Categoría: política

  • Y las cosas pasan de un grupo de humanos a otro…

    Pues sí, exactamente igual que pasa la ropa de unos hermanos a otros, en las familias con dificultades para llegar a fin de mes.

    Las normas de la abuela, sus costumbres, serán sociogenes que pasarán a sus hijas, que serán madres de sus nietas… y a las que le pasarán esos sociogeens recibidos de la abuela. No viajan en células, sexuales o somáticas , pero viajan… como elementos inmateriales, injertados en la mente de tu abuela. Nada más nacer, ya que será bombardeada con ellos… o durante el resto de su vida, en momentos de caos y dolor, por ejemplo una postguerra. Siendo casi imposible evitarlo.

    Y así pasar de madre a hija y de hija a nieta… cerrándose un ciclo , que resulta muy difícil de romper, aunque no sea imposible..

    Sobre todo un cambio sucesivo de ambiente , puede favorecer que todo este tipo de injertos se hagan en condiciones altamente inestables…. y , por ello, vayan perdiendo fijación. Sobre todo si alguna de ellas cae en un ecosistema, donde resulte muy difícil superar los cambios producidos respeto del ecosistema anterior.

    Si comparamos con los mecanismos epigenéticos, que sufren los biogenes, para tener mutaciones, estamos hablando de unos mecanismos episociogenéticos… con la salvedad, de que los injertos son mucho más fáciles de intervenir que en los biogenes… podemos decir que el grupo metilo epigenético, puede ser un amigo, adolescente o adulto, que consiga entrar en su mente de forma natural y libre, neutralizando el sociogén correspondiente… porque ya tenemos dicho muchas veces que el biogén de la libertad , por ejemplo, es demasiado persistente.

  • Y es que vivimos en GRUPO…

    Porque, queramos o no, nacemos para vivir en tribu. La capacidad de vivir en solitario, no resulta fácil, pero además responde a un tipo de sociogén reactivo , que impide la acción del resto del ADN (biogenes cooperativos).

    La biodiversidad que fomenta la naturaleza nunca fomentará tu individualismo, lo único que hará es fomentar la variedad de tribus.

    Como dicen en la imagen, se trata de mejorar la posibilidad de transmitir en la herencia los rasgos genéticos más positivos para la tribu (o sea, la humanidad). Pero esa diversidad no se puede dar viviendo en pequeños grupos, e incluso, esa endogamia, acaba haciendo que la tribu degenere evolutivamente, por lo que se debe buscar pareja en otras tribus.

    Porque así es como evolucionó la humanidad.

    Aunque los reyes del mambo político, practicaron tanto la endogamia, que consiguieron reforzar los rasgos negativos en vez de los positivos. La división en genotipo y fenotipo , una obra de arte de la naturaleza (sea lo que eso sea), fue una tontería para este tipo de humanos dominantes. Esos humanos que se consideran muy listos, aunque no den la media de inteligencia planetaria. Un retraso histórico considerable en la evolución del ser humano.

  • … somos más que uno y estamos todos unidos!!!

    ¿Por qué será tan difícil entender que sin unión no hay evolución posible? Solo regresión…

    No tener empatía ni solidaridad no impide que seas un humano, medianamente normal. Pero, ¿por qué será tan difícil entender que, sin esas capacidades genéticas biológicas, puedes dar en un humano totalmente apático y sombrío? ¿Qué en esa situación, resultará más fácil que te persigan los perros por la calle, que tener un par de amigos de verdad?

    Y es que la cara larga y ser un poco cenizo no te ayuda a sentirte unido a otros seres humanos, ni siquiera si son como tú. ¿Cómo harás para verte con otros similares , en el club de la penumbra?

    No se necesita rodearse de colores y músicas, pero la unión es una muestra evolutiva, para que se coordine el trabajo humano y, como no, también su desgracia. Cuando vienen mal dadas , rodeado de gente, que te quiere, se pueden minimizar los daños.

    Así que fomentemos la empatía, en la cría que la traiga escasa, y la desarrollamos más a fondo, en quien la tengo algo tibia. Es muy importante ser empáticos.

  • Y es que socializar (lo que dice un biogén) ya es eso…

    Porque la socialización, un pariente maduro de la solidaridad, la produce un biogén específico que, como decimos siempre, necesita reforzarse positivamente (o sea, que no lo apantallen negativamente). Y eso lo hace el juego entre iguales… Luego ya se aprenderá mejor en lugares más específicos , y con adultos, para ir madurando en tus técnicas de trabajo, pero ahora toca jugar. Ya que, así, se van combinando diversas mentes humanas , en proceso de maduración, cada una a su ritmo y, siempre, acabarán por ayudar las más rápidas a las más lentas. Eso es cooperar en el aprendizaje.

    Como decimos, significa un proceso de evolución humana. El hecho de suprimir el juego libre, es una auténtica regresión evolutiva. Es limitar la capacidad plástica del cerebro, para irse adaptando a los sucesivos cambios que va a tener (seguro) el ecosistema donde vives.

    Y además el trabajo en cooperación no solo mejora la capacidad para aprender , sino que promueve la unión de los trabajadores, para que hagan piña en defensa de lo ataques que la SAD intente hacer contra ellos. Por ejemplo, neutralizando su capacidad biológica de regeneración social.

    Porque regenerar la sociedad adulta dominante (SAD), no solo permite mejorar las condiciones de trabajo y forma de vida, si no que permite sentirse unidos de tal forma que los cambios producidos, serán más fáciles y también pueden llegar a ser irreversibles.

    Porque se trata de avanzar, nunca de retroceder,

  • … el único sistema de juego que permite evolucionar!!!

    Porque el juego infantil no solo es para aprender a defenderse y buscar comida , también vale para poder aprender técnicas de trabajo, que permian evolucionar en ese proceso de maduración. Porqu el juego cooperativo puede servir para apreender cosas, que tú solo nunca podrías aprender.

    Y es, como decimos, la única forma de evolucionar como especie. Por eso no cuesta tanto pasar del estado de mediocre, como versión actual de homo sapiens.

    Porque nada se aprende solo. O si aprendes algo, siempre parte quedará inconclusa, por no colaborar con otro ser humano. Lo necesitas para completar el proceso inacabado… o, si está acabado, puede ser mejoardo.

    Porque estamos cansados de decir que todo es mejorable. La ciencia no llega nunca a metas que no se puedan , y, sobre todo, se deban superar.

    Y por eso repetimos tanto, que la sociedad humana no puede quedara sin evolución social… no puede mantenerse con los parámetros sociales, que se han ido quedando obsoletos… y ahí, repetimos, es donde juega un papel importante la cooperación de los adolescentes recién llegados. Para darle una savia nueva, que renueve la SAD ya anquilosada. Sí, estamos hablando de nuevo de la importante capacidad regenerativa del ADN adolescente.

  • Porque se trata de cooperar, que es…

    … realmente, para lo que la naturaleza (sea lo que eso sea) inventó el asunto del juego. Como pasa con los demás animales, que la maduración sea lenta al principio, ayuda a poder aprender un montón de cosas con tus iguales de madre. O con las posibles incorporaciones de otras crías , que se han quedado solas y tu madre decidió adoptarlas. Precisamente para que no queden indefensas y puedan morir.

    Así que el juego no fue creado por las federaciones deportivas, para poder sacarle cuartos a la gente, como. jugadores y como público. Aunque, si se hacen famosos, pueden ganar mucho mucho dinero, pero siempre perdiendo parte de su vida natural y libre.

    Porque si hay un ejemplo perfecto de ser humano atrapado por un adn social negativo, ese es la figura deportiva, que se cree en la cima del mundo, cuando realmente está en su sima. Pero ya lo decía Cifra, en Matrix, mejor saborear un filete virtual que una sopa hecha no se sabe cómo.

    Y si hay exceso de egoísmo, insolidaridad, codicia por el poder y otras variadas muestras de sociogenes negativos, eso se ve muy bien en los llamados ases del deporte.

    Dejaron de ser niños jugando inocentemente, para ser meros apostadores humanos, en busca de su lugar en la maquinaria social. Y lo peor es que se consideran libres, por ser ricos. Y todo porque olvidaron jugar cooperando, por el bien común del equipo. Por mucho que presuman de ser un equipo de la hostia!!!

  • … al que pierde!!!

    Y pareceremos pesados, pero es que la cuestión es demasiado importante. Maraca un antes y un después, entre la inocencia del juego entre amigos y el juego entre enemigos .

    Y eso de adultos es más fácil … el injerto de los sociogenes negativos correspondientes , pero en una mente infantil , pasara de lo que dictamina el ADN (empatía , solidaridad…), a todo lo contrario, es un proceso de derribo de lo construido y construcción de lo contrario… pero de este tipo entrenamientos se sale tarado mentalmente.

    Porque una cosa es jugar contra otro equipo, hecho de crías como nosotros, pero que forma una determinada entidad deportiva, y otra, muy diferente, es jugar contra los que lo componen… es decir, jugar a ganarle a sus jugadores, como individuos que son, unos simples humanos, que están jugando en otro equipo.

    Jugar contra el equipo, es competir con inteligencia humana, racional y emocional, para ganarle a ese equipo como conjunto, independientemente de quien forme el equipo.

    En cambio, jugar contra los individuos que lo componen, es puro instinto animal… de no saber diferenciar entre estar en el otro equipo o en el tuyo (actual). Que es temporalmente, ya que puedes estar tú otro día, en el otro equipo y querer alegrarte por su victoria. No puedes decirles a los componentes del equipo perdedor, que son unos inútiles. ¿Cómo se puede ir a tomar un refresco juntos, después del partido?

  • Y aprender, repetimos, a ganar sin humillar…

    Como dijimos ayer, es fundamental en el juego, saber ganar. La mayoría de la gente no lo entiende así, porque desprecia el saber ganar por el hecho de «ganar sea como sea». Otro sociogén muy característico de una sociedad actual, que fomenta el egoísmo, la insolidaridad, la no cooperación y el acto de humillar al que pierde (cuatro sociogenes negativos de una sola tacada).

    Y esto se aprende todos los días en cualquier entrenamiento deportivo, sea de jugadores infantiles, juveniles o de jugadores adultos.

    Una muestra más de la miseria que supone la mediocridad intelectual y emocional, que nos invade como versión actual de homo sapiens…¿o no?

    Y eso no quita que, todo el profesorado, no se canse de repetir que ellos enseñan al alumnado a jugar para divertirse (incluidos los contrincantes). Vaya chiste.

    Y en el deporte profesional ya no digamos. Además ahí ya entra todo tipo de mafia, cuando los resultados pueden ser fuente de dinero.

  • Y aprender a ganar cooperando…

    En la naturaleza es vital el trabajo cooperativo. Pero en los demás seres vivos esa cooperación, incluso intensiva como en la abeja, no puede hacerse con otras especies, ya que la supervivencia depende de cazar y defenderse, y un animal no inteligente es incapaz de adaptarse a convivir con otro de distinta especie.

    Pero los humanos somos muy diferentes. Estamos obligados a cooperar, no solo con la especie humana, sino con otras varias especies animales y vegetales, siempre que el ecosistema donde vivimos lo necesite… un incendio , por ejemplo. Por eso la naturaleza nos dotó de la inteligencia necesaria, para efectuar adaptaciones algo forzadas.

    Y la socialización, trabajo cooperativo en equipo, no está reñida con la competencia, al revés supone un plus de empatía y solidaridad, al suponer un reparto de alegría entre los ganadores… Porque, además, ganar no es despreciar al que pierde y por ello considerarse mejor persona que él/ellos… Es precisamente al revés, se necesita aprender a compartir la alegría de ganar con los perdedores, y eso supone no pasarle la victoria por la cara, y sí dar muestras de solidaridad, animándolos a que la próxima pueden ganar ellos.

    Saber ganar es aprender a ser comprensivo con el que pierde. Aprender a normalizar la pérdida, para, sobre todo, que no nos amargue, cuando nos toque perder a nosotros.

    Tal como la muerte y las enfermedades, el perder es algo que caracteriza al fenómeno de la vida… Por lo que, ese proceso de normalización, es vital, para evitar la depresión y la entrada de los sociogenes negativos de todo tipo… especialmente aquellos que fomentan el egoísmo insolidario, o la ira que nos impedirá construir amistades…

  • Son esas, que deben esforzarse para aprender jugando…

    Porque sí, jugar no es estar esperando para que los papás o los profes les enseñen las cosas importantes (para ellos) a sus hijos/alumnado… porque se aprende más y mejor en media hora de recreo, que en una hora de charla de papá y mamá, o del profe de turno que le dé clase.

    Y es así, porque en el recreo o jugando en la calle con tus amigos, se aprende lo más importante para una cría humana : a desarrollar su capacidad de empatía y, sobre todo, su naciente capacidad para intentar socializarse… y es importante, porque si no hace eso, además, no juega ni de coña.

    Y, por otro lado, desarrollar esas capacidades cuesta mucho esfuerzo. No salen espontáneas, en muchos casos, y la cría humana tiene que hacer un superesfuerzo para integrarse en el juego… Pero es que, precisamente, ese esfuerzo de integración le hará sentir que desarrolla esas capacidades y, además, lo hará acompañado por el placer que le dará ese cumplimiento.

    Y todo eso, a cambio de la desesperación, si es que no se nota capaz de hacerlo… Pero es que la frustración no es mala, solo se tiene que aprender a llevarla, para que no suponga una mala carga de energía negativa… que se vaya acumulando y te separe aún más del grupo de referencia.

    Y para integrarse (adaptarse al grupo) tiene que trabajarse la coordinación. Algo que no viene en el ADN, pero sale de cuando se combinan las otras capacidades ya iniciadas (la socialización, el movimiento repetido y mejorado, la compartición del placer de jugar en equipo…)… y siempre que, estas, se hayan reforzado por los adultos desde que se nació.