Categoría: política

  • Porque una adolescente necesita…

    … ante todo, DEFENDERSE!!!

    Y la Susana de Barrio es un buen ejemplo.

    Porque su adolescencia de mujer, le obliga a dejarse tratar como un jodible objeto humano.

    Lo que la marca como la esclava de su casa, con su madre, mientras el hermano y el padre son santos varones.

    A ser etiquetada como semiputa por su compañeros de barrio (machitos), por el simple hecho de que tenga una vida sexual libre.

    Y a ser tratada como pieza de caza sexual por un adolescente macho, que se considera superior a ella, por el más simple hecho de poseer un órgano sexual masculino. Para colmo en la habitación de Susana, donde él se cuela por la jeta. Todo eso, en una sociedad patriarcal, donde la etiqueta machista te permite hacer un coto de caza allí donde se sitúen hembras de la especie humana. Ya no necesitas ni ir a la discoteca. Es un claro gen social, que se va pasando de generación en generación. Por vía educativa, no por vía genética.

  • Porque ser adolescente…

    … es algo muy muy importante.

    Es algo de lo que dependerá todo tu comportamiento cuando entres en la etapa adulta.

    Serás un adulto distinto, muy muy diferente, si entras con la adolescencia perdida, aunque sea parcialmente, o la «lleves» contigo a full. Esa mochila bien cargadita de herramientas, que tanto mentamos por aquí.

    No se puede ser un adulto completo, si no te has armado como es debido, cuando tenías que madurar libremente, para recargar tu capacidad de regeneración social. Entre otras.

    Nos estamos repitiendo, con la entrada anterior, pero es que la pérdida de la adolescencia es demasiado importante, como para no agotar la paciencia que aún nos queda, como educador de crías humanas.

    Aquí no vale ser Harry Potter, para hacer dos pases de magia y llegar a adulto, como si no hubiera pasado nada (malo). En la sociedad real, si te pasa algo malo, eso te otorga un trauma tal, que ya nunca dejarás de pagar la factura que la SAD te ha endilgado. En la adolescencia no hay varitas mágicas, por mucho entusiasmo y falta de reflexión que le eches.

  • Es entonces, cuando el ADN…

    … «decide» dar su primer paso decisivo…

    Un paso con un potencial genético muy determinante… que nos debe hacer despertar, si es que estábamos dormidos (en nuestra infancia). Porque si no estuvimos dormidos, por el injerto de un adn social negativo infantil, es ahora cuando le toca el turno a la versión más dura de ese adn social negativo. Es la hora de que despliegue su enorme potencial sociogenético. Que no es otra cosa, que la capacidad para intentar tachar la escritura que traen los genes biológicos. Y es muy grande esa capacidad de reescritura, en nuestra adolescencia, por estar tan maduro. Debido a la tremenda experiencia que ha cogido, al haber actuado durante la infancia, aunque no hubiera conseguido totalmente sus objetivo.

    Y por esa razón, este adn negativo, si no nos preparamos con los filtros propios necesarios, va a marcar la diferencia en nuestro futuro comportamiento, como adolescentes. Llegaremos a la etapa adulta habiendo perdido la adolescencia, total o parcialmente.

    Perder la infancia no es determinante, porque nos sigue quedando la etapa fundamental, la adolescencia. Ella nos puede minimizar los desperfectos u omisiones de la infancia. En ella se nos pone el cerebro a tope y ya tendremos que evitar el quedarnos sin las herramientas precisas, para dar la batalla como adultos.

    Porque si perdemos también la adolescencia, entonces ya podemos despedirnos de llegar a ser adultos completos. Seguiremos creciendo con un tipo de maduración mental, que ya nos impide ser adultos naturales y libres, tal como nos tenía diseñados la naturaleza.

    Por el contrario, seremos simples piezas de diseño sofisticado, o bastante obsoletas, de la maquinaria social. Dependiendo de nuestro etiquetaje previo. Ni más ni menos.

  • Lo que miramos puede no ser…

    … lo que parece.

    Un bonito osito de peluche puede esconder una jodida bomba. Por ejemplo.

    Pero lo más importante debe ser : ¿Quién coño puso la bomba en el agradable peluche? O aún más importante : ¿Por qué alguien tiene que poner una bomba en un osito de peluche?

    Y por eso, es de vital importancia ver lo que se mira. Y sin necesidad de ser un inspector de policía. Sobre todo si es corrupto, ya que entonces tampoco va mirar otra realidad que no sea la «suya». La que le conviene ver.

    Así es, si así os parece, dice una obra de teatro. Y es que mucha gente olvida, o no quiere saber que lo que se llama realidad, a veces solo es una representación de ella, que hace la SAD para nosotros.

    Muchas veces es más real el cariño que nos proporciona un peluche, que el falso cariño que nos venden los adultos de nuestro alrededor. Aprendamos a tratar al amigo imaginario, para que nos ayude a desenmascarar a los falsos amigos reales.

  • Porque, para VER, se necesita mirar…

    … con mucha mucha ATENCIÓN!!!

    Y eso aunque no queramos mirar. Porque sin mirar no somos humanos. Si no podemos/queremos ver, somos peor que ciegos, ya que ellos tienen medios para ver de otra forma. Un ciego no anula su capacidad mental. Eso lo hacen los que «no quieren ver».

    A esos que no ven la realidad, les llega con ver una realidad «aumentada», que solo es la versión de la SAD, para que así te sitúes al margen de la regeneración social.

    Es la etiqueta social pegada sobre la etiqueta genética. Es el paso de un adn social positivo a un adn social negativo.

    Y seguiremos sin querer asumir ese cambio. Y seguiremos creyendo que soy un exagerado, por tratar de describir como funciona la SAD, para controlar nuestro comportamiento social.

    Por decir como nos etiquetan, tal que piezas de ropa, que salen de una Zara, para venderse como lavadoras por el mundo adelante. Haciéndonos patriotas del poder que nos controla y unos desligados de la justicia social. Esa que precisamente nos viene marcada en nuestro gen biológico, que habla de ser regeneradores por empatía con los demás seres humanos. Sobre todo con los que están sufriendo, por vivir oprimidos por un poder adulto parcialmente anquilosado.

  • ¿Quién osa decirle a esta cría humana…

    … que no tire la primera piedra?

    Y la segunda, la tercera, la cuarta… si es que sobrevive!!!

    Porque los demás no queremos ver. Y eso es más grave aún, que confundir el mirar con el ver. Porque para no ver ya se suele decir : es mejor mirar para otro lado.

    Y hay gente capaz de decirle a un niño o a una aniña gazatí ,que no le tire piedras a un tanque sionista, que invade su territorio, porque le va la vida en ello. ¡Cómo si no lo fueran a matar igual, incluso con un bombardeo, para así no verle la cara de muerto!

    Ahora ya no se necesitan francotiradores, como en Sarajevo, porque cualquier dron hace su trabajo con mucho más destrozo humano.

    Es lo que se llama el penúltimo avance de la Civilización Occidental. El Imperio Romano de Bizancio estaría en la gloria, de poder hacer lo mismo, para acabar de igual forma. ¡Pero con más cadáveres por metro cuadrado!

  • Y por eso mismo, hay etiquetas que…

    … se graban a fuego!!!

    Porque nuestro comportamiento, ya como cría humana, no va a ser natural y libre. Sino que dependerá de las marcas sociales que nos injerten (a fuego) en nuestra mente. Seamos conscientes o no. Cuando no, como pasaba con la lechera del otro día, es la mala vestimenta y la mala alimentación, las marcas que determinarán nuestro más posible futuro.

    Va a depender de esas etiquetas con las que nacemos o que vamos ganando, según maduramos en una sociedad adulta dominante (SAD), que nos quiere convertir en piezas de la maquinaria social.

    Y si es de ser una soldado niña, pue se es soldado niña. ¿Qué le importa a los que mandan y, sobre todo, a los que gustan de mirar para otro lado?

    ¿Acaso mucha gente mira para Gaza?. O para El Yemen.. para El Sahel… y tantos tantos lugares del planeta, donde el poder establecido, normalmente bien apoyado por la civilizada Occidente, masacra y masacra a seres humanos, sin tener en cuenta el futuro.

    ¡O, por lo menos, el futuro de la mayoría de la humanidad!

  • Porque no todas la ETIQUETAS…

    … son NATURALES!!!

    Como solemos decir, casi todo lo que se manifiesta en el comportamiento cotidiano de un ser humano, responde a marcas de genes sociales, por lo tanto son marcas artificiales. Los genes naturales quedan tachados temporalmente, o definitivamente, para dirigir nuestras acciones en el ecosistema naturoartificial dónde vivimos. Los suplen en esa labor los llamados (aquí) genes sociales.

    Y ya dijimos que una cosa es mirar y otra ver, lo mismo que hicimos con ciencia y creencia… y, como no, con los genes naturales (biológicos) y los genes sociales (artificiales). Y de ESO va ESTO. De lo que intentamos hablar aquí.

    Son reflexiones que intentan ayudarnos a comprender que la complejidad de nuestra visión es mucha. Y que, por ese motivo, necesitamos armarnos de herramientas (filtros…) que nos puedan ayudar.

    Porque no todo lo que nos parece ver es real. Porque podemos nacer para andar por la vida con los pies descalzos, repartiendo leche y, aún así, no tener resuelta la vida. Simplemente, porque hemos nacido ricos o pobres y eso no depende de nosotros.

    Aunque sí depende de que nos toque de tutor un adulto que quiera comportarse como un ser humano, entonces tuvimos suerte. Pero si prefiere ser un delegado del poder establecido, para jodernos el resto de nuestra vida, aunque presuma de ser padre de acogida, entonces estamos bien jodidos. Sobre todo jodidas.

  • Así que lo nuestro, AQUÍ, es simple ciencia…

    … para simples CRÍAS HUMANAS!!!

    No queremos biblias, ni nuevos testamentos con pronombres o sustantivos. La mujer es la mitad del género humano, y sigue estando oprimida y maltratada, cuando no directamente violada y asesinada. Por grupos de machos o individualmente. ¡Y por el simple hecho de ser mujer!

    Así que no queremos cuentos. Ni chinos, ni rusos, ni usamericanos!!!

    Tampoco nos entregamos a la nueva magia de los gurús del siglo XX, ahora reforzados tal que Saruman en su fanatismo, por los del siglo XXI.

    Y todo lo que nos queda por VER en los tiempos que vuelan más que corren. Como decían en El Señor de los Anillos, no estamos realmente preparados para enfrentarnos al futuro, ¿verdad Gandalf?

    Como tanto decimos por aquí, a la naturaleza (sea lo que eso sea) la cogió el dios del Tiempo un poco desprevenida. ¡No esperaba que le falláramos tanto!

  • Porque… ¿cuánta fe se necesita…

    … para seguir la Biblia Queer actual?

    Mucha, mucha, mucha…

    Muchísima más que para pasar a engrosar el ejército de fanáticos seguidores del manga japonés, por ejemplo. Que tiene su valor, como casi todo, pero se le ha puesto en un altar y ya parece, que si no eres creyente de esa «comic religión» ya no eres nada.

    Y así pasa con los fanáticos seguidores de la Biblia Queer, con su Nuevo Testamento de los Pronombres Resignificados. Una forma de complicar el mundo de las creencias, abusando de un desprecio casi absoluto por el mundo de la ciencia.

    Y es que mirar y ver son cosas diferentes, pero que coadyuvan al mismo proceso, de la observación precisa de una realidad.

    El problema de las creencia y su lucha constante con la ciencia, es que ambas caminan por senderos paralelos, cuando no divergentes. Haciendo que la fe de los fanáticos trate de matar todo tipo de raíz científica, para evitar así que exista lo que llamamos árbol de la ciencia. La fe es como un pesticida, que mientras se halla encerrado en sus recipiente no mata. Cuando sale al aire libre, puede arrasar con todo tipo de vida real. Solo los zombis, o en sus defecto los insectos evolucionados, pueden sobrevivir a un ataque feroz de una fe desbocada. Porque ser zombi implica básicamente no tener conciencia de quién se es.