Y da igual que seas una cría humana o un adulto humano, se te va «metiendo en la sangre» (en la mente) que el uniforme te da varias cosas, chulería para ligar, poder para castigar, incluso respeto, aunque más que eso dé miedo. Te convences de que el uniforme te hace un hombre, además muy macho(te).
Hablaremos más adelante del «efecto escaparate», pero es fácil notar que el uniforme te hace a ti, nunca tú harás al uniforme.
Y, lógicamente, el arma forma parte del uniforme… será lo más valioso, lo que mejor te determina.
De hecho, cuando está desarmado, un «buen» soldado dirá que se siente desnudo.
Y no es difícil entender que un fusil de asalto, en las manos de un macho, es como tener un miembro viril de gran calibre. Y no hay exageración, pues para algo hicimos la mili (y algún Yo en franco cabreo). ¿Qué se puede esperar de una cría humana obligada a ser soldado?
Y no exageramos nada. Una sociedad como la USA, que convierte en un espectáculo la desgracia de que varios mineros queden enterrados en una mina, ¿cómo no van a hacer que la guerra sea también un espectáculo?
Porque ya no es el espectáculo del cumpleaños o de los mineros atrapados… se trata realmente de dar una versión de la guerra que no coincide con la realidad. Así de simple y de manipulador.
Porque es en este campo, el bélico, en el que más ideas erróneas o sociogenes negativos se van insertando en la mente de los terrestres.
Y da igual que sea de un bando o de otro, en los dos sobra el injerto de ideas equivocadas sobre los intereses que andan en juego, e incluso en los números de bajas, militares y civiles que se dan en cualquier tipo de guerra.
Incluso en las actuales, con drones y alta tecnología, estas que ya los altos mandos se las toman como auténticos videojuegos, donde las muertes reales son simples números. Y números que se pueden remplazar fácilmente por otros. Porque para algo están las mujeres del planeta. Para hacer lo que les manden los poderosos… dicen ellos… no dejan de ser soldados civiles. Aunque ahora ya le facilitan también, ser soldados militares. Todo sea por el bien del capitalismo…
Vivimos en un planeta que ha decidido hacer de su vida un gran espectáculo… siguiendo la más pura tradición del desarreglado Imperio USA.
Y por desgracia, o más bien por la maestría del capitalismo burgués invasor, todo lo que ocurre en el planeta puede ser desarrollado como un espectáculo PARA DAR CUARTOS.
Hasta la muerte. Y si no observar los entierros en USA… incluido el de las llamadas (pomposamente) mascotas.
Cómo iba a ser diferente una fiesta tan entrañable, incluso para algunos pobres, como es el cumpleaños. Como pasa con el Halloween en el siglo XXI, se ha hecho un simple negocio.
Y como pasa con todo aquello que supone una relación entre padres e hijos, ahora ya se deja que funcione con empresas privadas. Esas que se dedican a ser sucedáneos paternos, dejando que los papás tengan menos peso sobre sus espaldas… y, al mismo tiempo, perderse momentos de juego de sus hijos, muy importantes para conocerlos relajados. Con sus problemas de relación social. Y luego se quejarán de que «sus muchachos» son como son y no como ellos creen que son.
¿Acaso el hecho de faltar el padre o la madre (o ambos), es tan merecedor de ser olvidado una vez al año? Cuando los adultos que dirigen un aula, deciden que es momento de pasarle por la cara su falta, a una cría humana a la que, para más inri, deben tutelar?
¿Cómo se llega a creer, por parte del profesional del aula, que recordarle la falta del padre (o de la madre) es pecata minuta para un huérfano?
Será algún tipo de sociogén negativo, el que produce este tipo de idea tan mezquina, de celebrar el día de quien te falta en tu casa… sea por muerte, por abandono, o porque ya ni se sabe quiene ha sido el macarra , que fecundó a tu madre biológica?
Realmente somos tan hipócritas y egoístas, que podemos olvidar esa situación vital de nuestro alumno, tal como si un día olvidara venir abrigado al cole, un día de mucho frío. Que también sería algo a observar (y actuar)!!!
Aunque la gente crea que la mutilación es, en esencia, lo que se vio en la imagen del otro día : faltar parte de las extremidades… no es esa la peor de las mutilaciones, para aun ser humano.
Por ejemplo, en el maltrato doméstico, se puede uno fijar mucho en si la esposa/pareja sale herida o muerta (corporalmente)… pero, lo más grave, puede suceder en la mente de la maltratada.
Porque, antes de matar el cuerpo de una esposa, el marido pudo haber matado todo tipo de vida mental, natural y libre, que haya podido satisfacer a esa mujer maltratada.
El ser humano macho tiene la potestad social, de arruinar la vida mental de su mujer, hasta convertirla en un trapo pensante, es decir, incapaz de pensar por sí misma. Y tan incapaz de pensar libremente, que acaba por decir que no puede dejar quien la maltrata. Es decir, tiene el sociogén que impide almacenar la energía necesaria para tomar una decisión propia… Y ya, rizando el rizo, puede tener también, el sociogén que le hace ver a su maltratador como un pobrecito humano, que va a sufrir mucho si lo abandona… En este segundo caso le podemos llamar Síndrome de Estocolmo de la Mujer Maltratada… la que prefiere quedar con el rehén a ser liberada.
Y eso es mutilar (a fondo)… Y sí, puede empezar por una fiesta!!!
Lo decíamos ayer, una vez que se instala el maltrato en una sociedad, eso ya no tiene fácil remedio.
Y eso ocurre en muchos aspectos de la vida social, por ejemplo, en el maltrato tan extendido en los matrimonios (y parejas de hecho). O tan extendido, o más, aunque se enfaden algunas feministas, en el maltrato infantil, que puede pasar de ser solo de palabra, a ser el robo de sus órganos y de su propia vida. Y que pueden estar implicadas las madres de las crías vendidas.
Porque, para analizar la mutilación humana, tan propia de las guerras actuales (las voluntarias), no hay relatividad que valga. Ni siquiera que la pobreza hace de la mutilación algo más inhumano. Un rico al que mutilan ya es, de por sí, un claro ejemplo de inhumanidad… aunque el mismo fuera un mutilador.
Lógicamente hablamos de mutilaciones de humanos decididas por otros «humanos». No es el resultado de un accidente involuntario, es el efecto de una machetada directa o la explosión de una granada… arrancándote un miembro.
Y aún nos queda por ver, que te mutilen parte del cerebro, y no por el impacto de un proyectil analógico.
¿Cuánto le queda de vida, a la niña con el agua de la imagen de ayer?
Porque, para muchos seres humanos, ya no cuenta que puedan seguir vivos, su problema esencial , es que, si siguen vivos, no puede decirse que viven, porque solo están malviviendo.
Puede parecer exagerado decir que es mejor morir… pero ¿de qué vale estar muriendo todos los días?… Es nuestra caridad cristiana, que prefiere que padezcan, en vez de que se liberen, aunque sea con la muerte. No es muy diferente de la eutanasia, pero aquí, los que prefieren que vivan, son todos los que ayudan a los sionistas israelíes, para que los hagan sufrir ininterrumpidamente.
Vaya panda de hipócritas… tan hipócritas y cretinos, como la Gran Hipócrita Europa, que anduvo masacrando nativos en las colonias y, ahora, no mueve un dedo, cuando se masacran entre ellos. O, mucho peor, los masacradores, auténticos genocidas, son un estado, que Europa se sacó del bolsillo, para que le perdonasen (se autoperdonase!!!) la masacre con los judíos de la II GM… porque la masacre colonial ni siquiera desean que se les perdone… Eran cosas que pasaban (se dice)… y, ahora, los descendientes de eses robos y muertes, no quieren saber nada de tener responsabilidad histórica… Quieren gozar de lo robado, pero no pagar ni una sola multa por haberlo robado.
Lo escrito, hipócritas y cretinos… auténticos bichos totalmente inhumanos. Y ahora más en serio, no de broma como decía Obelix.
Una cochina mentira, como la copa de un pino, eso de que «todo es relativo». Y, para colmo diciendo, que eso lo dijo Einstein. Porque, esa frase, solo vale para un mundo microscópico, en la realidad macro el mundo material no es relativo, salvo para decir que una hormiga es más pequeña que un elefante, pero más grande que cualquier tipo de célula (salvo un jodido huevo de gallina o de avestruz).
Así de complicado es todo, hay que saber expresarse en función del contexto, al cual nos estamos refiriendo.
Según la imagen, una niña en Gaza puede poner cara de felicidad, aunque en su jodida vida de perseguida por un ejército genocida, no pueda estar a menos años luz de tal forma de vida (ser feliz). Aparte de no poder saber siquiera que la felicidad absoluta no existe. Para ella ni existe un sucedáneo de felicidad. No tener que carretar agua, por ejemplo. Aunque durase un solo microsegundo, ese atisbo de felicidad..
O sea, que una niña en Gaza puede ser feliz, no teniendo que carretear agua, pero un chamaco rico en México, no sentirse feliz, por no tener que hacerle los recados «de» su mamá.
En la misma familia, un hijo puede sentirse feliz, haciendo los recados (de la familia) y otro no notar felicidad alguna, por ele mismo trabajo. Evidentemente el Rousseau no tenía razón, pero era el siglo XVIII. Se trata de explicarlo en el siglo XXI.
Pero no nacemos polis ni ladrones. Ni siquiera somos el ser humano honrado, que decía Rousseau. Eso sí, estamos bastante limpios de valores éticos, hasta que todo empieza, cuando nosotros somos muy pequeños, a veces hasta dentro del útero… Y, también, empieza de forma poco notable, como si «no fuera nada». Al principio puede, incluso, pasar desapercibido por ser algo casi despreciable. Lo más notable es que no tenemos ninguna tendencia para hacer el mal a los demás seres vivos, incluida nuestra madre, que nos acoge en su útero. Y ello es porque no tenemos capacidad biológica para decidir nada. Nuestra mente está prácticamente vacía. Puede decirse que no está iniciada.
Pero nosotros crecemos y lo que se pudo generar en nuestro coco, también irá creciendo… al mismo ritmo, o puede que se acelere, y mucho. Acabando por ser una montaña dentro de nuestra mente.
Porque las marcas que trae el ADN son minúsculas, se necesitan reforzar durante nuestra maduración, con la imprescindible ayuda de los adultos. No podemos saber lo que es bueno ni es malo, por mucho que se empeñara en decir Rousseau lo contrario.
Pero las ideas negativas, que nos van injertando, ya desde muy pequeños, también pueden pasar desapercibidas, e incluso tomarlas como simples manías sin importancia. Por ejemplo, la niña, saliendo de la cuna, le pone mala cara a la criada… prefiere darle la mano a su mamá, algo «sin importancia»… pero, podemos preguntarnos ¿cómo tratan los papás a sus criadas? Porque puede ser que, la niña postcuna, está aprendiendo muy bien de sus padres. Que, por lo de ahora, son su referencia.
Como dijimos al principio, se trata de observa con atención lo que sucede delante de nuestros ojos, para ser capaces de captar los detalles de la realidad, tal como esta se va desarrollando.
Hasta puedes vestir de hipi, poro puedes tener una mente tan criminal como el soldado más criminal… no hay pacifismo que valga, cuando tienes la mente llena de ansias por matar.
Y, por cierto, da igual que digas estar casado con algún dios al que adoras. Y que solo haces lo que te manda. Recordemos siempre al bueno de Abraham , dispuesto a sacrificar a su hijo por una idea que le metieron en la cabeza.
Los asesinos son asesinos, vistan como vistan… lo importante es como piensan.
Pero no lo que dicen pensar, porque muchos dicen defender el bien común. Lo que cuenta es lo que verdaderamente guardan en sus circuitos neuronales, en forma de ideas bien fijadas… porque las aprendieron siendo crías humanas… especialmente en esas fases, de las que estamos hablando estos días. La actual de 3 a 7 años y la que viene después, hasta 9-10. Para pasar luego a las dos más importantes : La despistable preadolescencia y, ya luego, la tremenda, por difícil y peligrosa, adolescencia.
Charles Manson, por ejemplo, no era un hipi despistado. Era un asesino camuflado de hipi. Como el soldado que, en la batalla se camufla de arbusto y hasta con flores. La verdad viene debajo de esas flores. En nuestras reflexiones le llamamos adn social negativo. Y hay que aprender a sacarle sus flores fuera cuanto antes… y, sobre todo, a montar los mecanismos sociales que frenan la manipulación mental de las crías humanas. Esa actividad también entra en la misión regeneradora de las crías humanas, cuando la SAD muestra algún tipo de cáncer social.