Categoría: política

  • Porque es muy difícil escapar… de lo que digan de ti

    Y da igual que estés cachonda, y que seas una rubia famosa y la más deseada del planeta Tierra, por lo menos.

    Pero tendrás el gen biológico de ser mujer (BQ aparte!) y el gen social de que todo tu futuro lo tiene que escribir un hombre. Incluso aunque no se llame Arthur Miller.

    Porque, acompañando al Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino, gen social negativo que tiene injertado toda mujer desde su nacimiento, suele estar asociado el Síndrome de Estocolmo de la Baja Autoestima… otro gen social negativo, que también se le va insertando a la hembra desde su nacimiento. Y ya solo tienen que ir madurando, para combinarse con el gen social negativo del macho (tener la posesión de la hembra, una vez conquistada).

    Y, para eso, están las abuelas (y las madres). Con su gen social negativo de favorecer la indefensión de sus nietas e hijas ante el Gran Colono Blanco (o negro, amarillo, cobrizo…). También las puede haber con el gen social positivo, contrario a este, pero escasean mucho.

    Así que Marilyn lo tenía claro : o luchar o perecer. Le tocó lo peor.

  • Porque no es fácil ser mujer… y no ser ETIQUETADA

    Incluso te etiquetan como «mujer libre», si insistes mucho en tu libertad. Pero, con un toque shakespeariano, muy concreto, nos podemos preguntar sobre ese concepto que Sócrates no pudo discernir. Porque no hay diálogo platónico, que nos pueda dilucidar que entiende Sócrates por libertad en concreto. Sobre todo si tenemos en cuenta, que nunca se quiso preguntar (nunca) por la existencia de la esclavitud.

    En el fondo es como hablar de la Amistad, del Amor, de la Justicia… así en abstracto, sin tener en cuenta al ser humano individual (y colectivo), que sufría en el clásico día a día el inhumano hecho de ser esclavo.. sin Amistad, ni Amor, ni Justicia…

    ¿De qué amistad, de qué amor o de que justicia podía estar hablando un filósofo, su inventor (del hecho filosófico)para colmo, cuando estaba siendo servido por un esclavo? No estaría de más que también se preguntara por la Hipocresía… Puede que a estas alturas de la Historia Humana, estuviera más claro que no debía existir la esclavitud en pleno siglo XXI… y, «mucho menos», los genocidios como el de Gaza.

    Pero la cultura clásica grecorromana, como la oriental (asiática), no estaba para ensuciar la mente de sus preclaros pensadores en asuntos tan terrenales, como la explotación del hombre por el hombre. Fue un tal Jesús el único que se atrevió a decir que no sería de los ricos el reino de los cielos. Pero luego vino el Vaticano y la jodió. Además : ¿Qué le importa a los ricos ese cristiano Reino de los Cielos, del que hablaba un hombre que fue crucificado por otros hombres?

    Así que pasó mucho tiempo, demasiado, antes de que Catherine Deneuve se pudiera hacer preguntas como la de la imagen. Aunque si tuviera algo de tiempo, siempre le quedaba el consultar con Gustavo Bueno, por ejemplo.

  • Asi que si, como adulta, no quieres ser, ni sierva ni princesa… ya solo te queda ser TÚ MISMA

    Si no quieres seguir los dictados de la sociedad adulta dominante (SAD), solo te queda dar los pasos que te va marcando tu ADN. Esa gran molécula que ha dado paso a que se instale en tu cerebro lo que llamamos mente. Y así, usando un proceso de maduración natural y libre, donde no se te prohiba construir tus propios filtros mentales, podrás avanzar con total libertad. Evitando de paso esa manipulación constante, que la SAD pretende hacerte, mientras maduras.

    Porque ese «ser uno mismo», no está escrito en ninguna parte de tu ADN. No hay una forma de ser que se adapte mejor a tu ADN, solo hay una capacidad genética para que busques ese camino… pero no hay ninguna meta en el horizonte. Porque la meta es algo que tendrás que construir en tu día a día, como ser humano. Esa enorme molécula solo posee genes naturales, que indican las capacidades que debes desarrollar, siempre que vayan madurando de forma natural y libre. Repetimos : de forma natural y libre.

    Ese proceso, con libertad y naturalidad, es una maduración mental que te permite ir aumentando esas capacidades genéticas. Por ejemplo, esa tan esencial, de la que llevamos hablando tanto : la capacidad de adaptarte al ambiente donde te toque vivir. Entonces decimos, que vas construyendo un adn social positivo.

    Social, porque se va reforzando la capacidad individual marcada genéticamente, mediante la relación social con el ecosistema. Y positivo, porque se refuerza, no se neutraliza ni se intenta reescribir, esa capacidad que ya está escrita. Y, en caso de evitar esa neutralización social, es cuando podemos hablar de que vas camino de ser tu misma. Como en nuestra imagen, pasa con Sansa Stark (Juego de Tronos). Que pasó, de no ser capaz de controlar la situación a sí hacerlo, y sabiamente.

    Lógicamente, puede que se intente borrar parte de esa capacidad, para minimizar su efecto… o incluso, se cambie por su contraria. Por ejemplo cambiar la empatía natural humana, que provoca solidaridad, por una antipatía artificial, que causará una fuerte insolidaridad. Así es como actúa el gen social negativo.

  • Viene a ser el cuento de aquella mujer liberada… falsamente, que tanto presumía de JIPI

    Decían que si las flores y el viaje, sobre todo si era químico, podían hacerte madurar a tope. Cuando realmente era una forma de ir podando todas las ramas de tu árbol corpóreo y, lo que es mucho peor, impidiendo que tu mente floreciera en la próxima primavera. Eras la ilusa Rose, que se embarcaba en su Titanic, para que un Jack le permitiera vivir.

    Como jipi, te atabas a un macho de la florida tribu, igual que siempre. Aunque durante una temporada probaras con varios diferentes. Abandonabas a tus hijos, para ser educados por los animalitos del bosque, esperando que algún Tambor los guiara. Pero sin enseñarles que, en el bosque de la vida, hay unos cazadores que desean matar/explotar a la mamá de Bambi.

    Decías NO a hacer la guerra, pero tampoco ayudabas a que se frenara su refuerzo, por parte de los políticos. Porque estabas imbuida de ese espíritu oriental, que supone una tendencia a que todo pase, para que te deje pasar a ti. Siempre (y primero) a TI.

    Preferías ser en la otra vida un bonito gato maullante, a ser, en esta, la que ayuda a una amiga, aunque sea alguien que no comprendes, a sobrellevar su desesperanza.

    Es decir, escapabas de un gen social (integración en el sistema establecido), y hiciste todo el camino necesario para encontrarte otra variante del mismo gen (integración en nuevo sistema de opresión). Especialmente si optabas por introducirte en la sacrosanta secta del Gran Manipulador Divino. Con su gurú correspondiente. En el fondo, una pobre criatura humana con la conciencia prestada.

  • Porque también hay mujeres a las que le gusta… PRESUMIR de que son libres

    Como le pasaba a la matrona romana. Que si le dejaban presumir de riqueza y poder, ya se consideraba una mujer libre. Porque no eran esclavas y podían presumir de liberales, mientras no le llevaran la contraria a su esposo-amo. Ese macho romano, que era, al mismo tiempo que su amante, su carcelero.

    Y si no, que se lo pregunten a una tal Livia Drusila, que tanto le costó hacerse un lugar entre los machotes romanos. Fueran patricios o plebeyos. O a la hija del César Augusto, Julia, perseguida por ser (quererlo) realmente libre y no padecer lo que padecía cualquier mujer romana : un Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino de auténtico caballo cesariano.

    Ellas no son como nuestra admirada Vienna. No necesitan pistola, ni mostrarse adustas y faltas de cariño, para no ser depredadas por el macho. Ese macho que porta un Síndrome de Estocolmo de Poderoso Señor al que toda Mujer le debe Obediencia. Incluso en muchos hombres que presumen de ser lo contrario.

    Resulta muy fácil, sobre todo padeciendo el SEMC (Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino), creerse libre, cuando realmente se depende totalmente del poder machista.

    Un caso muy típico en las seguidoras de los grandes grupos de rock (en general todos machos, para más inri), donde la esclavitud autoaceptada resulta tan típica. Y más grave por suceder en el momento de la adolescencia, cuando genéticamente se debía estar luchando por la regeneración de esta sociedad tan patriarcal.

  • Y por esa razón hay que… aprender a decir NO!!!

    O a hacer callar a los demás, sobre todo si te quieren impedir que hables tú.

    Porque llega un momento que, solo decir NO, no vale. Se necesita avanzar, para que los otros noten que defiendes una causa justa y que tienes argumentos de sobra para hacerlo.

    Y eso necesita palabras. Y necesita un espacio y un tiempo para librarlas de tu mente. Soltarlas a la cara de esa gente, que te mira como un bicho raro, porque decides ser tú misma.

    Hay que aprender a defenderse, en ese proceso de adaptación que persigue tu gen biológico. Y tamaña defensa lleva consigo el proceso de aprender a negar lo que te dicen que es la realidad, porque tu estás viendo, no solo mirando, y ves otra realidad diferente.

    Te toca defenderte y, sobre todo, defender a otros más débiles, a los que les cuesta defenderse por sí mismos. Para ello debes fortalecer eses otros genes biológicos que hablan de la empatía, de la solidaridad y de la colaboración en el proceso de liberación colectiva. Todo eso que el adn social negativo intenta neutralizar, sea como sea. Incluso favoreciendo tu depresión mental, para que acabes suicidándote en vez de enfrentarte a la SAD.

  • Porque la sociedad te ETIQUETA y… ya no te suelta

    Que se lo pregunten si no, a nuestra amiga Scarlett. Ya que debe ser uno de los arquetipos más usados recientemente en el cielo actoral hollywoodense. Convertida en un simple cuerpo, para provocar la pasión instintiva de hombres y mujeres, que se sientan atraídos por una actriz excelente.

    ¡Y cómo ella, muchas más!

    Y hay demasiadas etiquetas. Unas incluso son algo positivas, pero la mayoría son denigrantes e, incluso, destructivas.

    Porque el etiquetado social se hace por interés, casi siempre, de personas o organizaciones que buscan destruir a la persona etiquetada. Y resultan mucho más difíciles de quitar, que las que tienen las prendas en las tiendas de ropa.

    Y en el caso de ser un ataque feroz, suelen estar involucradas esas máquinas de destruir, no solo la fama de personas, que pueden ser totalmente inocentes. Y no hablamos de la prensa, analógica o digital, que también, hablamos de los partidos políticos y de su ataque sistemático contra lo que ellos consideran puede ser su enemigo. Y no tienen, desde luego, que ser necesariamente partidos comunistas. En la derecha política aún se perdona menos la disidencia.

  • Y, ¿cómo es hacerse adulta y luchar… CONTRA las arrugas sociales?

    Porque no es fácil luchar. Sobre todo si eres mujer, aunque seas blanca y famosa. Y si no, que se lo pregunten a Susan Sarandon, por ejemplo.

    Pero, ¿qué haces si eres negra, pero no negra rica USA, sino negra sencilla de cualquier barrio negro USA… o peor, de algún rincón perdido en el Congo, por ejemplo.

    O si eres nuestra amiga gazatí, que aún no cumpliste los diez años, pero ya pasaste hambre y miedo a raudales… esperando simplemente a que la siguiente bomba estalle… o el cabrón del francotirador practique tiro olímpico contigo. Por ejemplo.

    Claro que también puedes ser la desconocida esposa de un españolito medio, que te considera una propiedad privada y no te deja ser libre… e incluso vivir. Otro ejemplo.

    En fin, que eres mujer y el gen social negativo del macho depredador se lo pone claro : ¡eres una pieza a cazar!

  • Y mucho peor si el maltrato social es… algo muy SISTEMÁTICO

    Como el sufrido por nacer en el medio y medio del Amazonas, por ejemplo.

    Y tener el gen biológico de ser un humano nativo, anclado en una sociedad tribal casi prehistórica.

    Pero que te invade el «hombre blanco». O el hombre de color, vendido al hombre blanco. Recordemos el mayordomo de Django Unchained.

    Esos hombres , blancos o parablancos, que tienen genes sociales de todo tipo. Pero que, básicamente, tienen que ver con la explotación de los salvajes de la cuenca del Amazonas. El gen que les hace disfrutar machacando a otro ser humano. Sobre todo si es mujer o una cría humana. El gen de disfrutar colaborando con los empresarios, y gobiernos que apoyan a esos empresarios, para destilar la sangre del nativo amazónico. Y que, hasta tiene teóricos que tratan de integrar su sadismo (social)en modernas y marquesales teorías, sobre que todo ser humano tiene algo de sádico.

    Y para luego, como siempre, vender su fuerza de trabajo (tan digna del psicoanálisis) a las grandes empresas multinacionales. La historia clásica de la United Fruits and Company en la Guatemala del siglo XIX y XX. Por esa época fue cuando nació el «chiste» de que, después de Guatemala, ya solo podía venir Guatapeor. Porque así somos los europeos, hacemos chistes con la sangre del explotado, y nos quedamos tan panchos. Pero no «panchos villa» precisamente.

  • O, al revés, ser tú la maltratada… hasta acabar siendo una jodida ZOMBI!!!

    Porque no hay que estar en Walking Dead para ser un zombi virtual. Basta con haber perdido tu adolescencia, o buena parte de ella, para hacerte un adulto, que no sabe pensar con claridad y solo se mueve por apetitos irracionales. Ellos también son zombis. ¡Aunque son reales!

    Porque hasta ahora hablamos de perder la adolescencia, pero no paramos a reflexionar sobre los detalles típicos, que describen ese tipo de pérdida.

    Porque el gen social negativo, que te lleva a ser un adulto incompleto, se nota perfectamente injertado, cuando tienes que comportarte como un adulto y solo eres capaz de ser «medio adulto», esa pieza de la maquinaria social, lo que te hace actuar tal cual un zombi humano.

    En el caso de la buena peli Carrie (B. de Palma), nos muestra como una fanática madre, abducida por la religión, y unos casi paralíticos mentales adolescentes, estos abducidos por la tradición machista de la sociedad USA, acaban haciendo de Carrie una auténtica zombi.

    En este caso se junta el gen social negativo de la ignorancia adquirida/mantenida por motivos religiosos, con el gen social negativo que favorece un Síndrome de Estocolmo Supremacista, en general, combinado con el Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino, del que están infectadas prácticamente todas las compañeras de Carrie. Muy minorizado, eso sí, en la compañera que trata de ayudarla. Un buen ejemplo de como la sociogenética debe lidiar con una gran complejidad, en el manejo del adn social, sea positivo o negativo.