Categoría: política

  • Porque NO DEBE haber… sueños imposibles

    Como mucho… sueños difíciles de conseguir.

    Pero la lucha por ellos siempre debe ser empezada. No puede haber límites de partida, siempre tienen que ser de llegada. No alcanzarás la meta, pero siempre hay que intentarlo.

    Y no estamos dando recetas de autoayuda, solo indicando los pasos para avanzar : pensarse uno mismo y sentirse, pensar en las metas y sentir que es posible alcanzarlas.

    Solo hablamos de un poco de ciencia y un mucho de filosofía. La drogas artificiales no valen de nada. Lo que se necesita es dar los primeros pasos hacia la construcción de un pensamiento crítico.

    Porque el poder es la meta última de muchos seres humanos, que se han dejado integrar en la maquinaria social de la SAD (su anillo de poder)… es su seguro de vida como tal SAD. Pero el camino natural, biológico, del ser humano es mantenerse LIBRE. Y para eso no puede oprimir a otro ser humano. Ni siquiera «temporalmente».

  • Incluso de buscar… el SUEÑO IMPOSIBLE

    Y el no va más de la búsqueda humana : conseguir el sueño imposible. Cuando estamos reñidos con nuestra propia existencia, porque alguien muy poderoso nos la quiere negar. Con lo que volvemos a nuestro Segismundo… porque Calderón tiene mucho que decir sobre el problema de la existencia. Más que gran cantidad, muy profunda.

    Aunque más que sueño imposible, en este caso, tendremos que dilucidar si soñamos o no soñamos. Si podemos llamarle vida al sueño, o si el soñar no es precisamente vivir.

    Como también le pasa a nuestro entrañable Quijote… ¿hasta que punto vive sus aventuras o simplemente las sueña?

    Y es que los grandes literatos de todos los tiempos, siempre gustaron de hacer frases sobre lo difícil que es vivir. Y, sobre todo, saber que (y qué) se vive.

    Porque Goya, acorde con la imagen colgada de nuestro gran De Niro/ Nodless, también reflexionaba sobre los monstruos que produce la mente humana, en especial cuando está durmiendo. O bajo el efecto de las drogas… incluida la tremenda droga del odio (o de la envidia).

  • O buscar la posesión… de riquezas y PODER

    Un buen ejemplo también es, como modificación importante de conducta humana, el de buscar la forma de conseguir riquezas, y, mediante ellas, el poder necesario, para sentirnos satisfechos, como seres humanos más o menos poderosos. Lo que se acaba convirtiendo en una meta muy importante como ser humano.

    Que también hay grados. Tanto de deseo, como de poder.

    No todo el mundo quiere alcanzar el mismo grado de poder. Aunque este, como buena droga adictiva, puede ir cambiando la mentalidad del buscador/conquistador, hasta extremos insospechados.

    Recordemos al amigo Gollum, a lo que llegó, de ser un simple hobbit «sin anillo».

    Y todos sabemos que Gollum estaba muy solo con su anillo, pero el poder por el poder es la adicción típica de la mayoría de políticos. Aunque en su soledad siempre serán parecidos, Gollum y cualquier político, que se precie como «el que más»…

  • Que nos hagan buscar la POSESIÓN de… otro ser humano

    Un buen ejemplo, de como se muda una relación de igualdad en una de desigualdad, es la búsqueda de pareja. Tanto si es por motivos de reproducción, como si es por el simple deseo de conseguir placer. Porque es muy diferente buscar pareja, en pie de igualdad, que andar a la caza de una pareja. O de buscar a una pareja temporal, para comprarle una dosis de relación sexual mutilada.

    En el prirmer caso se trata de una relación de igualdad, con otro ser humano. Con el que deseamos madurar nuestra capacidad afectiva, poniéndola en común, coco una experiencia vital, para avanzar en la evolución de la especie humana. Ni más ni menos.

    En el segundo caso estamos hablando de un depredador, que dejará de lado su inteligencia, para moverse en función de su más puro instinto animal. En este caso, no se trata de establecer una relación de igual a igual… se trata de que uno (el macho) se apodere del otro (la hembra u otro macho). Tanto si es una posesión mental como corporal. Y si madura la pareja (o el trío) hacia un estadio superior humano, o, más bien, hacia un estadio inferior animal, eso no le preocupa al depredador.

    Y viceversa, porque pusimos un ejemplo de depredador macho, ya que es difícil encontrar un parangón claro entre la actitud del macho y la de la hembra, porque ella suele tener más atenuado su instinto animal, salvo en el campo reproductivo.

    Por mucho que se la desprecie, con la acusación machista de padecer «emocionatitis», siempre actuará más en consonancia con directrices mentales de su inteligencia racional y emocional. Muy pocas veces se dejará llevar por el instinto, salvo en lo que tiene de proteger a sus criaturas. Incluyendo a las de las demás hembras humanas. Eso es lo biológico. Lo contrario de esto, indica la posesión de un adn social negativo de campeonato. El egoísmo y la posesión del otro, son instintos muy machistas. Aunque se den en una hembra.

  • O nos obliguen (los ADULTOS)… a hacerlo

    En las relaciones de igualdad, priman las consideraciones que se generan en la lectura del ADN. Podemos decir que son capacidades naturales, que necesitan ir madurando. Pero las normas, consignas, usos y costumbres, que nos imponen los adultos con poder, son las procedentes de una lectura del adn social negativo. Siendo así, capacidades muy diferentes las que ocupan nuestra mente, según sea una lectura u otra.

    Por ejemplo, la capacidad que nos permite adaptarnos a un vecindario determinado, se convierte en una capacidad para sentir enojo con determinado vecindario (por su procedencia, su color piel, su forma de entender la vida…), lo que nos lleva a tener una postura supremacista.

    Entonces la relación de vecindad se muda en una relación de racismo. Eso nos lo dice la sociogenética de esa relación.

    Así que la SAD nos ha programado la mente, con sucesivas actualizaciones, para sentir un enojo, incluso odio, hacia vecinos que, por instinto animal, mejorado incluso por la inteligencia humana, son en lo básico como nosotros… Pero se convierte en una relación mediatizada socialmente, para evitar que confluyan los intereses humanos de unos con los de otros. Por muy divergentes que, en principio, pudieran parecer.

    Y así podemos ver como la envidia «sana» por el triunfo ajeno, se convierte en envidia «insana», por ese mismo triunfo. La inteligencia racional y emocional humana, queda neutralizada por un instinto animal, que la naturaleza había dejado en un simple apéndice… y el gen social negativo correspondiente ayuda a regenerarse. Y sí, podemos decir que sería una especie de apendicitis emocional, que apaga nuestro fuego inteligente. Lo que debía ser un simple recuerdo, se convierte en un odio canceroso, que crece cada vez más… y es capaz de transmitirse generacionalmente.

  • Porque TODO depende de que… nos dejen relacionarnos libremente

    Tenemos que relacionarnos, para sentir la presencia del otro. Incluso, como dijimos, es necesario para confirmar su propia existencia (de paso que la nuestra).

    Pero estamos en un ecosistema adulto y , por lo tanto, dependemos totalmente de lo que ellos decidan hacer con nosotros: o nos dejan madurar libremente o nos obligan a madurar como ellos mandan.

    Y sí, de nuevo hay que decir : así de simple.

    Si, en vez de ayudarnos como tutores, deciden domesticarnos, como si fueran nuestros amos, entonces la hemos jodido… y por partida doble (o triple).

    Porque no nos dejarán vivir las relaciones interhumanas, que, de forma natural y libre, se deben establecer entre los seres humanos. Al revés, nos impedirán completar algunas, mientras que nos obligan a incorporar a nuestra función vital otras relaciones, que llamaremos negativas. En vez de relaciones de igualdad, serían relaciones de desigualdad.

  • Porque ya nos pueden matar antes… siendo ADOLESCENTES !!!

    No es ninguna exageración decir que podemos morir antes de amar o ser amados. Así de sencillo… y de tremendo fraude. No nos dejarán ser ni Jack ni Rose, ni Julieta ni Romeo.

    Porque no es la vida, ni la frialdad del mar, lo que mata nuestro amor. Son los adultos, que tienen el poder, los que nos pueden hacer imposible nuestra debida historia de amor. Porque nacemos para amar, no para lo contrario.

    Y no se necesita precisamente mucho poder. Puede ser un adulto o un adolescente adultificado prematuramente) el que promueva una acción determinada, que nos robe esa posibilidad de amar. Que, repito, es una deuda que tiene la naturaleza con nosotros, simplemente por el hecho de haber nacido.

    Disfrutar del amor de otro ser humano es una claúsula esencial en el contrato que firmamos con la naturaleza. Cuando ella decidió que debíamos salir al mundo de los seres humanos, a partir de la fecundación correspondiente. Y la relación previa necesaria.

    Y luego nos puso a vivir en el ecosistema progenitor, donde los adultos debían ser nuestros tutores, para ayudarnos a madurar de forma natural y libre.

  • Incluso para el propio hecho… de EXISTIR

    Porque, en cierto modo, es la pescadilla que se muerde la cola : si no existimos no sentimos, pero es que, si no sentimos, no podemos existir. Porque sin existencia no hay pensamiento posible (que, a su vez, nos permita existir).

    Algo lioso, pero fundamental para entender el problema de la vida. Más allá de entretenerse con la posibilidad improbable de si somos simples personajes virtuales, en un videojuego, que manipulan unos posibles (y probables) alienígenas.

    Y por todo esto decimos, que un ser humano sin sentimientos, y mucho peor que sin los 5 sentidos, es como si no existiera. Es una especie de zombi, que no sabe, no puede, relacionarse con los demás humanos.

    No es el problema de si estás o no enamorado. Es mucho peor : el enorme problema de si estás o no vivo.

    Porque no estamos haciendo un papel en una película, estamos viviendo lo que somos y, sobre todo, lo que seremos.

  • Porque eso de SENTIR(SE) es… muy importante

    Ya que, una vez que «nos» pensamos mutuamente, entonces podemos llegar a relacionar lo que sentimos, sea un simple contacto o un sentimiento afectivo más complejo, el uno con el otro.

    Porque una vez que yo me pienso y otro me piensa a mí, ya establecemos una relación entre los dos entes : entes que tienen que ser seres vivos, ya que los inertes ni se pueden sentir, y mucho menos pensar, o sea que no pueden tener relaciones.

    Y una relación vital de máxima importancia es la atracción que se ejerce entre un ser pensante y el otro.

    Eso es lo que nos permite mantener la función vital básica, nos va a permitir reproducirnos como especie. Pero, para eso, deben funcionar bien la otras funciones vitales, como la de relación, la que nos permite vernos. Pero decimos vernos, no solo mirarnos.

    Sin atracción sexual no hai reproducción sexual posible… y por eso la naturaleza se sacó de la manga la capacidad de seducir a un ejemplar del sexo opuesto. De forma que pueda completarse, el proceso de sacar una copia de sí mismo. De forma natural y libre. Otra cosa será la reproducción artificial, más o menos artificial, más o menos forzada, de la que también nos puede hablar nuestra sociogenética.

  • O puede que no se SIENTA… tan macho

    Porque si el pensar en sí mismo, de Moncho, no le vale para asegurarse de que existe (hasta que Aurora lo piense a él… es decir, se piensen mutuamente), ¿de qué nos vale sentir que pensamos… e, incluso, el mismo acto de sentir?

    Porque si nuestra mente es incapaz de pensar ya empezamos la novela sin pluma para escribirla. Pero si alguien no nos piensa, para certificar nuestra existencia, entonces no tenemos papel dónde usar esa pluma.

    Y si no somos capaces de pensarnos, entonces no tendremos la vida necesaria para sentirnos. Ni sentirnos un macho, ni sentirnos una hembra… ni sentirnos un simple mueble de cocina.

    Y es que el verbo sentir, es uno de los más complicados para ser conjugado por un ser humano. Especialmente si se ha dejado injertar el gen social negativo de una sociedad adulta básicamente insensible.

    Porque una cosa es tener los 5 sentidos (función vital de relación), más o menos en forma… pero otra muy diferente es saber manejarnos con los llamados sentimientos. Esas proyecciones en idea de la inteligencia emocional. Porque son ideas de partida, como las racionales, pero , como ellas, siempre acaban en hechos con existencia real. Incluyendo en un hecho el no hecho, su no ejecución.