Categoría: política

  • Aunque los hay que… se sienten PERDIDOS

    Son los que parecen ositos de peluche…

    Porque hay seres humanos, nacidos machos, que se sienten algo «desubicados» en su papel masculino. Pero vamos a centrarnos en aquellos que lo tienen muy claro. O que, por lo menos, no desearon afrontar un cambio de rol sexual, en lo que llevamos de historia.

    Tiempos llegarán para meter aquí a todo tipo de ser humano nacido de mujer. De lo que viene después (útero artificial…) ya no estará ninguno de mis yos para comentarlo. Y, si alguno llega a reencarnarse en un gato, poco nos importa lo que le suceda.

    La cuestión esencial es que, como pasa con la hembra, meter a todos los machos en el mismo saco, resulta tan grave como echar al agua el típico saco lleno de inocentes gatitos. Un atentado contra la humanidad del ser humano.. y más en su versión actual de homo sapiens. Y contra su maravillosa diversidad.

    Un querer frenar el proceso evolutivo del ser humano hasta límites realmente muy peligrosos.

  • Y tanto, que se hace un profesional… del POSTUREO

    Y aunque no cobre por posar. Es como si le «saliera de dentro». La fama se. la lleva la hembra, como quien disfruta del postureo, pero es el hombre quien lo lleva en su gen social negativo, bien aprendido.

    Porque la mujer también tiene su gen social negativo, que la hace exponerse para el macho. Mucho más allá de lo que pueden mandar unas simples hormonas sexuales, encargadas de la atracción sexual natural y libre.

    Y eso son muchas horas, y días, y años, de aprendizaje impuesto socialmente, para que el macho que la contemple se quede claramente impresionado.

    Por su físico, claro!!!

    De hecho tiene buena razón el AD, cuando presume de su físico , mucho más incluso que la BB, pero con la desfachatez de que hace que parezca como natural. Mientras que la desfachatez algo impostada de una Bardot, se venda como una mezcla de descaro y ataque al carácter moderado de la sexualidad del macho. Que se vende como «moderada», aunque tenga una libido totalmente fuera de control. Pobres ellos, que son constantemente acosados en su pía sexualidad machista.

  • Y el macho, desde Adán, puede… estar muy CRECIDITO!!!

    No amiguito, así no se NACE…

    Porque NO, no se nace guapo (ni feo). Aunque sí es cierto que se puede nacer más o menos deformado, por razones genéticas o de parto. Pero, si las normas sociales imperantes en el ecosistema donde naces valorasen mejor la deformidad, entonces la cosa sería muy diferente. No olvidemos que para todo hay una primera vez. Y en un mundo, que ama lo deforme, el Apolo de Belvedere o la Venus de Milo serían declarados feos oficiales. Aunque la Venus podría ganar algunos punto, debido a que le faltan los antebrazos.

    Esta pasión por «lo guapo» es uno de los genes sociales más profundos y persistentes que tiene el imaginario colectivo del planeta Tierra. Aunque realmente es un constructo social, que, por incidir en nuestro comportamiento social, podemos llamarle gen social. Y considerarlo negativo, si nos aferramos a él, olvidando que pertenece al «mundo europeo», debido a su transmisión a través de la cultura grecolatina. No podemos hacerlo un gen social global.

    Rubens también tenía su opinión.

    Y podemos aprovechar esta entrada en el mundo macho, para hacer ver como incluso el mismo gen social no actúa de la misma forma en el macho que en la hembra. Hay un gen social negativo que ridiculiza la enfermiza persecución femenina por una belleza extrema. Además de que se vende que es para agradar al macho (otro gen social negativo que porta el macho como síndrome directo y la hembra como síndrome indirecto). Pero, por otro lado, no se quiere reconocer que ese tipo de gen (ansiar ser guapo según cánones sociales) también lo lleva injertado el macho, y aún peor : bastante agudizado, aunque, eso sí, más oculto.

    Y ya como gen social negativo, de tipo insano mental y físicamente, podemos poner el ejemplo de la obsesión por estar delgada. Eso tampoco es biológico, se trata de un injerto social durante la adolescencia. En cierto modo nos sirve para ilustrar un tipo de gen, que actúa muy profundamente, y copando nuestra mente, de tal forma que llega a evitar el funcionamiento de cualquier circuitado neuronal, que quiera ayudarnos a razonar. De hecho es capaz de crear una imagen virtual, que se superpone a la imagen «real» del espejo.

  • ¿Y quién hace que la mujer… se sienta con BAJA ESTIMA?

    Un adolescente que no quiere ser injertado…

    Pue sí, es el macho. Y, aunque él no lo quiera reconocer, es en la adolescencia dónde se aprende mejor a practicar el machismo, como norma social. Es uno de los genes sociales negativos que antes hay que injertar en el cerebro del adolescente macho : el de sentirse superior a la hembra. Incluso llegar a sentir que es de su propiedad, sobre todo si se casa con ella.

    Pero este gen social machista, se ve muy reforzado por ese otro que portan muchas mujeres, ya tan mentado, del SEMC (Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino). Una obra de arte de la ingeniería social dominante, en esta sociedad patriarcal que padecemos. Que le ha llevado muchos años de esforzado trabajo, para llegar a obtener un gen social negativo tan sofisticado. Ni la poseedora del mismo es capaz de asumir que lo tiene injertado.

    Estuvimos navegando últimamente con las reflexiones que nos provocan las mujeres. Definidas científicamente, tal como se hizo hasta comienzos de este siglo XXI. Biblia Queer aparte. Porque no es el mismo caso que la ballena de Moby Dick, que realmente debía ser una cachalote, para tener tan buena dentadura. Pero que sí nos ayuda a comprender un poco esta separación en dos sexos para nuestras reflexiones, ya que  para nosotros, lo que viene a decir un queer, es que Moby Dick podía ser un cachalote que se sintiera ballena, y por lo tanto Melville no daba ningún dato falso al magnificar los colmillos de su gran cetáceo blanco. Pero NO es así.

    Así que tomemos el NO de esta imagen, como una característica de que, decir no, es un proceso muy diferente, según lo tenga que decir una mujer o un hombre.

    Por ejemplo, con algo de actualidad española, el macho nunca tendrá que justificar si hubo o no consentimiento en una violación. Para diferenciarla de relaciones sexuales consentidas. Pero la mujer sí, porque ya se sabe (dice el machista) que toda mujer es potencialmente una prostituta. Y así, hasta Aristóteles tuvo que entrar en el debate español, de si el hombre es potencialmente un violador o no.

  • Pero Tú puedes hacer que el gen social… NO pueda contigo!!!

    En este año de 2024 suceden dos hechos tremendamente graves. Se diría que marcan un antes y un después, en la caracterización de la sociedad patriarcal. Tanto en definirla como profundamente machista, como en la caracterización de la sociedad adulta en general, al irrumpir abiertamente una ideología nazisionista con la actuación de Israel en Gaza.

    En este segundo caso, un paso más en la ya inhumana versión invasión rusa en Ucrania, caracterizada por el neozar Putin como una No Guerra.

    Y en ambos casos una prueba muy clara de que existe, lo que podemos llamar una vacuna contra el inhumanismo, ese que tanto gusta de practicar la especie humana. Ese tipo de vacuna que todos pensamos que se daría como imposible, una vez superado el amargo trago del fenómeno nazista en Europa.

    O, como solemos decir por aquí, una muestra evidente de lo mediocre que es la versión actual del homo sapiens. Esa variedad genética humana, que la naturaleza debió diseñar, pensando que daba un paso adelante muy importante en el procesos de la evolución de los seres vivos.

    Pero…¡Qué enorme fracaso hemos sido! O, como mínimo, estamos siendo… y, por eso, son tan tan importantes estos casos en los que algún ser humano, en Gisèle de forma individual y en Gaza como colectivo, nos dan un atisbo de esperanza.

  • Pudiendo ser una mujer MUDA y… violada!!!

    Porque al machismo le encanta obligar a la mujer a ser muda en situación «normal» (habitual). Pero más le gusta que sea muda una vez que la maltraten. Si antes era casi invisible, una vez violada tiene que jugar el papel de desaparecida o de ser la causante del desastre.

    La mujer tiene prohibido socialmente ser, simplemente, una víctima de maltrato.

    Porque si no calla, toda su vida saldrá a la luz pública, para desprestigiarla e intentar demostrar que no es una víctima inocente. Incluso que ni es una víctima.La sociedad patriarcal tiene muy bien elaborada la defensa del depredador macho, sobre todo cuando ve que la realidad se lo pone muy difícil. Caso muy actual este año con la violación consecutiva y múltiple del pueblo de Mazan (Francia).

    En nuestra imagen está otra heroína de la defensa de la mujer en una sociedad machista hasta la médula. Y, lo más grave, en un medio cultural donde los políticos dicen estar, para colaborar en la mejora del género humano. Hipocresía a la quinta potencia. Hipocresía muy diseminada por las mentes creyentes del pueblo dónde se dio el continuado acoso.

    Ambos casos son una clara muestra de como funciona esto que aquí llamamos el adn social negativo. Porque tanto en un caso como el otro, los violadores muestran un gen social negativo. Teniendo en cuenta que en el caso de Nevenka se trató de una violación más mental que física. Pero en ambos casos los habitantes del pueblo se solidarizaron con los acosadores. Y, en el caso de los franceses incluso este año, durante el juicio, hicieron piña con los violadores.

  • O, mucho peor, que te hagan una… mujer INVÁLIDA(da)!!!

    Porque la sociedad patriarcal está sustentada en dos pilares básicos, por un lado el poder mantener a la mujer oprimida per se, pero, por el otro, es fundamental que la mujer se autoconsidere inválida para muchas tareas sociales. Sobre todo de gobierno. La política, como la filosofía y la ciencia, si puede ser, es cosa de HOMBRES.

    Y no solo es que suene a «de hombre», en sentido griego genérico (HOMO), no. Suena realmente a MACHOS con poder para ejercerlo, porque los que tienen pluma son como machos de otra especie humana. Son los homosexuales, que no merecen sentarse en la mesa redonda de los Caballeros Machos… al menos en opinión de esos mismos machos caballeros.

    Porque ya hablaremos de eso, de la orientación sexual y de su posible relación con el adn social, pero por ahora nos la dejamos en el cajón. Porque estamos tratando de analizar lo que nos dice la sociogenética del comportamiento humano, solo teniendo en cuenta su dimorfismo sexual de partida.

    No sabemos muy bien lo que tenía proyectado la naturaleza (sea lo que eso sea) para desarrollar el proceso de reproducción sexual que había descubierto. Puede que no tuviera mucho tiempo para divagar sobre las posibles derivaciones de su diseño original. Por ahora, nos centraremos en la dualidad natural que mejor conocemos del género homo : hombre y mujer.

    Lo que sí pensamos por aquí, es que ya llegó el momento de vernos, cara a cara con una amplia tipología machuna, donde estudiar su adn social negativo. Y positivo, en el caso de haberlo. ¡Que haberlo hailo! Habrá que empezar a reflexionar sobre los genes sociales que pululan por el mundo masculino.

  • ¿Cómo ser, por ejemplo… mujer MOTERA?

    Porque la moto no la podía escoger a ella. La libertad de elección, de lo que sea, es genéticamente humana y por ese motivo (razón) no se le puede quitar al ser humano. Como no se le puede dar a las máquinas, por ahora, por mucha IA megaevolucionada que tengan. Hasta se debe tener libertad para escoger el género sexual que tu quieras portar. Otra cosa, por ahora, es que puedas cambiar de sexo simplemente por decirlo.

    Hablamos de libertad para hacerte tu futuro. Y por ahora el futuro de las máquinas no puede ser independiente de lo que decida un ser humano.

    En el ser humano es inhumano no tener un gen social positivo. En los robots es consustancial tener un programa, hecho por humanos, que le permitan no querer ser independientes. Es así y así debe ser, si no queremos negar nuestra propia independencia como especie pensante.

    Pero la mujer, aunque sea motera, no es un robot. Así que tiene derecho a ser independiente. Totalmente independiente, sea de otra hembra o de un macho con poder.

    En muchos casos (muchos), el gen social negativo que ella puede tener, y que llamamos aquí SEMC, le impide usar esa independencia natural. Tanto o más que el gen social negativo, que posee el macho, casi por defecto, que le hace considerar que la mujer debe ser de su propiedad. Un derecho que se hereda socialmente (ellos dicen «naturalmente»!!!) por ser macho, desde que los primeros machos instauraron esa norma social de castigo. Que, lógicamente, no fue ningún Yahvé, ni nada divino que se le parezca, el castigador. Fueron los primeros machos prehistóricos, los que instauraron la Sociedad Patriarcal que, aún en pleno siglo XXI, padecemos (todas y todos).

  • Para la mujer es muy duro… llegar a SER

    Y no hablamos de ser mujer.. porque eso ya viene marcado por un gen biológico determindo (meigas y BQ fóra!!!). Y, por ahora, muy muy potente.

    Hablamos de lo que viene detrás del sustantivo mujer, o delante, si nos ponemos en modo anglosajón. Ser mujer…

    Porque será ese gen social positivo o negativo el que acompañe al nombre mujer. Y será el que la califique socialmente, con su valor de fenotipo.Si es negativo, como dijimos en el caso de Marilyn puede ser fatal. Si es más positivo, como el de Katherine Herpbun ya existen más posibilidades de salir adelante. Aunque sea con un batallar constante contra el machismo que te rodea.

    Porque la discriminación de la mujer es en cierto modo iniciada en el Edén, en su expulsión, pero esa versión es la abrahámica, para creyentes. Realmente empezó en las cuevas de la Prehistoria, cuando decide el poder masculino, que la mujer sea un apéndice de la cueva, para mantenerla limpia, de paso que cuida de la prole. Al menos , mientras no se compruebe fehacientemente que la mujer adulta prehistórica podía ser también cazadora.

    En ese preciso momento que se le declara socialmente un apéndice, empieza el injerto de un gen social negativo, que ha mantenido atada a la mujer a una pata de la mesa de la cocina. Con pequeños descansos para ir a la cama del amo (de casa o del castillo).

  • Un ejemplo típico… fue Marilyn!!!

    Un ejemplo típico de gen social negativo, en el que la capacidad genética de autoestima necesaria para adaptase al ecosistema donde te tocó vivir, siendo capaz de defenderte en él, se ve sustituida por una capacidad artificial que rebajará esa autoestima, hasta niveles inhumanos, de animal irracional. Sobre todo al enfrentarte al poder del macho. Que tampoco es un poder real, ya que responde otro gen social (artificial) negativo, al que podemos llamar Síndrome de Estocolmo del Supremo Poder Impostor.

    Y para asegurar este tipo de mecanismos sociales (de opresión) se escriben relatos como la Biblia Abrahámica, donde un impostor Yahvé le concede ese poder a un Adán de opereta. Acompañada del pecado que le hace cometer a Eva, para poder castigarla con una reproducción maldecida. En vez de la bendición que supone el maravilloso fenómeno de alumbrar otra vida. Yahvé convierte la felicidad del Edén en un sudoroso Valle de Lágrimas, porque así justifica la imposición del poder machista de Adán.

    O patriarcal si preferimos decir, ya que de grandes patriarcas va la historia real de la Humanidad. Patriarcas y profetas, siempre machos curiosamente, serán los uniformes de los descendientes de Adán. Y ellas, siervas de las futuras Evas . Con alguna escogida como Princesa por el Macho Monarca.

    Y mientras la Eva/Marilyn esperando por sus príncipe en forma de boxeador famoso o famoso autor teatral, ambos pobres machos beta, que nunca aprenderán a respetar la grandeza reproductora (como mujer y como artista)de Marilyn.

    Grandeza reproductora de la mujer, que lógicamente, no tiene que ser una obligación social, sino un ejercicio de natural libertad. Ser madre, dar vida, es un privilegio, pero también es solo la potencia que se debe convertir en acto aristotélico, siempre que lo hagas libremente. Ser madre impuesta es empezar muy mal el proceso materno.