hasta ahora.

    De hecho es necesario, para que no quede todo en una mera aproximación «de amigos» a algo tan grave, como es el proceso de manipulación mental que la SAD ejerce sobre las crías humanas.

    Nada que ver, este tipo de manipulación mental, con algo tan simple como el llamado lavado de cerebro. Que es una mera lavativa con detergente ideológico, para cambiar tu forma de pensar, una vez que el opresor, sea quien sea, ha tomado el poder. Algo así como un simple enema mental.Y que suele reducirse a un cursillo, más o menos intenso (con tortura incluida), de uno o dos añitos, para luego salir a disfrutar de la nueva ideología.

    Aquí hablamos de algo que funciona, de forma mucho más intensa y profunda, y, sobre todo, antes incluso de que la cría humana entre en una fase de «usar su cerebro» para pensar. Y, muy importante, no después de conocer otra ideología liberadora, sino, antes de tener ningún tipo de ideología. ¡Recién nacido!

    Qué tal un poco de sociogenética?

  • Si hasta respiramos, demasiado ansiosos,…

    … con el jodido móvil!!!

    Incrustamos los ojos en su pantalla.

    Y vemos todo lo que nos presenta, sin más filtros que los que trae de origen.

    Somos incapaces de contraponer datos propios.

    Alérgicos a interactuar con gente, que tenga una visión diferente.

    Es decir, inhalamos un adn social negativo, como si fuera oxígeno.

  • En qué rama evolutiva está, por ejemplo…

    … esta influencer???

    Y no estamos hablando de que se volviera simiesca. No, sigue siendo humana. Muy humana. Pero es una versión de homo sapiens tan tan deteriorada, que resulta fácil ponerla al nivel evolutivo de un chimpancé.

    ¿Por qué le mola hacerse un postureo instagrámico, ante el símbolo de la inhumanidad más terrible ( Austchwiz), antes del sionismo actual israelí? ¿Es posible tal nivel de desneuronamiento parcial en un ser humano? Y todo sin estar bajo la tremenda presión de sobrevivir en una trinchera bélica.

    ¿Por qué sus ideas, que va disparando virtualmente por la red segundo a segundo, pueden provocar en tu cerebro ese tipo de infección, que provocan? Al mejor estilo TLOU. Que no solo te parece bien, lo que hace, sino que aprendes a necesitarlo tanto, como si fuera una droga sintética, tipo crack.

    ¿Por qué, representando lo peor del ser humano, su interés por olvidar los malos momentos de la historia y así subirse al carro de un placer constante e infinito (algo imposible, por otro lado) es asumido como propio, por la mayoría de sus videntes?

    ¿Por qué somos adictos a la mierda, no siendo moscas? O a las malas compañías, sean reales o virtuales. Sobre todo cuando se nos dotó de una inteligencia, que fabrica los filtros mentales que nos pueden vacunar contra su mala influencia.

  • Y de nada vale que…

    … nos tapemos bien los ojos…

    … porque seguiremos viendo lo que no queremos. Lucy está ahí. Y todos los parientes que fue desparramando por el planeta, también están ahí. En nuestro actual ADN.

    Aunque no nos guste, tuvimos antecesores peludos, incluso negros, con un ansia caníbal de aquí a mañana… que rompían cráneos de otros homínidos, para robarle las charcas comunitarias (como en 2001…)… en fin, todas las características que formaron un ser vivo antes de llegar a este ser humano actual. Y que la naturaleza (sea lo que eso sea) no consiguió borrar de la carta universal de los defectos (y virtudes) del ser humano : su ADN.

    Porque la naturaleza haría un trabajo de selección lo mejor posible. Solo «quería» escoger mutaciones del ser vivo que evoluciona, que sean positivas para su especie. Pero la naturaleza , aunque no sea la versión mediocre actual del homo sapiens, no lo puede todo. Por ejemplo, impedir que algo negativo se le cuele en su ADN.

    Si a Yahvé se le coló una indisciplinada Eva, ¿cómo a la naturaleza (sea lo que eso sea), que no es todopoderosa (solo muy hormiguita), no se le va a escapar alguna mutación negativa? La evolución es un complejo proceso de ensayo y error, no tiene un 100 % de eficiencia. El 100 % es un tope ideal, un límite (en la vida) que, por definición es inalcanzable. Como todo límite matemático. Y el ADN, por supuesto, no es un ente virtual.

    Se trata de mejorar la eficiencia del sistema de selección, para que cada vez los nuevos seres vivos que aparezcan sean la mejor versión posible. Y eso el león no lo sabe, no tiene porque saberlo. Pero el ser humano sí. Y, por eso, necesita combinar lo bueno que trae en su ADN, con lo bueno que puede recoger del ambiente de su ecosistema. Eso es el adn social positivo.

  • Porque, lo tomes como lo tomes, lo que vemos ya no…

    … depende, solo, de nosotros.

    Ni de los otros que nos rodean, más o menos lejanos geográficamente. Porque TODO lo que vemos, exista o no realmente, va a depender también de nuestros afotunados/desafortunados ANTEPASADOS. Viene a ser la dimensión temporal de nuestra existencia tetradimensional. ¿Otra vez la visión cartesiana de la idea (versión «nuestra»)?

    O sea que, si pensabas que los otros son solo los otros humanos que están vivos, no, también son los humanos que están muertos. Para ser precisos, incluso son los demás seres vivos que tuvieron existencia propia mucho antes de nosotros. Fauna y vegetación(sic) prehistórica, que nos dejó su presencia, aunque sea infinitésima, en nuestro actual ADN. Porque provenimos de simples y «estropajosas» bacterias.

    ¿A qué resulta grandioso, pero terriblemente complejo?

    ¿Cómo haremos para desenredar un poco esta inmensa madeja (de datos)?

    ¿Qué nos ha dejado escrito en nuestro ADN esa «eonabuela» llamada Lucy?

  • Y sobre todo puedes ver lo que…

    … OTROS quieren que veas.

    Porque la realidad puede ser muy dura. No ya granítica, sino metálica. De auténtico titanio reforzado. Y, lo peor, nos sentimos incapaces de traspasarla.

    Pero se agrava, para nuestra desgracia, porque esa tremenda dureza no depende de nosotros.

    Depende fundamentalmente de lo que podemos llamar «los otros». Y no solo los antepasados. También los demás seres humanos que conviven cerca o lejos de nosotros. Actualmente con la internet, podemos decir en cualquier recuncho del planeta. E incluso en algún recuncho de alguna pequeña estación espacial. Aunque va mucho más allá, porque si alguna vez tuvo sentido usar el concepto espaciotiempo es ahora : los otros no solo están a posibles años luz de esta Tierra que pisamos, también están a millones de años en la historia del cosmos. Fue/es el material viviente, que en algún momento tuvo/tiene algo que ver, con este universo que conocemos ahora (bien poquito!!!). Y puede que en alguno desconocido. Seamos abiertos de mente, porque cuánto más abiertos, quiere decir que podrá ser (esa mente) ocupada por más de los que podíamos pensar en un principio… y, además, que así seremos capaces de organizar su existencia dentro de un solo cerebro. ¡La evolución puede con todo!

    Y todos ELLOS nos van a «ayudar» para ver la realidad. Pocas veces conseguiremos que su influencia sea mínima. Porque esa capacidad, de minimizar la influencia externa negativa, también será materia de aprendizaje. Como evitar la intromisión de los otros en nuestras propias visiones de la realidad. Incluso si esa realidad es solo aparente.

    Hasta ahora sabíamos que no estábamos solos. Ahora toca presentarnos a esa pandilla de entrometidos, que son los demás seres humanos con los que interactuamos. Si están fuera de nuestro cerebro, con mucho mucho cuidado. Y si están dentro, con mucho más cuidado aún. Ah, y entramos en la era de interactuar, incluso, con algo parecido a una Inteligencia Artifical!!!

  • Entonces, amigo mío, es cuando…

    … tenemos un problemón mental!!!

    Y a VER que solución le damos.Porque no se resuelve con simples ecuaciones lineales. Ni siquiera diferenciales. Como s e diría en el campo digital, no hay algoritmos sencillos, que nos puedan desentrañar este arduo problema.

    Se requieren conocimientos de diversas ciencias, eso sí, que estudian la evolución del ser humano, como una parte integrante del mundo de los seres vivos. Ni más ni menos.

    Bioloxía, Química, Física, Matemáticas, Psicoloxía… sin olvidar la que no se considera ciencia, aunque, sin duda alguna, fue precisamente la gran paridora científica: la Filosofía.

    Y, como no, tenemos que acudir a lo que tanto desprecian los universitarios de Qualité : el llamado sentido común. Es decir, el uso de una inteligencia natural y libre, como aportación genética en la evolución del ser humano… y que no necesita título universitario alguno, solo dejarse llevar por esa tendencia a resolver problemas, que nos concede nuestro ADN. Y que el adn social negativo intenta bloquear.

    Se trata de aplicar un modelo de inteligencia que, como bien explicó Descartes con su Método Científico, parte de un hecho natural muy simple : mirar, ver lo que se mira, poniendo atención a ello… y buscar las herramientas precisas (sea nuestra propia memoria o un instrumental externo), para organizar esos datos en forma de conclusión (idea), que nos sirva para AVANZAR. Y avanzar como colectivo que piensa y existe por sí mismo. Sin necesidades artificiales de dioses o alienígenas de fuera de nuestra mente. Solo con los elementos (ideas), que la propia naturaleza (sea lo que eso sea) fue colocando en ella, durante el prolongado periodo de maduración de lo que llamamos Humanidad. Porque, los anteriores a nosotros, también cuentan.

  • O deciden entrar todos JUNTOS…

    … en modo aglomeración.

    Y como decíamos el otro día, causar un alboroto tremendo, un enorme ruido de fondo. Sin consignas claras, sin algo concreto que promocionar en nuestra mente. Simplemente provocar un desvarío de nuestro Yo, o de nuestros diversos Yos. Para que el caos impida que nuestra mente opere con racionalidad y emotividad controlada. Para que esa bibliotecaria cuántica tan eficiente se note impelida a tirar la toalla e ir debilitando los sistemas de seguridad que hay instalados en la biblioteca : empezarían las brechas de seguridad mental, el Yo único pasaría a ser solo el principal Yo, en un inicio de multiplicación, pero ya no sería el único usuario de la ROM/MOR.

    Entonces la operación de ver, pasará de ser muy difícil a ser imposible. Iremos viendo de una forma difuminada. Veremos lo que nos quieren dejar ver. O solo una tremenda oscuridad, como «mal menor». Sea lo que sea habrá numerosos filtros, compitiendo entre ellos, que impedirán ver con claridad lo que estamos mirando.

    Es decir, que no solo el alcohol, por ejemplo, puede nublarnos la vista. Hay otra formas de no ver lo que miramos, además de la de ser ciego. Porque ser ciego, pasa a ser menos preocupante que la obligación de ver lo que nos dejan ver.